La Universidad Complutense de Madrid ofrece disparidad de deportes en sus instalaciones, lo que supone una vía de socialización para los estudiantes

Son múltiples los deportes en equipo que pueden practicar los alumnos de la Universidad Complutense de Madrid. Pasa desde el baloncesto, balonmano, rugby y voleibol, e incluso varias modalidades de fútbol como fútbol 11, fútbol 7 y fútbol sala. El objetivo que se pretende con esta oferta de deportes no es sólo fomentar una vida saludable, sino acompañar y utilizar el deporte como vía de socialización. 

Desde la Vicerrectoría de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria, apuntan que el deporte es una parte fundamental en la formación universitaria. Entre los beneficios de estos programas deportivos señalan, por un lado, que facilitan el bienestar de los estudiantes, permitiendo que se evadan de sus preocupaciones. Por otro lado, al ser deportes de equipo indican que contribuyen a la interacción entre los integrantes. Manuel Serrano Ruiz-Calderón, asesor de esta Vicerrectoría para el área de deporte, apunta que “todos hemos estudiado, cuando interactuabas más es cuando hacías deporte, son amigos que te quedan para toda la vida”. Añade que aporta mucho más en materia de socialización al estudiante que acudir tan sólo a una clase. 

Por otro lado, Isabel María García Fernández, vicerrectora, incide en que el espíritu de este proyecto social es inherente al espíritu universitario. El proyecto requiere un seguimiento, del cual se encarga la Unidad de Gestión de Actividades Deportivas. Ellos mantienen un contacto permanente con los clubes deportivos de las facultades, para realizar un control de las actividades que se realizan. Desde esta Vicerrectoría apuntan que a estos deportes tradicionales pronto se podrían unir los e-games. 

Germán Granado: «Lo que más me ha aportado el rugby universitario ha sido socializar»

Para comprender la relevancia del deporte en la socialización universitaria, es esencial considerar las perspectivas de los propios estudiantes. Germán Granado, capitán del equipo de rugby de la Facultad de Farmacia, atribuye su pasión por este deporte por la ampliación del círculo social y por conocer personas de distintas facultades. “Sin duda lo que más me ha aportado el rugby universitario ha sido el socializar, el conocer gente”, añade Germán Granado. Destaca el papel fundamental de la amistad en el compromiso con el rugby, que a su vez fortalece los lazos entre compañeros. Reconoce en este deporte valores como el compañerismo, el esfuerzo y la toma de decisiones. Además, subraya su impacto positivo en la autoestima, superando el miedo al error y aprendiendo de él, «fallando es como vas a aprender más».

Raúl Sánchez: «Hacer deporte en compañía genera una sensación de pertenencia»

Para entender la relación entre la socialización y el deporte hemos acudido a Raúl Sánchez, sociólogo deportivo. Él explica que este campo es muy amplio y, tanto la socialización como el deporte, se conectan de muchas maneras, como las dinámicas de grupo y la forma en la que se comportan los integrantes durante las sesiones de entrenamiento y los partidos. La implementación del deporte en el ámbito universitario puede traer múltiples beneficios tal y como nos explica Raúl Sánchez, sobre todo para la salud mental. El simple acto de participar en actividades deportivas, especialmente en compañía de otros, puede tener un impacto positivo en el bienestar psicológico de los estudiantes universitarios, y reduce el estrés.

También el hacer deporte en compañía genera una sensación de pertenencia a un equipo o a una comunidad. Esto genera felicidad, y facilita la posibilidad de desarrollar relaciones sociales con otras personas que tienen el mismo gusto por el deporte. Como dice Raúl Sánchez, no es necesario practicar un deporte de equipo para poder socializar, utiliza como ejemplo el caso del atletismo, «correr es un deporte individual pero hay grupos de “runners” que se reúnen para practicar deporte juntos».

Por otro lado, indica que realizar deporte desde edades tempranas ayuda al desarrollo de habilidades sociales, ya que en el deporte hay mucho contacto y colaboración grupal. Este tipo de actividades que fomentan el compañerismo son las que luego ayudan al desarrollo de habilidades sociales en diferentes ámbitos de nuestra vida. Además, estas habilidades sociales son fundamentales para un buen desarrollo de las relaciones interpersonales en sitios donde encontraremos una gran variedad de personas.

En conclusión, el deporte es un importante medio de socialización. La implantación del deporte en el ámbito universitario ofrece grandes beneficios. Por ejemplo, proporciona oportunidades para el ejercicio físico, la salud mental y el desarrollo de habilidades sociales que son cruciales tanto para el éxito académico, como para el personal. Además, si se realiza desde edades tempranas ayudará al desarrollo de habilidades sociales. Por lo que podemos decir que el deporte no solo es fundamental para la salud física, sino que también desempeña un papel vital en la formación de identidades, relaciones sociales y habilidades interpersonales que nos acompañan a lo largo de nuestras vidas.