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Periódico universitario UCM en la web 2.0

Violencia de género: una lacra social

En los primeros dos meses de 2017 ya son 20 las mujeres asesinadas, según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. La violencia de género no se trata de casos aislados, es una lacra social. La colaboración entre asociaciones, cuerpos policiales y la Administración es necesaria para acabar con estos nefastos datos.

Según la Ley 11/2007 del 27 de julio, la violencia de género se define como cualquier acto violento o agresión basados en una situación de desigualdad en el marco de un sistema de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres. Este tipo de violencia tiene como consecuencias un daño físico, sexual o psicológico, incluidas amenazas, coacción o privación arbitraria de la libertad tanto si ocurre en el ámbito público como en el privado.

Carteles recordando a las mujeres asesinadas en lo que va de 2017

Carteles recordando a las mujeres asesinadas en lo que va de 2017 (Sara Zori Cabido).

Hasta hace poco la violencia de género se consideraba un asunto de familia, que no debía trascender más allá del hogar y, por tanto, en el que no se debía intervenir. Este hecho reforzaba que las mujeres estuvieran en una situación de sumisión respecto al hombre y se asumían, por tanto, las relaciones históricamente desiguales de poder entre ambos sexos. “Esta percepción contribuye a que las mujeres no denuncien su situación por miedo, vergüenza o culpabilidad”, según afirma el Área de Igualdad de la Xunta de Galicia.

La discriminación de las mujeres es un problema que traspasa fronteras con la particularidad de que las agresiones y el maltrato son muy similares en todas las culturas.

Agresor no se nace, se hace. La violencia de género no es innata; de ser así, todas las personas ejercerían la violencia de la misma forma, y no es así. Según afirma la psicóloga Silvia Polivoy, de la Universidad de Belgrado (Buenos aires): “Más allá de todas las predisposiciones que el niño tenga necesita un detonante: el medio ambiente. La violencia se genera desde la infancia, cuando un niño siente rabia pero no la expresa porque es reprimido. Como un volcán va juntando presión”.

Según afirma la abogada laboralista Carolina Barriopedro, los maltratadores son selectivos en el ejercicio de la violencia. Pueden controlarse en cualquier otra situación pero “con sus mujeres sienten ese dominio sobre ellas y lo ejercen”.

Servicio telefónico de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género

Servicio telefónico de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad).

La violencia de género puede ser identificada a través de las siguientes manifestaciones: la violencia física, que puede empezar con una bofetada o empujón; violencia psicológica, que parte del menosprecio e intimidación; violencia sexual, que comprende las relaciones sexuales no consentidas (en ocasiones con empleo de fuerza); acoso sexual, que puede presentarse en situaciones de superioridad laboral, docente o análoga, donde resistirse puede suponer una penalización para la mujer y, por último, violencia económica, donde el maltratador priva a la víctima de recursos para su bienestar económico o psicológico.

A pesar de que las mencionadas previamente, sean las manifestaciones más comunes, la violencia puede ser ejercida de muchas formas. Cualquier mujer que sienta un atisbo de agresión a su integridad física o psicológica, debe contar con la ayuda de especialistas en la materia, quienes podrán darle las pautas a seguir para deshacerse de aquella situación.

Cuál es la situación en España

Según la agencia EFE, en España, la violencia de género se ha cobrado la vida de 866 mujeres en los últimos trece años.

Desde que se dispone de estadísticas oficiales, el 1 de enero de 2003 hasta la actualidad, el mayor número de víctimas mortales se registró en 2008, con 76 mujeres muertas. Sin embargo, los años 2004 y 2010 también se cobraron la vida de 72 y 73 mujeres respectivamente por sus parejas o exparejas. Estos espeluznantes datos no recogen los casos de muertes a manos de hijos, padres, conocidos… casos que también forman parte de los asesinatos por violencia de género.

