La prensa en papel es en la actualidad uno de los medios por el que el periodismo llega hacia la gente, y eso se ve reflejado en periódicos como El País, ABC, El Mundo, La Vanguardia, MARCA, AS… 

Sin embargo, en los últimos años su consumo no ha parado de decrecer, entre otros motivos debido al aumento del precio del papel, lo que repercute en el precio de venta del diario, subiéndolo y haciendo que cada vez menos gente lo adquiera, pese a que se sigue vendiendo.

Además, la llegada de internet y la incorporación del mundo periodístico en este ámbito, tanto en periódicos digitales y en papel como puramente digitales, ha hecho que la prensa en papel pierda mucho terreno, y los números no son nada esperanzadores, pues se ve que pueda continuar bajando con el paso de los años.

Es cierto que la mayoría de empresas informativas han tardado muchísimo en reaccionar ante la llegada de Internet y se han estancado, pero el soporte físico cada vez es menos rentable.

Probablemente, desde la primera reconversión tecnológica, entre los años 60 y 70, la prensa en papel nunca ha estado tan damnificada como ahora.

Por otro lado, la caída de la publicidad y el descontento de los lectores con la misma ha provocado un desafecto aún mayor hacia la información en papel.

La actualidad de la prensa en papel

Según un informe de Statista, la crisis de 2008 y la posterior conversión a Internet por parte de muchos periódicos (la mayoría) hirió a la prensa tradicional, que ha sufrido un decrecimiento importante en los últimos años.

Otro factor clave para entender este descenso fue la pandemia de COVID-19, especialmente por el confinamiento, ya que la gente no podía salir de casa, y, por tanto, no podía comprar la prensa en papel. Tras la recuperación después de la epidemia mundial en 2021, 2022 y 2023, la venta y el consumo de prensa en papel han registrado mínimos históricos. 

Al ser un medio tradicional, el periódico en papel ha sido algo que ha consumido mucha gente, especialmente de generaciones anteriores a la nuestra, ya que a día de hoy se suele consumir información de manera digital (Twitter, portales en línea de los medios…), mientras que antes era típico desayunar con el diario por la mañana o escuchar la radio.

A día de hoy, el consumo de la prensa en papel está sobre todo asociado a la “España rica” (familias con rentas superiores a 3.000 euros), donde está más extendido este hábito, especialmente entre mujeres que oscilan en una horquilla de 35 y 54 años, porque son las personas más relacionadas con un género de la prensa en papel que aún resiste: la prensa rosa.

Los tres grandes grupos editoriales en España (Prisa, que posee el principal diario de información general del país, Vocento y Unidad Editorial, que posee el diario más leído en España) no se libraron de la pandemia, pues sufrieron pérdidas importantes y una bajada considerable de lectores.

El futuro del periodismo en papel a ojos de los profesores

Pero la cuestión sobre el futuro de la prensa en papel no acaba en los kioskos y no se queda en el ámbito empresarial. En las facultades de comunicación, como por ejemplo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, los profesores tienen que trabajar cada día codo con codo con la transformación digital para hacer frente a un modelo periodístico que ha variado mucho en las últimas décadas. 

Los docentes muestran una cierta preocupación por el futuro de la prensa en papel, que ha visto cómo otros formatos le adelantan en cuanto a popularidad y consumo, aunque confían en que sepa adaptarse a esta nueva realidad para permanecer siendo referente en el mundo de la comunicación. La objetividad, la profundidad, el uso del lenguaje… Son algunos de los puntos a tener en cuenta tanto por los periodistas como por los profesores para poder seguir acercando este tipo de prensa a los alumnos, quienes cada vez están más desencantados con el papel y optan por la inmediatez que caracteriza a los medios digitales. 

Para profundizar en mayor medida sobre cuál puede ser el futuro de la prensa en papel y cómo se hace frente a los cambios en el periodismo desde las universidades hemos hablado con Montserrat Morata Santos, profesora de Redacción Periodística en la Universidad Complutense.

El futuro del periodismo en papel a ojos de los periodistas. 

Los periodistas son los grandes protagonistas de este cambio. Ellos mismos se han visto envueltos en una serie de circunstancias que les han llevado a tener que cambiar la manera de ejercer su trabajo. Existe también una pequeña preocupación por esta conversión, pero también aseguran que hay que adaptarse a los nuevos tiempos y formatos. 

La prensa en papel por ahora no desaparecerá, y de hecho sigue estando la primera en el ranking de credibilidad, así nos lo asegura también Amparo Ortega Parra, periodista: 

Sin embargo, la inmediatez y actualidad son los requisitos indispensables del periodismo actual. Y aquí la prensa en papel juega con bastante desventaja. Requiere mucho más tiempo y un nivel de coste algo más elevado. Hay que jugar con la mayo ventaja que tiene la prensa escrita: la calidad. Los medios digitales están expuestos a miles de anuncios, bulos, especulaciones y fact-checking, lo que provoca que los consumidores no diferencien lo que es en realidad un buen periodismo. 

En definitiva, la prensa en papel desaparecerá pero en un largo periodo de tiempo. Por ahora habría que centrarse en realizar una publicación semanal o mensual de calidad y con noticias mucho más desarrolladas. Es decir, adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la esencia de ese periodismo de siempre.