La Residencia Joaquín Blume es un centro de alto rendimiento, instalado en Madrid, con capacidad para 250 personas aproximadamente. Cada año llegan alrededor de veinte jóvenes nuevos con el objetivo de llegar a lo más alto de su deporte. Los deportistas viven rodeados de unas instalaciones privilegiadas, cuentan con gimnasios, piscinas con spa, servicios médicos 24 horas, psicólogo, nutricionista, fisioterapeutas y las instalaciones para la recuperación de cualquier lesión que el deportista pueda sufrir. Suelen llegar a este centro bastante jóvenes para así poder entrenarlos al máximo, por lo tanto tienen que abandonar sus casas y dejar atrás a sus familias y amigos para conseguir sus objetivos como deportistas. Los deportes que abarca este centro son sobre todo deportes individuales como judo, kárate, halterofilia, piragüismo o lucha entre otros, pero también hay colectivos como el hockey o gimnasia rítmica.

Todos los deportistas que llegan a este centro suelen ser de localidades fuera de Madrid aunque hay excepciones para aquellos deportistas que viven lo suficientemente lejos del centro y les sea muy complicado llegar a entrenar al CAR cada día. El centro dispone de deportistas internos que viven todo el año y de externos que son los deportistas que son de la localidad de Madrid y disponen de la comida y de las instalaciones del centro. La Residencia Joaquín Blume también instala a concentrados de diferentes deportes, que suelen utilizar las instalaciones para sus entrenamientos durante el año. El Centro facilita a sus deportistas las herramientas necesarias para su desarrollo educativo, tienen opción a la educación Secundaria gracias al Instituto que se encuentra en las mismas instalaciones del CAR. La educación secundaria de este centro esta adaptada para ellos, tiene horarios diferentes para que los deportistas puedan realizar sus actividades sin problemas.

El deporte, ya sea individual o colectivo, exige una vida en la que la disciplina y la constancia constituyen las principales claves para el ejercicio y de esta manera poder llegar a formar parte del deporte de élite. Si bien es cierto que para llegar a la cima de estos deportes de élite exige una vida sacrificada y de dedicación plena, por otro lado, los deportistas del centro de alto rendimiento exponen la necesidad de compaginar su carrera deportiva con sus estudios en la universidad, ya que la mayoría de estos deportes no tienen la misma repercusión como deportes como el fútbol, el baloncesto o el tenis. Solo muy pocos pueden vivir del deporte en estas condiciones, aunque para ello tienes que ser un deportista muy destacado, como por ejemplo ser campeón olímpico o del mundo, y hasta hay veces que por muchos triunfos que consigas no eres reconocido en los medios de comunicación porque el futbol ocupa la mayor parte de la información en televisión, radio o prensa.

La alimentación es otro de los pilares importantes en la vida de estos deportistas, una buena alimentación es fundamental para tener un equilibrio en el organismo, pero los deportistas de élite es imprescindible que sigan una buena dieta que les permita realizar la actividad física tan exigente a la que se exponen. El deportista profesional cuenta con una dieta específica que se le prepara de acuerdo con sus condiciones físicas y el esfuerzo deportivo que desarrolla.

Para un deportista que realice un deporte colectivo depende más del individuo en particular de un nutricionista, porque no tienes tampoco una exigencia de dieta específica salvo que quieras mejorar tu rendimiento o bajar de peso por algo en particular. Pero para un deportista individual la alimentación es muy importante en su deporte ya que muchas veces entra dentro de su competición el dar un peso u otro, como por ejemplo en judo, karate o taekwondo para poder competir tienen que dar un peso específico y no pueden fallar porque si no se quedarían fuera de combate.

Para que un deportista llegue a la cumbre también debe tener una gran fortaleza psicológica, los deportistas de élite son disciplinados, persistentes y cuentan con una gran capacidad de concentración. Los deportes en equipo dependen mucho de su entrada en calor previo a la competición y también es muy importante el descanso y el entrar concentrados, para ello hay que realizar ejercicios específicos de activación como juegos o entrar al campo muy bien entrenados. Los deportistas individuales la parte psicológica es muy importante ya que en todo momento dependen de ellos mismos tanto como si fallas como si aciertas. La mayoría de los deportistas suelen acudir al psicólogo para poder superar las barreras de la mente. El centro de Alto Rendimiento de la Blume facilita tanto psicólogo como nutricionista de nivel para poder tener a los deportistas cómodos, contentos y sobre todo que puedan llegar a sus competiciones con el mayor rendimiento posible.

Los entrenadores también tienen un gran papel en el camino hacia la excelencia de un deportista. El entrenador de un deportista de deporte individual es la clave del éxito del mismo, tiene que ayudar en todo momento al deportista, saber cómo poder animarle en algún momento duro de la semana y tiene que saber que piensa en todo momento, normalmente estos entrenadores también suelen acudir al psicólogo para poder realizar su trabajo de una manera óptima ya que son deportes de gran exigencia y tienen que mantener al deportista en un estado de salud mental optimo en todo momento. En el deporte colectivo el entrenador también es una pieza clave para que el equipo rinda, aunque también entran otros factores ya que interviene un número grande de personas, tiene que ser un entrenador cercano pero a la vez no puede llegar a ser su amigo tampoco porque si no la barrera de entrenador ya no serviría de nada. Lo que suele ayudar mucho a los deportes en equipo más que la psicología es el ejercicio del coaching que es una actividad para poder llegar a una cohesión social con el grupo y es una manera de poner objetivos en el grupo.