Los datos estadísticos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, revelan que existen diferencias entre los casos de violencia de las distintas Comunidades Autónomas. Siendo Andalucía la Comunidad Autónoma con mayor número de habitantes, el mayor número de casos de violencia de género en 2016 se registró en Madrid. Mientras que en la comunidad andaluza se registraron el pasado año alrededor de 16 mil casos, en la comunidad madrileña fueron 19 mil. El Ministerio afirma que un 25% de los agresores de víctimas mortales tienen entre 30 y 40 años.  En el año 2016 de los 52.635 casos denunciados, un 43,6% cuentan con protección policial.

Asociaciones y Policía Nacional: La ayuda a las víctimas

Las asociaciones y federaciones ejercen un papel fundamental en la lucha contra la violencia de género y la atención y asesoramiento de las víctimas. La Federación de Mujeres Progresistas, define las labores que desarrollan como, entre otras, la acogida y valoración de necesidades, atención psicológica, atención socio-económica-laboral y el asesoramiento jurídico. También desarrollan actividades psicoeducativas con niños y niñas expuestos/as a la violencia de género y trabajo en red.

Huelga de hambre en la Puerta del Sol

Huelga de hambre en la Puerta del Sol (Asociación Ve-la luz)

El primer contacto que una víctima de violencia de género debe recibir tiene que desarrollarse en un ambiente de apoyo y calidez. Según afirma la Asociación Ve-la luz, se realiza en primera instancia una valoración y priorización de las necesidades de cada una de las víctimas valorando el nivel de riesgo. La atención psicológica es fundamental para la recuperación del bienestar y autonomía de las víctimas de violencia de género. Este tipo de violencia quiebra la confianza e identidad de las víctimas, por ello, se necesita de la intervención psicológica individual, grupal y talleres que faciliten su recuperación.

Respecto a la atención socio-económica-laboral, las diferentes asociaciones apoyan a la mujer para orientar la gestión de sus recursos disponibles y los procedimientos para acceder a los mismos. La recuperación total de su autonomía no es posible si están fuera del mercado laboral o situación de desempleo, por lo que trabajar para su inserción laboral es clave.

Para desvincular a las mujeres de sus agresores, ellas necesitan conocer sus derechos y las vías legales disponibles para su protección. Entidades como Ve-la-luz les proporciona la información y el apoyo legal para solicitar las medidas necesarias para su protección y la de sus hijos/as.

Los hijos e hijas de las mujeres que son atendidas también son víctimas de la violencia machista que sufren sus madres, por lo que se trabaja con ellos/as en la construcción de una identidad no sexista, reforzando el vínculo materno-filial. Para el trabajo en red, las asociaciones están en contacto con el centro de salud que atiende a la mujer, servicios sociales, abogados/as y todos los/as profesionales implicados en el caso.

La Federación de Mujeres Progresistas, con sede en Madrid, define su labor como prevención de la violencia de género en la población joven y el apoyo a la recuperación integral de las jóvenes que la sufren. A través del proyecto REDbélate, la Federación pretende: favorecer el empoderamiento y autonomía de las jóvenes, ampliar su conocimiento en materia de violencia de género en ámbitos específicos (redes sociales, espacios de ocio…), facilitar el acceso a las víctimas a la atención especializada y prevenir potenciales relaciones de violencia de género.

Además del apoyo de las Asociaciones, ante un caso de violencia machista, la rápida intervención policial es imprescindible. El cuerpo de Policía Nacional cuenta con una Unidad Central de Atención a la Familia y Mujer. Esta especialidad ayuda directamente a las víctimas de violencia de género y se encarga de su protección.

Unidad Central de Atención a la Familia y Mujer

Unidad Central de Atención a la Familia y Mujer (Policía Nacional).

La colaboración con las unidades de Prevención, Asistencia y Atención es muy estrecha. Según reconocen en su página web oficial, es necesaria una formación específica de los profesionales en este problema para “una mayor coordinación, inmediatez y continuidad de los servicios policiales” y evitar así los efectos de “posibles segundas victimizaciones”.

