La lectura en los jóvenes es una situación que preocupa a muchos expertos y personas en el mundo. Según un estudio de Iniciativa Camaleón, impulsada por Prodigioso Volcán, solo el 53,8% de la población joven en España dedica su tiempo libre a leer. A pesar de que el gusto por la lectura de adolescentes se reduce, el 97% leen más allá de las lecturas obligatorias en clase. Sin embargo, en la mayoría de los casos no suelen hacerlo a través de los formatos tradicionales como los libros. Se le dedica más tiempo a través de las redes sociales, blogs o cómics.

Entre los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, se ha comprobado que el tiempo de lectura de los jóvenes siguen intentando sacar tiempo para leer por lo menos dos veces por semana. El ministerio de cultura, de hecho indica que ha aumentado 5,7 puntos, sobre todo en los jóvenes.

Para Laura, estudiante de periodismo, los jóvenes no leen lo suficiente por un mal planteamiento del sistema educativo, ya que considera que las lecturas que se imponen desde la adolescencia son mayoritariamente obras clásicas, que requieren de una madurez que los niños no suelen tener para esas edades. Por ello, cree que es importante empezar a introducir la lectura por un género que resulte atractivo y poco a poco ir introduciendo otros y que a partir de ahí cada persona busque su propio estilo.

Otros estudiantes, como Eva y Marina, opinan que existen muchos prejuicios hacia la gente joven. Para leer no es necesario recurrir a los grandes clásicos, sino que en la actualidad existen numerosas sagas difundidas a través de las redes sociales. A su vez, Marina asevera que una gran parte de los jóvenes acude a librerías o a la Feria del Libro para comprar libros y que un autor se los firme. En conclusión, entre los jóvenes encuestados que sienten más atracción hacia la lectura, se corresponden con lectores de novelas policíacas, narrativa de autor o novelas históricas o de ficción.

Verónica García-Peña, socióloga y escritora, cree que es una falso mito

Para conocer la situación de la lectura en los jóvenes, también hemos conseguido contactar con una socióloga, periodista y también escritora de varios libros. Su nombre es Verónica García-Peña y ante todo considera que es un falso mito el hecho de que los jóvenes no leen. Los datos dicen que es una etapa dónde se puede leer menos que, por ejemplo en la infancia o que en una etapa más madura.

Entre lo más leido se encuentra el comic, la ficción y la fantasía, y es que el mito se ha podido desarrollar por el hecho de que no lean lecturas clásicas. Pero al y al cabo leen. La lectura en la formación académica es fundamental. Aunque Verónica considera que para un mejor desarrollo de esa formación, además de libros clásicos hay que dejar libertad para el joven. Lo importante es que se esté haciendo al hábito. Eso ayudaría a que el joven no rehuya la lectura. Al fin y al cabo se trata de que sea un placer.

Finalmente nos comentó varias ideas para mejorar el fomento de la lectura en esta etapa y que la línea de consumo de lectura no sea tan desigual respecto a otras etapas de la vida. Cree que las conferencias sobre anuncios de libro o parecidos, han de mostrarse mucho más receptivas para esos jóvenes. Que se sientan parte de la misma. Al fin y al cabo la juventud tiene diferentes formas de ser y diferentes formas de recibir las cosas, y Verónica cree que la lectura en la juventud podría interesar más si se promocionan y se tratan de manera más atractiva.

Los empleados de bibliotecas y librerías también son importantes para explicar la situación

Una de las personas que se encuentran más vinculadas a la línea lectora son el personal que trabaja en las bibliotecas o librerías. Por esta razón contactamos con Pablo, bibliotecario de la Facultad de Ciencias de la Información. Pablo lleva casi 2 años en esta facultad, pero trabajando en bibliotecas de la Universidad Complutense de Madrid son ya alrededor de 6 años. 

Realizamos varias preguntas para conocer si cree que el prejuicio que existe sobre que los jóvenes leen menos es verídico. Pablo respondió sí y no. Tiene una explicación. Si bien es cierto que en los últimos 15 años ha disminuido el consumo de libros en la biblioteca, no se puede pasar por alto que hoy en día existen medios virtuales para conseguir fuentes de información desconocidas anteriormente. Pablo cree que lo que ha disminuido no es la lectura sino la forma tradicional de leer.  Aunque esto ocurra, no cree que los libros físicos dejen de existir en un futuro cercano. Opina que las bibliotecas virtuales o cualquier recurso digital simplemente se ha buscado un lugar donde estar junto al papel. 

Los géneros más solicitados por los jóvenes son los libros de ciencia ficción. Son muy demandados hacen que las librerías estén siempre a tope, razón para creer que sigue viva entre la juventud ese afán de leer. Por otro lado, comenta que quizás una de las razones por las que los estudiantes no vayan tanto a la biblioteca puede ser porque los profesores no asignan tareas en los que se necesitan libros que están a disposición en este lugar. También comentó cómo las bibliotecas comunitarias realizan muchas actividades de incentivación lectora. Estas tienen bastante éxito entre la juventud por lo que espera que la lectura no se pierda con el pasar de los años.

Es evidente que la situación de la lectura y los jóvenes es una situación que hay que analizar, porque hay muchos factores que realmente afectan a todos, pero logicamente también a esta etapa. Como todas las etapas, esta tiene sus maneras de entender la vida, consumiendo diferentes casos. Cada persona es un mundo y hay gente que no lee, pero no por ser joven. En todas las etapas de vida, hay gente que no lee. Y es que esto es analizable pero siempre teniendo en cuenta que la lectura ha de ser un placer.