Pages Navigation Menu

Periódico universitario UCM en la web 2.0

La universidad en China, ¿mito o realidad?

china Rigor, esfuerzo y sacrificio son los rasgos que definen el modus vivendi de la población china. La educación secundaria requiere una absoluta dedicación y la posterior prueba de acceso a la universidad es una de las más exigentes del mundo, absorbiendo por completo a los aspirantes universitarios. Sin embargo, una vez superada la prueba, todo cambia. A diferencia del sistema universitario español, en China lo complicado no es finalizar los estudios superiores, sino acceder a ellos. «Muchos se duermen en clase, no hablan y les da vergüenza participar y hacer exposiciones. Estudian lo justo para aprobar y no se esfuerzan demasiado», afirma Carlos, estudiante español de intercambio en China.

A través de una europeizada concepción acerca de la dificultad y el rigor del sistema universitario en China, nos topamos con el testimonio de varias estudiantes de origen chino las cuales han realizado sus estudios universitarios en España. Este es el caso de Isabel, una joven de origen en chino residente en nuestro país, la cual realiza un comentario acerca del nivel de exigencia en las diversas etapas de la educación china:

 

Estructuralmente, el sistema universitario chino es bastante similar al de la mayoría de países occidentales. El primer nivel de estudios universitarios, al que acceden los estudiantes tras concluir la enseñanza secundaria, es el undergraduate, similar al grado europeo, que tiene una duración de cuatro años. Inmediatamente después se encuentran el título máster, que se cursa durante tres años. Por último, el doctorado es el nivel universitario más elevado y su duración comprende los tres años.

La enseñanza en los niveles de pregrado (undergraduate) se imparte en chino, aunque las instituciones cada vez realizan un esfuerzo mayor por internacionalizarse. No en vano, en el nivel universitario, los estudiantes chinos deben elegir al menos cuatro asignaturas cuatrimestrales en inglés. Por otro lado, en las universidades con más porcentaje de estudiantes internacionales, los profesores extranjeros imparten sus cátedras en inglés, sobre todo las relacionadas con el ámbito empresarial y financiero. En el caso de cursar estudios en mandarín, los estudiantes internacionales tienen que realizar uno o dos cursos académicos

En lo que a financiación se refiere, China posee una política de coste compartido en la cual los estudiantes aportan un porcentaje variable y dependiente de su nivel de renta. En este sentido se debe diferenciar entre los alumnos que se autofinancian sus estudios y los que estudian gracias a una beca del gobierno.

Esta fórmula facilita el acceso a la educación superior becados por el gobierno. Se pretende el acceso generalizado a la educación superior. De esta forma, en los últimos años se han puesto en marcha planes específicos orientados a personas con dificultades económicas. Estos planes incluyen becas, exenciones o reducciones de matrícula, trabajos a tiempo parcial o préstamos estatales.

Jazmín y Luna son dos estudiantes chinas residentes en España. Ambas cursan un Máster en Periodismo y nos hablan acerca de la comparación entre el sistema universitario español y el chino, basándose en su propia experiencia.

 

IMG_5441

«Estudio en Taipei y aquí la universidad es completamente diferente  a España, el campus es inmenso y hasta podemos recibir clases de surf. Por todo el recinto universitario hay diferentes tipos de animales y hasta ponen mapas para saber donde localizar cada uno», asegura Pedro, estudiante de Economía.

«Las clases son fundamentalmente teóricas y se nos evalúa con un examen al final del cuatrimestre, a diferencia de mi universidad en Barcelona en la que continuamente hacíamos prácticas y ejercicios. La gente es muy callada, no hay clases interactivas. Da la sensación de que los estudiantes están ‘de paso’ por la universidad», continúa este estudiante de intercambio.

Por lo tanto, la universidad en China, ¿mito o realidad? Tal vez estemos ante el profundo declive del tan arraigado concepto de rigor y excelencia entre los universitarios orientales, contrastando con el tremendo esfuerzo que realizan con objeto de acceder a los estudios superiores.