El trabajo que llevan a cabo actúa contra la violencia de género que describen como las relaciones de poder y desigualdad del hombre sobre la mujer y la violencia sexual. Apuntan que en el 50% de los casos de violencia sexual, el agresor era conocido por la víctima, lo que ha permitido que los agentes destinados en los servicios especializados adquieran una gran experiencia en el tratamiento y abordaje de las víctimas con independencia de su edad y sexo.

La actuación policial es de suma importancia y, aun sabiendo que es complicado controlar los posibles casos que se desarrollen en el ámbito familiar sin cometer una intromisión ilegítima de la intimidad, los datos hablan:  existen todavía demasiados casos sin respaldo policial.

Huelga de hambre en la Puerta del Sol 

Carteles en la Puerta del Sol con motivo de la huelga de hambre que rezan "Contra el maltrato no hay trato"

Carteles en la Puerta del Sol con motivo de la huelga de hambre que rezan “Contra el maltrato no hay trato”

El pasado 9 de febrero, diez mujeres y un hombre, se unieron en huelga de hambre en la madrileña Puerta del Sol para defender un conjunto de propuestas contra la violencia machista y reclamar protección para estas víctimas.

Ocho mujeres iniciaron la protesta, promovida por la asociación Ve-la-luz, pero solo cuatro de ellas consiguieron acabarla: Gloria, Marina, Susana y Sara. A ellas se fueron uniendo más jóvenes, como Mónica, Paloma, Begoña… pertenecientes a distintos colectivos feministas como La Diana o Akelarre.

En declaraciones a EFE, la presidenta de la Asociación de Ve-la-luz, Gloria Vázquez (una de las mujeres en huelga de hambre), afirmó que la incorporación de los jóvenes a la protesta “la lleva a tener esperanzas en el futuro porque habrá quien siga defendiendo los derechos de las mujeres”.

Tras 26 días, Gloria Vázquez anunció el pasado 9 de marzo, un día después del Día Internacional de la Mujer, a primera hora de la noche que abandonaban la huelga de hambre para iniciar “otra forma de lucha”, después de lograr un pacto con partidos políticos para sacar adelante las 25 medidas que consideraban que debía tratarse en el Congreso.

Entre estos puntos destacaba el impulso de una Ley Integral de Violencias Machistas en la que se contempla la figura del “feminicidio”, que comprende entre otros la trata y explotación sexual, ya que según afirmó Ana María Pérez del Campo, histórica feminista y creadora del primer centro de Atención, Recuperación y Reinserción de Mujeres Maltratadas, en la Facultad de Ciencias de la Información el pasado mes de enero en la Facultad de Ciencias de la Información de Madrid, “desde 1968 el número de víctimas muertas por culpa de la violencia de género multiplica por 10 las víctimas del terrorismo de ETA”. Esta ley, trataría además con la especialidad de cada una de las violencias machistas.

Se pedía también que se revisen los expedientes contaminados por Síndrome de Alienación Parental, con el que se acusa a las mujeres maltratadas de haber transformado la conciencia de sus hijos/as buscando la ruptura del vínculo paterno-filial con el niño o niña; acusación que es inaceptable. También se solicitó la aplicación inmediata del Protocolo de Estambul, manual para la investigación y documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

Manifestación del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

Manifestación del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer (Sandra García Costa)

En la manifestación del Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo, miles de personas proclamaron la necesidad de que el Gobierno considerara estas 25 medidas. Finalmente, la huelga de hambre se desconvocó el 9 de marzo tras conseguir abrir una vía de diálogo con el Gobierno.

“Podemos representarnos y sabemos lo que estamos diciendo”, ha señalado Vázquez para defender que las víctimas de violencia machista tengan voz en un pacto de Estado contra la violencia de género. “No tiene sentido un foro sin los afectados y lo hemos conseguido”, proclamó.

 

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