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Periódico universitario UCM en la web 2.0

La soledad del entrenador

La soledad del entrenador

El ser entrenador implica adoptar la responsabilidad de lo que tu equipo demuestre dentro del campo. ¿Cómo juega? Si bien o mal, si al pelotazo o con más toque. Cuando el equipo juega bien, parece que el entrenador es una figura secundaria y es el equipo quién recibe los elogios por su juego; en cambio, cuando el equipo juega mal y con poco sentido es el entrenador a quién se le hace responsable.
El entrenador tiene que ser un director de orquesta, él dirige los movimientos pero es su orquesta quien ejecuta la música. Su función es dar herramientas a los jugadores, pero ellos tienen que ser los que construyan el fútbol. Sin duda el que practiquen un buen juego será en parte culpa del entrenador porque han entendido lo que quiere de ellos y la idea que tiene.
Cuando las cosas no salen como ellos esperan, les entra un sentimiento de culpa muy grande y saben que serán ellos quién tendrán que dar la vuelta a la situación. Se empiezan a agobiar porque esto del fútbol no es una ciencia exacta y como en todos los lugares donde se trabaja con personas, el resultado de su trabajo es imprevisible.
Son un equipo para lo bueno y lo malo, y todos tienen la misma responsabilidad. No hay por qué sentirse solo ante los problemas, los jugadores tienen que estar con él y ser conscientes de que tanto ellos como el entrenador, son los responsables de darle la vuelta a la tortilla.

Para conocer de cerca su situación, contamos con el testimonio de Miguel López y Javier García, entrenadores.

 

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26 Comments

  1. Son los primeros en ser criticados y los últimos en ser alabados. Es una labor muy dura y poco reconocida.

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