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Periódico universitario UCM en la web 2.0

¿Musas o creadoras? La incorporación de la mujer a la industria musical

El espacio artístico, aunque en la teoría siempre ha sido un ejemplo de transigencia, de sensibilidad, horizontalidad, creatividad… todas ellas características tradicionalmente asociadas a la feminidad, no es una excepción en  materia de desigualdad de género:  la discriminación, el acoso sexual, la escasez de oportunidades lastran y ralentizan la incorporación de la mujer a un negocio en el que siguen siendo contempladas más como musas que como creadoras. 

Hagamos un simple ejercicio: ¿Cuántas compositoras de música clásica podemos enumerar?

Con una presencia de un 70% hombres y un 30% mujeres, según cifras arrojadas recientemente por la ONU, la industria musical es uno de los sectores más desiguales. Esta desigualdad se acrecienta si nos referimos al porcentaje de mujeres que  son actualmente productoras reconocidas (6%) según diversos estudios de la ONG Women in Music

En los últimos años, la industria musical parece haber estado dominada por figuras femeninas, desde Adele hasta Lady Gaga, pasando por Rihanna y Shakira, entre otras. Sin embargo, esta prominencia no se refleja del otro lado del estudio de grabación.

En el caso de los hombres, mientras que George Martin o Pharrel William son productores reconocidos, sólo tres mujeres fueron nominadas en la categoría Mejor Productor en los Brits o los Grammy y ninguna de ellas obtuvo un premio.

Esto no significa que sea algo imposible. Trina Shoemaker ganó un Grammy por su trabajo en el álbum Globe Sessions de Sheryl Crow y afirma en varios medios de comunicación que ‘’el éxito es cuestión de actitud’’. En determinadas ocasiones hay que aguantar situaciones discriminatorias por parte de los hombres. ‘’Si son un grupo de hombres, son jóvenes, graciosos y hacen chistes un poco pasados, tienes que ser una mujer que no se horrorice con ese tipo de cosas y que pueda, de hecho, aplastarlos con unas pocas palabras’’, añadía Shoemaker para la BBC. 

En cuanto a géneros musicales, la falta de mujeres parece estar restringida al rock. En teatro, en Hollywood y en radio hay decenas de productoras e ingenieras de sonido que son mujeres. Por citar un ejemplo, el 25% de los ingenieros de sonido en la BBC son de sexo femenino.

Es cierto que últimamente toda la información que recibimos está relacionada con la crisis del coronavirus. Y no es para menos. Pero no por ello debemos olvidar que este mes que está terminando es un mes significativo para la mujer, y, en relación con el tema tratado, con las artistas femeninas. Unas artistas que han llevado el feminismo por bandera en cada una de sus canciones. Entre ellas, destacamos: Nathy Peluso, Christina Rosenvinge, Julieta Venegas y Rozalén.

Para aportar la perspectiva sociológica, hemos entrevistado a Víctor Terrazas Chamorro, Doctor en Comunicación Política, colaborador habitual de revistas musicales como Mondosonoro o Muzikalia, y autor del libro «Política en escala de do»  un ensayo que cuenta cómo la música ha sido fundamental en algunos de los procesos de cambio político más importantes de nuestra historia moderna. 

 ¿A qué se debe que la Incorporación de la mujer a la industria musical sea tan reciente?

La música y la política son dos elementos universales presentes allá donde haya seres humanos. Es imposible encontrar una sociedad a lo largo del tiempo que no presente estos dos hechos culturales. Ya sea desde las antiguas organizaciones tribales hasta al mundo globalizado en el que a día de hoy vivimos. 

La música como elemento cultural, ya sea de ocio o como forma de reivindicación depende del contexto en el que se desarrolla. En la historia de la humanidad el papel de la mujer ha sido invisibilizado por una sociedad patriarcal, que incluso a día de hoy mantenemos. No solo en el terreno de la música, sino en prácticamente en todos los niveles posibles, en todos los aparatos profesionales. Desde el arte a la economía, desde la filosofía a la literatura. Los avances de las mujeres han sido infravalorados, denostados o directamente invisibilizados. 

Cuando uno piensa en compositores de la mal llamada música clásica. Rápidamente caemos en personalidades como Mozart, Chopin, Beethoven, Schumann, Verdi, Wagner… por poner algunos ejemplos. Es difícil contestar a esta pregunta con el nombre de alguna compositora femenina. Y sí, las había.  A día de hoy todavía no hemos realizado un ejercicio de memoria. Métete en cualquier lista de Spotify de música clásica y veras que no hay ni un solo nombre femenino. 

Y sí las buscas, descubrirás que se las cita como hermanas, esposas o hijas de los compositores. Pocas veces ponen en valor el trabajo que han realizado en una situación tan difícil. Grandes olvidadas como: Marianne Mozart, Isabel Colbrán, Clara Wieck o Hildegard Von Bingen. 

 MujeUn genio silenciado, Maria Anna Mozart (1751 - 1829)

Desde mi punto de vista, la música tiene más interconexiones con la política de lo que la gente cree. La música no solo se puede considerar política cuando tenga una letra con referencias directas al poder o a las instituciones, sino que muchas veces solo con el propio acto de hacer música siendo parte de un colectivo marginado ya estás haciendo política.

