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Periódico universitario UCM en la web 2.0

Pisos de alquiler para estudiantes: un negocio al alza

En 2008, los precios de alquiler e incluso de compra de viviendas llegaron a ser exorbitados. Y ahora que hemos pasado la crisis financiera parece que el mercado inmobiliario no aprende de sus errores, y volvemos a ver situaciones donde los jóvenes tienen que usar el 90% de sus ingresos para pagar el alquiler. Ahora pongámonos en situación de los estudiantes que tienen que desplazarse hasta la capital, jóvenes con ingresos muy bajos que aún dependen de sus padres introduciéndose en un mercado al que difícilmente van a poder hacer frente si no cuentan con un buen milagro.

 

A la hora de alquilar un domicilio, dos de las principales características que pretenden encontrar los estudiantes cuando buscan habitación o piso en Madrid es que el precio entre dentro de su presupuesto y que la zona se encuentre lo más cercana posible a su centro de estudios; pero en cada distrito de la comunidad de Madrid el precio suele variar desde los 300 hasta los 550 euros o más, todo dependiendo de la zona. 

Algunos de los lugares más baratos son Fuenlabrada, con una media de 300 euros al mes, Alcorcón con 315 o Móstoles con 317, pero a medida que los distritos son más céntricos aumenta el precio. El más caro de todos suele ser el distrito de Moncloa-Aravaca, llegando a una media de 500 euros al mes. Otra cuestión dentro del marco económico que afecta a los estudiantes es si reciben ayuda de algún familiar (normalmente son los padres) o si el dinero viene de su propio bolsillo.

Además, muchos estudiantes buscan preferiblemente una habitación individual en vez de un piso completo, ya que de media costaría un total de más de 1200 euros; también descartan muchas veces las residencias, que pueden llegar a los 800 euros mensuales o más. Por tanto, la opción de alquiler de habitación les sigue resultando la más económica. 

Lo que suelen hacer muchos jóvenes a la hora de buscar piso en Madrid es alquilar una vivienda que posea de tres a cuatro habitaciones, todas para alquilar, y que así se repartan los gastos entre varios usuarios con el fin de abaratarlos; además, normalmente, según los metros cuadrados que tenga cada habitación, esta varía de precio. 

Fuente: elpais.com 

En este gráfico ideado por Idealista.com podemos ver como de media, un estudiante que se haya desplazado a la capital para cursar sus estudios paga de media unos 415 euros al mes por una habitación. Esto es un 26% más de los datos que disponemos de 2013, el mismo portal muestra que por ese entonces, la media era de 328 euros, justo antes de salir de la crisis financiera que ocurrió en España.

Y estamos hablando de una sola habitación, ya que compartir piso es la opción más económica para un estudiante. Si quisiéramos optar por un piso para nosotros solos, el alquiler ascendería a 1.232 euros al mes, y las residencias de estudiantes ascienden a 800, como podemos ver gracias a la consultora JLL, como ya se ha explicado.

Recordamos que el sueldo mínimo para los españoles no asciende a más de 1.000 euros, por un trabajo a jornada completa de 8 horas. Según un artículo del diario Inmodiario el Consejo de la Juventud de España (CJE) un estudiante no puede permitirse tener un trabajo de esta duración si tiene que asistir a sus clases. Por eso, optar a compartir piso con muchas habitaciones es lo más recurrido. Viviendas de 4 o 5 habitaciones que no son muy demandadas por familias encuentran aquí un nicho de negocio que los propietarios ya han comenzado a explotar de forma abusiva.

Por lo menos, las universidades de Madrid suelen encontrarse en la periferia de la ciudad, por lo que los pisos son más económicos. Además, nos podemos alejar a zonas de residencia fuera de la capital por este motivo, consiguiendo abaratar un poco más los precios, pero esta opción no suele encajar con los tres factores que los universitarios buscan: cercanía a su centro de estudios, lugares de ocio relativamente cerca y, cómo no, un precio del alquiler que no sea desorbitado.

Hemos preguntado a varios estudiantes cuál es su situación respecto a este tema y sus experiencias a la hora de buscar una vivienda para alojarse durante su estancia en Madrid:

Como ya se ha mencionado anteriormente, el número de estudiantes universitarios en España supera los 500.000, de los cuales una amplia mayoría abandonan sus lugares de residencia y se mudan a otras comunidades para continuar con su formación académica. A pesar de que estas comunidades autónomas cuentan con residencias para acoger a esos estudiantes, no cuentan con las plazas suficientes como para acoger a todos; además de que muchos de ellos no pueden hacer frente a los pagos que supone un lugar como ese. Es por ello por lo que muchos estudiantes recurren al alquiler de pisos o de habitaciones en pisos de estudiantes. A consecuencia de esto, muchas empresas como Beroomers, Alumni o Uniplaces han visto en esos pisos de estudiantes un negocio haciéndose con pisos y alquilándolos por habitaciones a los universitarios. 

Fuente: gráfico sacado del informe SUE 2018 “La contribución socioeconómica del sistema universitario español” (crue.org)

Según la página Uniplaces este tipo de mercado inmobiliario supuso en el año 2017 cerca de 400 millones de euros en contratos con una renta media de 546 euros al mes. Además, otro aspecto que se destaca es que, de esa gran cantidad de estudiantes que recurren a este tipo de alojamientos durante su época estudiantil, un amplio porcentaje pertenece a los estudiantes extranjeros que recurren a nuestro país como lugar para cursar sus estudios universitarios. 

Según un artículo publicado en El Español, desde que la crisis financiera estalló en España, la recuperación del mercado inmobiliario se ha dado en varios focos principales. Estos son Madrid, Barcelona y las ciudades costeras incluyendo Islas Canarias e Islas Baleares.

Fuente: elespanol.com

Como se puede observar en este gráfico realizado por Eurostat obtenido del mismo artículo, la ciudad de Madrid se encuentra de color rosa, lo que implica situación de sobrevaloración. Sin embargo, a pesar de encontrarse en esta situación, Madrid está muy lejos de llegar al color negro, que implica riesgo de burbuja. Se ve con claridad que Munich es la ciudad con más riesgo según Eurostat.

En nuestro país, durante el periodo que comienza con la crisis, los alquileres han ido en aumento, pero la vivienda se encuentra un 18% por debajo de su pico máximo. Este último dato no se cumple en Madrid y Barcelona donde sí se ha rebasado.

El caso hipotético que presenta el artículo es interesante comentarlo ya que como dice, un joven que quiera comprar un piso en la M-30 y suponiendo que valga 300.000 euros, implica que debería tener ahorrados otros 100.000 euros para una más que probable reforma: 20% que no financia el banco y un 7% de gastos de compra, más un 10% de media en la reforma. En conclusión, no es nada fácil que un joven se compre un piso en zonas céntricas de Madrid.

 

Finalmente, hemos querido acudir a dos profesionales para que nos comenten, desde sus respectivos ámbitos de actuación (la sociología y el sector inmobiliario), a qué se debe este fenómeno:

  • Roxana Popelka Sosa Sánchez, secretaria de la Sección Departamental de Sociología Aplicada en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

 

 

  • Francisco Valiente Blanco, agente inmobiliario y miembro de Evalua Intermediación Inmobiliaria.