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Periódico universitario UCM en la web 2.0

Más allá de los viajes astrales

Un viaje astral es una experiencia en la que se tiene la sensación de estar flotando fuera del cuerpo, es decir, la conciencia deja temporalmente el cuerpo físico para utilizar el cuerpo astral de forma independiente.

Se dice que las probabilidades de realizar una proyección astral aumentan cuando la persona se encuentra enferma o ha estado implicada en una experiencia cercana a la muerte, sin embargo, también es posible realizar un viaje astral a voluntad propia. En una proyección astral consciente, la persona puede encontrarse con un amigo, visitar y hablar con personas que ya han muerto o visitar lugar y personas por propia voluntad. No hay estudios se esta experiencia entre la población en general, la mayoría de los investigadores simplemente recogen datos de relatos de terceras personas y a partir de ahí establecen sus propias conclusiones.

Existen dos factores requeridos para saber si uno está o ni fuera del cuerpo en una proyección astral: el primero es la lucidez, capacidad de permanecer consciente de lo que está sucediendo manteniendo las capacidades que tenemos estando despiertos, y el segundo es la habilidad para recordar dicha experiencia al despertar.

La experiencia extra corporal es un fenómeno distinto al de un sueño ordinario o un sueño lúcido ya que no es un evento imaginario. La proyección astral es una situación real pero vivida en otra dimensión. Durante el sueño actuamos simplemente como observadores y no interactuamos en la acción, sin embargo durante la proyección astral somos parte activa de la situación que se produce a nuestro alrededor. Algunas de las diferencias entre una experiencia astral y un sueño son: la proyección astral permite que varias personas estén en el mismo lugar y a la misma hora mientras que es prácticamente imposible que dos personas sueñen lo mismo; la experiencia extracorporal permite llevar a cabo acciones que has podido planificar durante el día mientras que un sueño no puede ser programado; observar el propio cuerpo tumbado en la cama es una confirmación de la experiencia extracorporal y durante el viaje astral podemos decidir en qué momento volvemos al cuerpo.

Mucha gente se pregunta si pasa que la persona no sabe cómo volver a su cuerpo y “se pierde” por ahí fuera. Volver al cuerpo nunca es una dificultad, sino al contrario, a veces resulta hasta inconveniente. Lo más habitual es regresar al cuerpo antes de lo que uno desearía y que la proyección astral acabe sin haber podido registrar la información del sitio en el que estábamos

En primera persona

Tras una pequeña explicación sobre qué son los viajes astrales gracias a Juan Dharma,  Javier Matas y Patricia Cañis nos dan su testimonio y nos cuentan cómo tuvieron su primer experiencia extracorporal, si cuando les pasó sabían o no de qué se trataba y cuales fueron las sensaciones posteriores.

Esta situación resulta familiar, aunque sea en la ficción. Un ejemplo donde podemos observar una experiencia extracorporal es la película de terror Insidious y es que toda la película versa sobre las proyecciones y los viajes astrales, razón por la cual Dalton cae en el coma. Tanto su padre como él son viajeros, a éste primero le bloquearon esta capacidad cuando era pequeño, su hijo, en cambio, cada vez va viajando más lejos.

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