El auge del papel en la música por parte de las mujeres no se puede entender sin la lucha por la igualdad de géneros, por poner en valor el trabajo de las mujeres. La incorporación de la mujer en la industria musical no se puede entender sin un elemento político como es el Feminismo.  El siglo XX fue el triunfo de la música popular, y ese triunfo no tendría cabida sin las mujeres y sin la lucha por sus derechos. 

A día de hoy, todavía queda mucho camino recorrer, pese a los imparables avances por parte del Feminismo, estamos muy lejos de una sociedad igualitaria. Todavía existen muchas luces por alumbrar, nos estamos perdiendo demasiadas cosas que no deberíamos ignorar. Sin duda alguna la incorporación de la mujer en la industria musical se debe a la incorporación de la mujer al trabajo remunerado, que aunque suene repetitivo, esto no podría haber sido posible sin el auge del feminismo. 

 

¿Consideras que el terreno musical se sigue viendo a la mujer más como musa que como creadora?

Esta pregunta tiene que ver mucho con lo anterior. Como os comentaba el papel de la mujer en el mundo de arte se limitó a ser el objeto representado, la musa. A partir del siglo XX, la mujer pasó a ser el objeto creador, la artista. 

En este paso entre musa y creadora ha sido una situación de extrema dificultad. Muchas mujeres (tanto en la música como en otros elementos profesionales) tuvieron que ocultar incluso su género para que nos las influenciara negativamente en la opinión que tenían sobre su obra. 

Aunque tenemos muchísimos elementos de estudio anteriores yo creo que fue a partir de la segunda mitad del siglo XX cuando este hecho se ha estado haciendo cada vez más patente. La mujer como artista es un hecho innegable a día de hoy, aunque todavía queden muchos avances por conquistar. Había una frase que no recuerdo quien la dijo, pero decía de Musa a Creadora, de la resistencia al reconocimiento. 

 

¿Existe una brecha salarial entre artistas mujeres y hombres?

Por desgracia , como en todos los aspectos profesionales. Hay un artículo muy breve escrito en el 2018 por la revista española Mariskal Rock en el que hablan justamente de la diferencia salarial entre hombres y mujeres en la industria de Reino Unido (una de las más importantes a nivel global). 

¿Qué posibles soluciones habría para fomentar la incorporación/ visibilizar a las artistas? ¿Cuotas en las orquestas? ¿Festivales sólo de mujeres? o carteles con el 50% del line up de artistas mujeres?

 

Si uno ve el porcentaje de artistas femeninas en los carteles de festivales se da cuenta inmediatamente de esta problemática. En 2019, solo un festival llamado “Madrid Popfest” en su cartel cerca de la mitad de aristas eran mujeres. En otros como el BBK fueron el 16%, el ViñaRock el 8% o el Arenal Sound el 15%. La presencia de mujeres en los principales festivales de España ronda entre el 12 y el 15%.

Presencia de mujeres en festivales.
(Mujeres y Música)

Desde mi punto de vista, lo primero es mostrar esta problemática.  Es necesario concienciarse sobre este hecho y romper estas dinámicas introduciendo perspectivas de género en discográficas, agentes culturales, medios de comunicación y programadores de eventos e instituciones. 

Sé que es complicado conseguir un cartel que sea 50/50, porque este mundo sigue teniendo un peso machista muy fuerte. Donde la principal problemática sigue siendo la invisibilización. Si vemos los datos establecidos por la asociación Mujeres y Música (http://mujeresymusica.com/ ) podemos hacernos eco. Este artículo me parece muy esclarecedor respecto a este tema : http://mujeresymusica.com/hay-mujeres-en-la-musica/

Pero desde este prisma es necesario impulsar el valor de la mujer en la música. En mi opinión todos los carteles que presentan las instituciones públicas para presentar las fiestas de su barrio, ciudad o pueblo deberían tener un porcentaje mínimo del 40% y que este porcentaje estuviera fijado por ley. Y no es algo imposible, es algo que perfectamente se puede desarrollar. Estas cuotas no deben ser un fin en sí mismo, y sería un error verlo así. Son una herramienta para abrir las grietas de un sistema que sigue siendo injusto. 

Todos los festivales que estuvieran financiados con dinero público deberían tener unas cuotas de género (que son prácticamente la mayoría). Al igual que se establecen los limites horarios, el lugar ubicado o las necesidades de seguridad, deberían establecerse unos valores mínimos en la cuota de artistas. 

En aquellos festivales que están financiados de manera cien por cien privada, esta solución sería muchísimo más difícil. Y es ahí donde tiene que entrar una presión social mucho más fuerte, donde los medios de comunicación deberían hacerse eco real de esta problemática. Y como decía al principio, conseguir una perspectiva de género de todos los agentes que participan en los festivales. 

Un ejemplo de esta iniciativa es el vídeo  promocional del Festival Primavera Sound del  año  pasado, que puedes ver aquí.