Pages Navigation Menu

Periódico universitario UCM en la web 2.0

Las redes sociales , ¿beneficio o perjuicio?

Las mujeres siempre han estado sujetas a los cánones de belleza, aquellas características que una sociedad considera convencionalmente como hermoso. Estos cánones se han visto influenciados por la época o por la cultura, pero es cierto que esos cánones estaban impuestos por la sociedad. En la actualidad algo está cambiando, ya no son las personas quienes imponen estas características sino que las redes sociales.

Las redes sociales son “un grupo de aplicaciones disponibles en Internet, construidas y basadas tecnológica e ideológicamente en la Web 2.0 que permiten la creación y el intercambio de contenido generado por el usuario”. 

A pesar de que las redes sociales tuvieron su boom hace unos pocos años, existen desde décadas atrás. Concretamente, desde el año 95 año en el que Randy Conrads crea el sitio web classmates.com, una red social que pretendía que la gente no cayera en el olvido y así mantener el contacto con amigos, antiguos compañeros de la etapa académica, etc. El boom del que hablamos y donde las redes sociales fueron protagonistas, se produjo en torno al 2011 donde estas creadoras de relaciones sociales, provocaban que sus usuarios pasaran de uno a cinco minutos en ellas. Dentro de ellas había más de un billón de personas conectadas y las redes más frecuentes eran Facebook, Twitter e Instagram. 

Si estás totalmente evadido de estos temas y no sabes de qué estamos hablando, te explicaremos un poco en qué consisten estas redes:  Facebook fue una red creada en 2004 por Mark Zuckerberg, como servicio para los estudiantes de Harvard y que a día de hoy cualquier persona puede tener acceso. En ella, a gente publica en su muro diversas publicaciones para enseñarlas a las personas que tiene en su lista de amigos. 

En cambio twitter tiene una función distinta, la de compartir mensajes con un máximo de 280 caracteres, lo que se denominan Tweets. Así mismo, puedes añadir en cada tweet imágenes, gifs, vídeos, encuestas, etc. Y, lo más interesante, es que hay un feedback entre el que pone el tweet y el seguidor, ya que se pueden retwittear (que aparezca ese tweet en tu perfil), dar a favoritos (que aparezca en la lista de favoritos de tu perifl) o incluso citar o responder a la persona que ha publicado ese tweet. 

Por último, la red social estrella: Instagram, una red social creada en 2010 por Kevin Systrom y Mike Krieger cuya función mostar tu vida a través de fotos y videos. Aquí también podemos hablar de feedback, ya que aparte de dar like a las fotos y vídeos que se suban y publicar comentarios sobre ellas, la red social ha incluido desde hace unos años la publicación de stories, como el propio nombre indica, son historias de 15 segundos que tienen una vigencia de 24 horas. En ellas puedes publicar fotos y vídeos, con algún que otro efecto, música de fondo, o incluso encuestas y preguntas con respuestas de verdadero o falso. ¿Quién no ha hecho en algún momento una de estas? ¡Nos declaramos culpables!

Sin embargo, aparentemente, las redes sociales pintan como algo bueno, un método de conexión con gente de tu círculo, con viejos amigos… pero estas se han convertido en un problema para la sociedad con consecuencias irremediables.

Queremos destacar Instagram, ya que según el Estudio Anual de redes de IAB, es la red más consumida por los jóvenes y a la cual dedican gran parte de su tiempo. Como todo, el gran problema del tiempo de consumo es que puede generar una adicción: así lo ha demostrado en un estudio la universidad de Harvard sobre éstas. 

Pero ese no es el peligro más importante, el peligro más importante es que a raíz de las influencers, personas que cuentan con cierta credibilidad sobre un tema concreto, y por su presencia e influencia en redes sociales puede llegar a convertirse en un prescriptor interesante para una marca. Ellos muestran a través de estas parte de su vida perfecta, una vida creada a partir de elementos realmente superficiales, generando problemas de autoestima u otras enfermedades como la bulimia que pueden desembocar en muchos casos (radicales) al suicidio.  

¿Por qué se dan estos problemas si aparentemente solo muestran sus fotos? Pues bien, esto es porque intentan vender una imagen perfecta: chicas guapas, con un buen cuerpo, aunque en la mayoría de los casos incluso no son reales, sino que son fotos editadas. Muchas de las adolescentes que las siguen intentan imitarlas, lo que provoca que cada vez haya más casos de anorexia y suicidios en búsqueda de ese cuerpo y cara perfecta. 

¿Cómo sabemos esto? Entre muchos casos destaca el de la influencer más importante de nuestro país, Dulceida, que cuenta con más de 2,5 millones de seguidores en Instagram, protagonista de numerosísimas campañas de publicidad e invitada a miles de pasarelas de las semanas de la moda de todos los países gracias a su influencia en las redes sociales. 

En el siguiente artículo se muestran unas fotos sin bikini, de la cuales no era consciente. Estas fotos carecen de Photoshop o cualquier edición que aparente que el cuerpo de esta influencer, es como lo muestra ella en las redes sociales. No criticamos su cuerpo, de hecho, es un cuerpo normal, como el de cualquiera de sus seguidoras. El problema es que el hecho de que muestre su cuerpo como especial, perfecto y merecedor de todas las ovaciones que recibe, es que puede tener consecuencias irreversibles para su audiencia, que no es consciente en muchos casos de la gran tarea de edición que hay detrás e intentan imitar sin paliativos el cuerpo del personaje.  

En fin, lo que no llegamos a comprender es por qué no venden la verdadera realidad en Instagram, si no otra que carece realmente de lo que es verdadero. 

Hablando con la influencer Elisa Serrano, ha afirmado abiertamente que en algunas ocasiones ha retocado sus fotos, algo que es digno de reconocer, ya que aunque una parte de sus fotos no es real, su reconocimiento hacia su audiencia hace que ésta sea consciente de que la imagen que están vendiendo no es tan real como parece. 

De hecho, es importante saber a qué punto llega la imagen que se vende por estas redes, ya que como dice Elisa, hay marcas que incluso rechazan las fotos que las influencers se hacen con el producto por no ser lo suficientemente buenas. ¿Encima que se está vendiendo un modelo de vida consumista y superficial, no vale cualquier foto?

Estas redes propician numerosos problemas sobre todo a las mujeres y en concreto a las que pertenecen a la primera adolescencia, ya que son las más vulnerables e influenciables.  Así nos lo explicaba la socióloga Cecilia Eseverri, la cual opinaba que se deberían tomar medidas para que esto no ocurra. 

A pesar de que este problema está presente en la sociedad y somos conscientes de ello, los jóvenes seguimos usando estas redes y seguimos generándoles beneficios a quienes son los culpables de este problema. 

Sin embargo y después de hablar con los jóvenes que usan estas redes y tienen alrededor de 20 años o más, son perfectamente conscientes de que la imagen que se vende no es real, ya que ellos mismos muestran en estos vídeos su insatisfacción hacia el trabajo de estas personas influyentes. 

Por el contrario, debemos puntualizar que no todos los influencers son malos para la sociedad. Gracias a ellos, se ha conseguido crear una sociedad más abierta y diversa, donde cada uno es como es sin necesidad de sentirse mal, donde muchas personas comparten sus hábitos de vida saludables o fomentan la cultura a través de recomendaciones literarias. 

¿Hacia dónde se inclinará el futuro de las redes? El tiempo lo dirá, algo que surgió como un beneficio para la sociedad (y que en ocasiones sí lo es), se está convirtiendo en un problema que está en nuestras manos cambiarlo.