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Periódico universitario UCM en la web 2.0

Profesores que lastran la educación

El 8 de diciembre de 2014 El País publicaba un reportaje sobre el método de enseñanza en las Universidades españolas y por desgracia el resultado no es muy alentador. En la Facultad de Ciencias de la Información este trabajo no ha pasado desapercibido y la mayoría de los alumnos, además de estar de acuerdo con las opiniones vertidas en el reportaje, corroboran la mala práctica de algunos profesores.

Profesores dueños del aula

Para muchos alumnos (y algunos profesores), las aulas son una especie de reinos taifas en los que el profesor es dueño y señor del aula. Lo que allí pasa, allí se queda. Ellos se van media hora antes pero no te dejan entrar si llegas diez minutos tarde. Esto genera una antipatía entre profesores y alumnos que hace que las clases sean una tortura medieval.

Y así se hila con otro gran problema de la educación en las universidades, la forma de impartir las clases. Empezando porque Bolonia es como un ente sobrenatural que nadie sabe si existe o no, depende mucho del profesor. Aquellos dueños de los reinos taifas imparten las clases de forma magistral, soltando la teoría durante dos horas sin ni siquiera moverse de la silla. Los profesores con un poco más de empatía con los alumnos, se toman la molestia de interaccionar con la clase, preguntar, acercarse. Y luego están los profesores “enrollados” que se implican en la enseñanza, que se posicionan en una relación de tú a tú para que sea más ameno y que al final, la gente vaya con ganas a clase. Por desgracia son el grupo minoritario.

A la hora de matricularse, los alumnos utilizan diferentes métodos para escoger profesor. Patatabrava.com es el más conocido, además de compañeros y amigos. Sin embargo, hace algún tiempo los alumnos reciben correos para rellenar encuestas sobre los profesores y sus alumnos, lo que no sabemos es si es un mero trámite o de verdad quieren mejorar.

Estas encuestas son privadas y anónimas, además no son obligatorias. Esto quiere decir que los profesores “malos” no las hacen, mucho menos si son catedráticos. Y como los alumnos saben que no va a cambiar nada en la forma de impartir las clases, ni se molestan en rellenarlas.

Pero no sólo los profesores son los lastres. Las clases nunca están completas, hay una treintena y el doble de matriculados, y los que van a clase se llevan a sus 300 amigos de Facebook, los seguidores de Twitter y los colegas de Whatsapp con los que charlan sin pudor durante las clases. O compran bolsos por internet. O cualquier cosa en el ordenador/móvil cuando el WiFi funciona. Esto suele ocurrir en clases con profesores “hueso”, pero no siempre.

Hemos preguntado a profesores y alumnos para saber qué opinan y esto es lo que nos han contado:

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45 Comments

  1. Hay profesores que son muy buenos profesionales, pero que no saben dar clase ni transmitir todo lo que saben.

  2. Un profesor puede acompañar a un alumno en su etapa universitaria de principio a fin y si lo consigue es porque es capaz de despertar en el alumno inquietudes y pasión por lo que está estudiando. Cierto es, como comentan algunos de mis compañeros, que de un profesor bueno te acuerdas siempre y de uno malo también. El sistema universitario no ayuda mucho a eso, ya que la mayoría se encarga de soltar la teoría leyendo de un power point, lo mismo que el alumno puede hacer desde su silla y ese formato no despierta interés por nada. Otros sin embargo, tienen esa capacidad de hacer que el alumno salga de clase convencido de lo que le depara en un futuro la profesión y se siente, al menos, realizado al acabar una clase ya sea de teoría o práctica.
    Está claro que dicha sensación corre por parte tanto de las ganas que le pone el docente al impartir una clase como las del alumno por aprovecharlas. En definitiva, una pena que la mayoría de las veces no sea así.

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