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Periódico universitario UCM en la web 2.0

Las drogas saltan a las aulas

“Hemos decidido como sociedad que es demasiado caro modificar el entorno del niño. Así que tendremos que modificar al niño”. El escándalo comenzó con frases como estas publicadas en polémicos artículos a manos de profesionales, concretamente el doctor Michael Anderson. Él cuenta que existen cientos de casos donde niños de temprana edad presentan numerosas dificultades escolares imposibles de afrontar económicamente por su entorno.

Cajas de Rubifen apiladas

Para el doctor la salida se encuentra en medicamentos como Adderall, un fármaco compuesto por anfetamina y dextroanfetamina. Este compuesto ha ganado popularidad en numerosos centros escolares, desde colegios hasta universidades. Especialmente en EEUU, aunque países como España también presentan numerosos casos de consumo de drogas no lucrativas. La novedad alarmante es que estos fármacos comienzan a ser utilizados en niños pequeños, incluso sin trastornos de déficit de atención. Adderall entre otros muchos productos como el Ritalin, facilitan la concentración mejorando así  los resultados académicos, supuestamente. Muchos de los medicamentos son legales pero no pueden adquirirse sin receta médica, lo que ha producido la formación de sofisticadas redes de tráfico de drogas.

Se trata de una droga diferente, consumida para progresar en el mundo académico no para divertirse. Lo que atrae a un público totalmente distinto compuesto por los estudiantes más perfeccionistas y estudiosos. El uso de las “drogas para estudiar” es similar al dopaje pero a diferencia que en el mundo deportivo estas drogas no están perseguidas.

Uno de los principales peligros de todo esto, tal como advirtió el pediatraLawrence Diller en el Huffington Post, es que estas drogas estimulantes afectan a todos por igual. En dosis pequeñas la gente logra centrarse en tareas que encuentran aburridas o difíciles. Por eso parece que niños que eran hiperactivos están más calmados. Pero según se incrementa la dosis, todos los niños acaban siendo más activos y se distraen más, como cualquier otro adicto a las metanfetaminas. Hay que tener algo claro: el speed  y el Adderall que toman los estudiantes son, prácticamente, la misma cosa. Son anfetaminas, y tienen sus efectos y sus riegos.

Dos blisters de rubifen

Un tema muy controvertido, ya que para muchos la medicación está justificada por el progreso académico pero por otra parte los niños y jóvenes están siendo expuestos a riesgos físicos y psíquicos injustificados. Efectos secundarios como supresión de crecimiento, episodios psicóticos, presión arterial, adicción… El peligro de un círculo vicioso que mantiene bajo el efecto de las drogas a los estudiantes desde niños.

Un estudiante relata en el anonimato su experiencia tras haber sido tratado con Concerta 54 mg. Asegura haber probado otras pastillas del mismo tipo para tratar su deficit de atención, pero sin resultados exitosos. Contrariamente a lo que se puede pensar, no recomienda el uso del tratamiento por lo que pueda generar, pero reconoce que a él, en particular, no le ha causado adicción ni otros problemas, sino que ha visto su atención y concentración positivamente incrementada.

Pero ¿quién distribuye estas sustancias? Un joven de aspecto saludable, deportista, de 26 años relata nervioso como comenzó a consumir Rubifen y como decidió un día empezar  a venderlo. Javier (así es como quiere que le llamemos durante la entrevista), habla de lo que siente el en sus propias carnes y de lo que sus clientes le cuentan que experimentan bajos los efectos de estas pastillas.

Uno de los miles de niños que han sido medicados con este tipo de medicamentos nos habla de la tolerancia que este genera y de como se les aparece a los jóvenes como una pócima mágica que les hace aprobar.

Pero no todos los usos de estos medicamentos son para el rendimiento académico. El deporte, el estudio y el ocio son solo unos de los pocos usos que tienen estas sustancias que como el propio Javier dice, te otorgan superpoderes.

Inmaculada Díaz Martín, médico de familia de atención primaria y doctora en medicina legal y toxicología, nos relata los posible efectos adversos que pueden ocasionar estos fármacos.

Con frecuencia se recetan medicamentos estimulantes, como el metilfenidato y dexanfetamina, para tratar el trastorno de deficit de atencion. Este trastorno se caracteriza por un patrón persistente de inatención o hiperactividad e impulsividad. Todo estimulante funciona aumentando los niveles de dopamina en el cerebro; la dopamina es la sustancia química en el cerebro (o neurotransmisor) asociado con el placer, el movimiento y la atención. El tratamiento de TDAH con estimulantes a menudo en conjunto con psicoterapia ayuda a mejorar los síntomas del TDAH, como también la autoestima, la cognificion y las interacciones sociales y familiares del paciente. Los medicamentos recetados con mas frecuencia son las anfetaminas ( Adderall, una mezcla de sales de anfetaminas) y el metilfenidato (por ejemplo, Ritalina y Concerta, medicamento de liberación prolongada).

Los efectos perjudiciales a corto plazo son: la taquicardia, nerviosismo, alteración del apetito o sudoración a medio plazo, la depresión y normalizar el consumo, lo que provoca gran dependencia y cierta agresividad.

A largo plazo, crean secuelas de sucesos y una desconexión de la realidad.

Estos fármacos, afectan al organismo, alteran la realidad y crea inseguridad. Al hacer un uso inapropiado, crea dependencia tanto física como psíquica, cuanta más dosis consumamos, más necesitaremos.

Las alternativas antes este trastorno son las siguientes:  fomentar las relaciones sociales, crear hábitos de vida más saludables, mejorar el ritmo del sueño, o realizar actividades como la meditación o taichí.

 

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