A día de hoy, el periodismo desempeña un papel crucial en la educación y sensibilización sobre temas de salud mental, dado el creciente impacto de los trastornos mentales en la sociedad contemporánea. Al abordar estos temas, el periodismo no solo informa al público, sino que también puede desafiar estigmas, promover la comprensión y fomentar el acceso a los servicios de salud mental.

El periodismo desempeña un papel fundamental al aumentar la conciencia sobre los trastornos mentales y alentar una comprensión más profunda de sus causas, síntomas y tratamientos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 450 millones de personas en todo el mundo sufren de trastornos mentales, lo que representa el 7.2% de la carga global de enfermedades. Sin embargo, la falta de comprensión y la persistente estigmatización pueden obstaculizar el acceso al tratamiento y el apoyo. El periodismo puede contrarrestar estos desafíos al presentar información precisa y accesible sobre la salud mental.

El estigma social sigue siendo una barrera significativa para quienes padecen trastornos mentales. Según una encuesta de la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales, el 59% de los adultos estadounidenses consideran que la depresión es un signo de debilidad personal, lo que refleja la persistencia de actitudes negativas hacia este tipo de enfermedades.

El periodismo no solo se centra en la sensibilización y la reducción del estigma, sino que también promueve la salud mental al proporcionar recursos y orientación práctica. Esto puede incluir artículos sobre estrategias de afrontamiento, entrevistas con expertos en salud mental y cobertura de campañas de prevención. Según la Fundación Nacional de Salud Mental, el 56% de los adultos estadounidenses con una enfermedad mental no reciben tratamiento adecuado. El periodismo puede ayudar a cerrar esta brecha al conectar a las personas con información y servicios relevantes.

Contexto histórico

El contexto histórico actual, está marcado por una serie de tendencias y eventos relevantes.

Desde principios de 2020, el mundo ha estado lidiando con la pandemia de COVID-19. Esto ha tenido un impacto significativo en la salud mental de las personas, lo que ha generado un interés renovado en la educación y la sensibilización sobre la salud mental.

Así mismo,  la pandemia ha llevado a un aumento en la cobertura mediática sobre temas de salud mental haciendo que habláramos sobre el estrés, la ansiedad, la depresión y otros aspectos relacionados con la salud mental.

La creciente influencia de las plataformas de redes sociales y la rápida difusión de información en línea están cambiando la forma en que se comunica sobre salud mental. Las redes sociales y las plataformas de streaming, por ejemplo, son canales importantes para la difusión de información y educación sobre salud mental.

En la actualidad, hay una mayor comprensión y reconocimiento de la importancia de la salud mental en el bienestar general. Este cambio en la percepción ha llevado a un interés creciente en proporcionar información precisa y útil sobre este tema.

Pero a pesar de los avances, todavía existen desafíos en la forma en que se aborda la salud mental en los medios. El estigma sigue siendo un obstáculo importante para la educación efectiva sobre este tema.

Algunos ejemplos recientes de desafíos en la forma en que se aborda la salud mental en los medios, incluyendo el persistente estigma:

A veces, los titulares de las noticias sobre temas de salud mental pueden ser sensacionalistas o despectivos, lo que puede perpetuar estereotipos negativos y aumentar el estigma asociado con los trastornos mentales. A menudo, la representación de la salud mental en los medios puede estar sesgada y no reflejar la diversidad de experiencias y desafíos que enfrentan las personas en todo el mundo. Esto puede llevar a una comprensión limitada y estereotipada del tema.

Aunque se ha avanzado en la comprensión de los trastornos mentales, a veces la cobertura mediática puede centrarse más en los problemas y menos en la promoción del bienestar mental y la prevención. Las redes sociales pueden ser un espacio donde se comparten información sobre salud mental, pero también pueden ser un caldo de cultivo para la desinformación o la promoción de tratamientos no respaldados científicamente, lo que puede ser perjudicial para las personas que buscan ayuda.

En ocasiones, la cobertura de temas de salud mental puede carecer de un análisis profundo y enriquecedor, lo que limita la comprensión de los factores subyacentes y las soluciones potenciales.

Conclusiones

Tras ello, se puede llegar a la conclusión que una posible hipótesis de partida podría ser la siguiente: «Se postula que una cobertura periodística precisa, ética y educativa sobre temas de salud mental puede tener un impacto positivo en la percepción y comprensión de la audiencia, contribuyendo a la reducción del estigma asociado a los trastornos mentales y fomentando la promoción del bienestar mental en la sociedad.»

Esta hipótesis sugiere que una comunicación efectiva a través del periodismo puede jugar un papel crucial en la educación sobre salud mental, influyendo en la forma en que la sociedad percibe y aborda este tema crucial. 

HABLAMOS CON PSICÓLOGOS

David Galán (M-39477) es psicólogo clínico que sigue la corriente cognitiva-conductual. Hemos hablado con él para saber más sobre el impacto del periodismo en la salud mental y cómo relacionar ambos conceptos.

HABLAMOS CON PERIODISTAS

Natalia Martín Cantero es periodista, formadora y profesora universitaria experta en salud mental y bienestar. Cuenta con una larga trayectoria en medios de habla hispana como El País, Univisión Noticias o la Agencia EFE. Asimismo, es autora del libro «Piensa bien y acertarás: compasión, mindfulness y otros refugios para mantener la esperanza en el mundo actual», publicado en enero de 2024.

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