La Inteligencia Artificial está cambiando el mundo artístico. Pensamos en el futuro del arte y en cómo la tecnología está redefiniendo los límites de la creatividad y la expresión artística.

Cuando el milagro de la computación avanzada llegó al hogar de todos a finales de los años 70, Occidente percibía el futuro de estos programas mediante dos vertientes.

  • La primera de ellas, totalmente idealista, supone que la llegada de una maquinaria sintiente y capaz de aprender constantemente nos aseguraría el paraíso. Adiós a los trabajos forzosos que llevaban siglos consumiendo la salud y vida de los hombres. Las máquinas nos regalarían la libertad haciendo esos trabajos por nosotros.
  • La otra vertiente, mucho más apocalíptica y representada en la ficción escrita y audiovisual, es el posible futuro donde la IA en cuestión de un microsegundo calculará que es mejor que nosotros y pondrá en marcha un plan para eliminarnos.

La Inteligencia Artificial acaban de llegar al mercado, eso significa que todo aquel con acceso a Google puede acceder a una versión bastante competente de estos programas. Pero parece que la ficción se ha quedado en eso, ficción y el problema es algo muy distinto.

La resurrección de la última gran estrella del Rock, Kurt Cobain a través de su voz, generada por la Inteligencia Artificial, con una nueva canción de su grupo Nirvana, más de treinta años después de la muerte del cantante o la ganada huelga de artistas de Hollywood contra la implementación de dicha tecnología, una pequeña victoria en una batalla que parece perdida.

Kurt Cobain EFE

Concepto de inteligencia artificial

Juan Pavón, líder en el campo de la inteligencia artificial y los sistemas distribuidos y profesor del Departamento de Ingeniería de Software en la Universidad Complutense de Madrid, cree que estos ingenios son difíciles de definir en términos simples. El concepto ha evolucionado durante el tiempo.

A diferencia, según el ingeniero, de la Inteligencia Artificial se contra las clásicas máquinas de computación, es que no debe tener un algoritmo de instrucciones que ejecutar. La máquina debe aprender a través de una serie de ejemplos y experiencias para determinar por ella misma cómo debe obrar.

De momento, se utiliza el aprendizaje automático. Lo que él define como neuronas artificiales, se configuran, para ir adaptándose a dar la mejor solución.

Herramienta ideal

Silvia Leal, experta internacional en tecnología, asesora de la OECD, nos explica su punto de vista de esta tecnología, afirma que se revolucionó a través del Big Data, capaz de dar respuestas según la información acumulada. El siguiente paso son las IAs, capaz de analizar y aprender de la información, para tomar impulso y dar respuestas únicas a preguntas reales

Silvia se aventura a decir qué será la herramienta ideal para todo tipo de audiencias, capaz de formular predicciones a base de puro data. Pero contraria al profesor de la Complutense, cree que la gente en Occidente exagera sobre el pánico hacia las IAs, basándose en el concepto que tenemos en la ficción de estas.

El reto de la IA es cambiar el mundo lo suficiente como para que se resuelvan los problemas que pueda generar, como el empleo o los sesgos que tiene a la hora de encarar su ética. Del lado creativo, permite generar cosas imposibles de hacer, materialmente.

Sin miedo a perder su propio trabajo

Marta Galindo es pintora, pero ahora gracias a la tecnología y otros medios es artista plástica, su similar, Eduardo Santamaría, es fotógrafo y cineasta. El punto de vista de estos artistas, es el más interesante, ya que por lo visto, son los que más afectados se van a ver de cara a mantener una estabilidad laboral.

Ninguno de ellos tiene miedo a perder su trabajo, ambos lo ven como una herramienta con la que colaborar. La capacidad humana según Marta es insuperable y cree, como Silvia que los sesgos de sus programadores humanos son los que van a formar la barrera que impida a las IAs generar un arte propio.

Eduardo compara este fenómeno con lo que supuso el paso del cine del analógico a la digital. Mucha gente no supo asumir esto y se quedó atrás, lo mismo cree que va a aplicarse en este caso. Eduardo disfruta de mezclar su propio trabajo con la IA para hacer fotomontajes.

Marta ha entrado de lleno en la polarización, con una obra de teatro basada en las consecuencias de los drones, lo co-escribe con ChatGPT, adaptando la obra Romeo y Julieta. Pensar en las posibilidades y cosas que aún no se han contado contando con la IA como herramienta, abre un abanico de posibilidades nunca vistas antes.

La problemática vuelve a ser la misma, los derechos de autor. Y es que, pese a que todo arte siempre tiene sus bases en obras anteriores, el abuso del copyright va a ser un problema real.

Si hace 20 años las discográficas asumieron pérdidas a la hora de enfrentar el tráfico de música a través de archivos P2P, solo queda a la imaginación pensar lo que puede ser el medio artístico de aquí a solo 5 años. Grandes artistas sacando éxitos sin ni si quiera haber pasado por el estudio, el regreso de Elvis a los escenarios como en aquella secuencia de Blade Runner 2048, el gran reto de la humanidad frente a la IA en este momento es saber preservar y poner en su sitio todos esos grandes logros artísticos previos a la llegada de dicho invento.