Pages Navigation Menu

Periódico universitario UCM en la web 2.0

La Tierra en nuestras manos

La Tierra en nuestras manos

Imagen del Ártico, cortesía de Greenpeace España

Los países desarrollados han explotado los recursos naturales de una forma desequilibrada y egoísta pues si, por ejemplo, China consumiera al nivel de Europa, necesitaría dos planetas para abastecerse. Durante toda la vida en la Tierra ha habido cambios climáticos cíclicos, pero esta vez el hombre lo ha acelerado.

A esto ha contribuido la deforestación y la emisión de gases contaminantes (CO2, metano, etc.) que han provocado el efecto invernadero, el cual no deja salir de la atmósfera el calor recibido por la radiación estelar. El efecto invernadero está ocasionando el avance de los desiertos, mayores sequías e inundaciones y vientos más fuertes. El exceso de CO2 provoca también más acidez en el agua, lo que disuelve las conchas y perjudica al plancton; y ya ha acabado con una cuarta parte de los arrecifes de coral (que forman el 85 por cien de la masa del planeta).

Los océanos rigen el clima y son la mayor fuente de proteínas del planeta, pues tres mil millones de personas tienen el pescado como principal alimento. Si sube su temperatura podría provocar la desaparición masiva de peces, lo cual es muy probable porque el calentamiento terrestre se está notando sobre todo en las capas submarinas más que en la superficie. Los casquetes polares están derritiéndose a un ritmo alarmante. El último estudio de la NASA advierte que de seguir a este ritmo el nivel del mar crecerá en 15 centímetros.

Los gobiernos están ahora intentando frenar las emisiones de gases de efecto invernadero. Para conseguirlo se ha establecido un Mercado del Carbono Europeo de CO2 que trata de controlar las toneladas de CO2. Las empresas que hayan emitido por debajo de su límite pueden vender a otras que necesitan emitir más de lo permitido. Pero no se ha conseguido.

Juantxo López de Uralde, fundador y coportavoz del partido político EQUO, nos atiende en su despacho y conversa con nosotros sobre todos estos temas.

Muchos estados son energéticamente dependientes de otros, pero en España tenemos un excelente clima para producir energías renovables no contaminantes como la eólica y la solar, cuya explotación daría más puestos de trabajo. Además es conveniente intervenir ahora para frenar el desastre medioambiental porque a la larga va a ser cada vez más caro y difícil frenarlo.

El profesor Juan Antonio Delgado, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UCM, también nos ofrece su punto de vista.