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Periódico universitario UCM en la web 2.0

La realidad de la islamofobia en la Universidad

Islamofobia es, en breve, el odio hacia el islam y hacia las personas musulmanas o “leídas” como musulmanas. Bajo la excusa se ha creado un miedo hacia una comunidad en base a un término demonizado. Pero, ¿es ésta una realidad que se plasma en la vida universitaria; o, por el contrario, se corresponde más con fenómenos aislados?

La islamofobia es una categoría de análisis y un eje de opresión. No es una cuestión de sensibilidades, gustos o afinidades. Los datos recogidos a lo largo de las entrevistas que se han realizado, tanto a musulmanes como a no musulmanes, es que la presencia de islamofobia es notoriamente escasa en la vida universitaria, en la actualidad y en España. Los musulmanes son, juntos con otras nacionalidades, un colectivo aceptado y respetado, que pueden desempeñar su cultura con normalidad y sin recelo, sin que ésto suponga ningún tipo de discriminación ni acoso. Este hecho denota que en el ámbito universitario no existe un rechazo ni un odio hacia la comunidad islámica, como tampoco los propios musulmanes sufren ningún rasgo de discriminación.

Joaquín Aguirre, profesor de la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM, reflexiona sobre este conjunto de cuestiones.

La islamofobia en Europa

En febrero de 2007, justo al inicio del juicio por los atentados del 11-M en Madrid, la arabista Gema Martín Muñoz, ex directora general de la Casa Árabe y una de las mayores expertas de nuestro país en el mundo islámico, ya alertaba del incremento de la islamofobia en España a causa de la peligrosa identificación entre terrorismo yihadista e inmigración musulmana. “La combinación de hostilidad y reduccionismo recrea un homo islamicus amenazante, retrógrado y violento. Parece que el mejor musulmán es el que deja visiblemente de serlo”.

Casi ocho años después, y tras el terrible ataque de islamistas radicales contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo, esa hostilidad, o cuando menos profunda desconfianza hacia los inmigrantes musulmanes, tanto en España como en gran parte de la UE, sigue creciendo. Así lo corroboraron hechos como las multitudinarias manifestaciones que se produjeron en Alemania contra la supuesta islamización del país o la quema de mezquitas en Suecia.

La pasada primavera, coincidiendo con las elecciones al Parlamento Europeo, el prestigioso think tank estadounidense Pew Research Center hizo públicos los resultados de un sondeo que reflejaban la opinión claramente desfavorable hacia el inmigrante musulmán en muchos países europeos. La lista la encabeza Italia, con un 63% de rechazo, y en España el porcentaje roza la mitad de la población: exactamente el 46%, que se eleva hasta el 54% en el caso de quienes se declaran políticamente de derechas o conservadores.

En Alemania los sentimientos antimusulmanes alcanzan un más modesto 33%, pero los llamados Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida, en sus siglas en alemán), promotores de las últimas manifestaciones islamófobas, quieren aprovechar la ola de pánico desatada por los atentados en Francia para tratar de extender su influencia a otros países europeos.

Con diferentes rostros, el fenómeno se manifiesta en otros países. El Frente Nacional acapara el mayor número de votos en Francia con un discurso contrario a la diversidad cultural. El brutal asesinato islamista de un soldado en Londres en 2013 disparó las agresiones a la comunidad de esa religión. Y la tendencia no remite.

Meca el lugar sagrado para los musulmanes

Meca el lugar sagrado para los musulmanes

Las víctimas del islamismo radical van más allá de los afectados directos de ataques terroristas. La población musulmana residente en Europa observa cómo la sombra de la sospecha se cierne sobre todo el colectivo con cada acto extremista. Los expertos alertan de un crecimiento de la islamofobia en el continente, con ataques a mezquitas y discriminación laboral de la mujer musulmana como las principales manifestaciones.

“Aunque aún no se conocen todos los datos de lo ocurrido, estamos preocupados porque el nivel de islamofobia en Europa pueda aumentar tras el atentado de Francia”, advertía en enero Michaël Privot, director de la Red Europea Contra el Racismo (ENAR, por sus siglas en inglés). Este experto alerta del poder de las redes sociales como diseminadoras de estos mensajes. Aseguraba también que desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, cada vez que se produce un acto terrorista de corte yihadista proliferan los contenidos antimusulmanes en Internet.

No existen informaciones comparables en toda la Unión Europea sobre el número de agravios a este colectivo (desde denegar un empleo por vestir el velo hasta incendiar un lugar de culto). La Agencia de Derechos Fundamentales de la UE ha empezado a recopilar datos para ofrecer una visión completa el año próximo, con entrevistas a 25.000 personas en los Veintiocho para preguntarles por sus experiencias. De momento, una portavoz explica que Austria, Francia, Holanda, Polonia y Suecia han acreditado un aumento de incidentes en el último año.

Dentro del colectivo islámico, las mujeres sufren la mayor discriminación. El Colectivo Contra la Islamofobia en Francia asegura que entre un 70% y un 80% de las denuncias que recibe proceden de ciudadanas, en buena medida por el rechazo que genera el velo que suelen llevar. La Agencia de Derechos Fundamentales está realizando un estudio que se centrará en las trabas que encuentran estas mujeres para insertarse en las sociedades europeas.

Conversamos con algunos estudiantes que nos transmiten su opinión al respecto.

 

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17 Comments

  1. El miedo provocado por los ataques terroristas de la yihad no pueden hacernos caer en prejuicios hacia el mundo árabe. Todos somos iguales sin importar raza o religión. En nuestro caso, la islamofobia no creo que sea algo generalizado ni en nuestra sociedad ni en nuestra universidad. El miedo, como digo, puede causar algún rechazo puntual, sin embargo debemos apostar por la integración multicultural, religiosa y global.

  2. Seguro que en un colegio, un niño no notaría la diferencia entre un compañero hindú y otro musulmán. La responsabilidad es de los medios, que no saben educar para que los adolescentes se libren de los prejuicios que han arrastrado las generaciones predecesoras.

  3. Un reportaje muy interesante y más en el contexto de información actual. Como decís, bajo la excusa de islamofobia, se está creando un miedo hacia una comunidad en base a un término demonizado. Como dice Margarita, etiquetar a la gente por su religión es una gran estupidez. Las personas son mucho más que eso y no por pertenecer a una u otra religión eres de una u otra manera.

  4. La poca, escasa, vaga y a veces mala información que se da a veces en los medios de comunicación es la causante de que se produzca islamofobia. Otras estos no tienen nada que ver y es problema de la persona en sí que no sabe ver más allá en una persona que una religión o una cultura diferente a la suya.

  5. Tengo muchos amigos islámicos y me parece que poner etiquetas a la gente por su religión es como poner etiquetas de 3×2 en el carrefour

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