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Periódico universitario UCM en la web 2.0

Los problemas con la plataforma de prácticas extracurriculares (GIPE) de la UCM

Nos trasladamos a la Universidad Complutense para conocer el funcionamiento de la plataforma GIPE y las experiencias vividas por sus estudiantes

OPE, Oficina de Prácticas y Empleo en Av. Complutense, Madrid

Cada año un elevadísimo número de estudiantes universitarios salen al mercado laboral en busca de su primera oportunidad. Antes, muchos de ellos se daban de bruces con la realidad al darse cuenta de que habitan en un mundo lleno de competencia en el que, si no tienes algún tipo de contacto o no has realizado alguna práctica durante la carrera, el futuro es más negro de lo que podían imaginar. Por ello, hoy día algunos de ellos anticipan sus inicios en la búsqueda de prácticas que puedan proporcionarles cierta experiencia o incluso la posibilidad de quedarse trabajando en la empresa asignada si se produce una baja laboral.

Para ayudar a que estos jóvenes, las futuras promesas de nuestro país, consigan unas prácticas con unas condiciones reguladas y no abusivas muchas universidades españolas cuentan con oficinas para la gestión de este tipo de contratos. Desde la Universidad Complutense de Madrid hasta la Universidad Rey Juan Carlos, sin olvidar las universidades privadas, se cuenta con este tipo de entidad que firman convenios con algunas de las empresas más relevantes de nuestro país tanto a nivel nacional como internacional. El Banco Santander, la Cadena SER o Román Asociados son algunos de estas empresas que cuentan con becarios entre sus filas de trabajadores. Pero ¿se respetan las horas establecidas por convenio?, ¿son útiles para su aprendizaje?, ¿es eficiente la gestión que realiza la plataforma?, son algunas de las cuestiones sobre este tipo de contratos.

Actualmente, la Universidad Complutense cuenta actualmente con más de 10.000 convenios de prácticas en vigor con entidades públicas y privadas nacionales y extranjeras. El acceso de los estudiantes a la plataforma que gestiona estos convenios (GIPE) les facilita la información sobre las ofertas de prácticas disponibles y sobre el seguimiento de sus procesos de selección. A su vez, la universidad ofrece una guía rápida del estudiante para aclarar el funcionamiento de la Gestión Integral de Prácticas Externas.

Un equipo de nuestra redacción se ha trasladado hasta las instalaciones de la Universidad Complutense de Madrid para conocer de primera mano cómo funciona la Oficina de Prácticas y Empleo de la UCM (OPE). Situado en el Vicerrectorado de estudiantes, frente al metro de Ciudad Universitaria encontramos una pequeña estancia destinada a acoger las dudas que puedan tener los alumnos, sobre todo lo relativo a las prácticas. Un grupo de entre 10-12 personas se encuentran exclusivamente destinadas al trabajo de gestión administrativa de este tipo de convenios de prácticas que son clave para completar la formación académica de los estudiantes. A las puertas de la Oficina de Prácticas y Empleo nos esperan dos de sus trabajadoras para explicarnos cómo funciona el servicio GIPE, la app y qué tienen que hacer los alumnos para poder inscribirse.

Para corroborar la información facilitada por las trabajadoras de la Oficina de Prácticas y Empleo, nos acercamos al campus de la facultad de Ciencias de la Información de la UCM para hablar con los alumnos sobre su experiencia con el GIPE. Para ello, les preguntamos cuál había sido su experiencia con el GIPE, si alguna vez habían llamado o escrito a la OPE para hacer una consulta, si habían conseguido prácticas a través de la plataforma y para que evaluarán de forma numérica la gestión del GIPE.

Una gran parte del alumnado se suscribe todos los años en vistas a conseguir una práctica de calidad, sea o no remunerada. Sin embargo, en ocasiones es la misma práctica la que no cumple con las expectativas del estudiante o no se ajusta a lo estipulado.

A su vez, la comunicación entre el personal del GIPE, la universidad, las empresas y los becarios suele resultar un poco caótica en la mayoría de los casos. Estas quejas se suman a la desinformación sobre la plataforma y la lentitud en los procesos de selección, tal y como comentan los propios estudiantes. Un 60% de los encuestados afirmaron no estar satisfechos con el funcionamiento de la aplicación. Ninguno de ellos ha terminado trabajando en la empresa asignada por la plataforma una vez finalizado su contrato de prácticas.

Las quejas hacia la plataforma no se han formulado sólo de parte de los alumnos. Son muchos los docentes que han reflexionado sobre el funcionamiento y las carencias del GIPE. Ángel Luís Rubio, anterior Vicedecano de Estudios y Calidad en la Universidad Complutense de Madrid, alude a la problemática derivada de algunas empresas que usan los convenios de prácticas para ahorrarse personal y aconseja poner en conocimiento de la universidad este uso abusivo esencial para detener esta mala praxis y tomar medidas. La docente Graciela Padilla apunta que desde 2011 los estudiantes pueden denunciar cualquier tipo de situación injusta en sus prácticas.

Con el objetivo de profundizar sobre las condiciones de las prácticas ofertadas, nos pusimos en contacto con Marina Infante, empleada de Mahala Comunicación, una agencia de comunicación que cada año incorpora de 2-3 becarios gracias al GIPE. Aunque la entrevista no pudo realizarse de forma presencial dada la situación actual en España con el COVID-19, le planteamos a Marina la posibilidad de realizar la entrevista vía Skype. Marina explicó de forma detallada en qué consiste el trabajo de un becario desde el primer momento que entra a la oficina. Los estudiantes comienzan familiarizándose con el press clipping, una recopilación de todas las noticias que han aparecido en torno a una campaña de comunicación. Labores como ésta otorgan al estudiante una visión realista de cómo son y cómo funcionan los medios de comunicación. Los estudiantes destacan las invitaciones a ruedas de prensa, las exposiciones culturales o la redacción de notas y dossieres de prensa, ya que son tareas que no pueden experimentar durante la universidad, afirma.

Marina considera que el ejercicio de la práctica va a mejorar las oportunidades del estudiante en el mercado laboral, no sólo por conseguir experiencia que le será útil, sino porque también se va a introducir en una red más amplia de contactos. Una ex becaria nos confirma sus palabras y la experiencia tan positiva que vivió en Mahala Comunicación. Sin embargo, coincide con la mayoría de los estudiantes encuestados en que tardó demasiado tiempo en conseguir prácticas a través del GIPE y, además, afirma ser de las pocas de sus amigas en haber encontrado con el GIPE unas prácticas aceptables.