Pages Navigation Menu

Periódico universitario UCM en la web 2.0

La situación de los becarios a ambos lados del Atlántico

 

Grupo de jóvenes en la práctica.Desapercibidos y poco valorados. Así es como tradicionalmente se ha visto reflejada la imagen de los becarios. Muchas horas de trabajo, que les restan tiempo para dedicarlo a su vida personal; y un salario ínfimo. A ello hay que sumar una nueva condición laboral en la figura del becario: la cotización. El Tribunal Supremo dictó una sentencia el pasado 14 de mayo de 2013, donde los becarios vuelven a contar con este derecho que les había sido descartado unos años antes. Este hecho sirve para regresar a la reflexión sobre la figura del becario y sus condiciones laborales.

Nos rodean, están entre nosotros y conocemos a muchos de ellos. La figura del becario es una constante dentro del ámbito universitario. El ansia por saber desenvolver en la práctica los conocimientos que se van adquiriendo a lo largo de la carrera lleva a muchos jóvenes a aferrarse a lo primero que encuentran. No se paran a valorar los pros y contras de su primer puesto laboral, si realmente está pagado decentemente o si las horas son las justas y no demasiadas. Dos años después de haberse anulado la disposición que limitaba la cotización de los becarios por prácticas externas universitarias, se vuelve a encauzar, pero ¿son conscientes los protagonistas?

Becario no quiere decir explotado. Ciertamente, es la idea más extendida, ¿es realmente así? Se encuentran casos en las que hacen más horas de las que figuran en sus contratos y acaba siendo un esfuerzo no remunerado. Para muchos esto se verá como un claro ejemplo de explotación mientras que para otros será un mero trance, un periodo de adaptación.

Con los protagonistas, dos jóvenes becarios, se han contrastado sus opiniones y pareceres respecto a los de Pablo Jáuregui, responsable de la sección de ciencia de El Mundo y encargado de los becarios de la misma.

Pero de puertas para fuera, ¿qué ocurre en el resto de países? ¿Son semejantes las condiciones del becario? Para resolver las dudas se ha tomado a México como ejemplo.

El país latinoamericano vive una situación muy semejante respecto al tema aunque con un matiz muy importante: el sueldo. En México un becario no cobra nada por realizar sus prácticas. No son remuneradas. Nada obtienen a cambio de realizar su servicio sino que más bien están agradecidos por tener esa oportunidad y lo perciben como un honor. Es una suerte contar con unas prácticas y el becario se entrega a ellas por completo. No es la empresa quien más beneficio saca de ellas si no el becario aunque dicho beneficio no sea económico.

Por ello y para suerte de muchos existe Probecarios, una conocida bolsa de empleo que relaciona e integra al becario en el puesto laboral ofreciéndole una oportunidad inicial. El tiempo, la calidad del trabajo que realicen y las condiciones que atraviese la empresa serán las que a posteriori determinarán la permanencia o despedida del puesto de trabajo.

Una vez asociados a la empresa, al becario se le presuponen unos horarios flexibles de trabajo que puedan combinarse cómodamente con los de sus clases universitarias. Sin embargo, las circunstancias acaban por no permitirlo. La media jornada laboral acaba sobrepasando el tiempo establecido y provocando que el estudiante pierda horas de clase.

A través de la figura de un becario mexicano y un encargado de contratar a los mismos, se ha querido mostrar las diferencias y semejanzas con España.

El consejo más repetido de “hacer prácticas te abre muchas puertas laborales” queda imposibilitado en muchas ocasiones. Ya sea la imposibilidad de compatibilizar horarios, el no encontrar oportunidades o simplemente no saber dónde buscar. Además, al becario no se le asegura en ningún momento su permanencia en esa empresa una vez termine su periodo de prueba. Y esto no ocurre solo en España y México. La visión del becario como un trabajador de paso sin opciones a ser contratado se extiende a la gran mayoría de países.

Por ello se ha de preguntar cuál es la solución a todo esto y por qué seguir creando programas para becarios si, por el momento y tal como están las cosas, las opciones con las que el becario cuenta para continuar en la empresa son casi inexistentes.

Be Sociable, Share!

30 Comments

  1. El problema es que en todos los trabajos te piden experiencia. Hay empresas que incluyen programas para “jóvenes profesionales” donde exigen OCHO años de experiencia. Algo absurdo.

  2. Los becarios en algunas ocasiones realizan el mismo trabajo que los que no lo son, cobrando menos, trabajando igual o más. Ya tenemos el ejemplo de hace unas semanas de la cadena Ser. Dejo el enlace: http://www.prnoticias.com/index.php/radio/179-cadena-ser-/20134401-crisis-en-cadena-ser-80-becarios-vitalicios-abandonan-la-radio-dejando-la-plantilla-en-minimos

  3. “Becario no quiere decir explotado”, pero en algunos caso si lo implica y además lo es. La precariedad laboral está más cerca que nunca, la mala situación por la que pasamos nos lleva a acceder a trabajos que solo nos rebajan. Ser becario empieza a ser el fin, la meta, y no debería de ser nada más que un trámite para conseguir un puesto digno, algo que a veces se ve mermado cuando el becario sigue siendo becario por el fin de los tiempos.Y es que como si no lo cojo yo, otro lo va a hacer, seguimos aceptando que nos menosprecien.

  4. Me gusta el enfoque del reportaje, queda claro que a ambos lados del Atlántico la situación de los becarios es muy precaria, aunque aún más en México. Si todos nos negásemos a aceptar las condiciones que se nos imponen, puede que las cosas cambiasen…pero es difícil, siempre habrá alguien que se conforme.

  5. Todos estamos deseando conseguir prácticas en algún medio y que nos contraten de becarios. Queremos empezar a trabajar, movernos, aprender…forma parte de la motivación del estudiante universitario. Pero es cierto que cada vez está más difícil conseguir prácticas y que las normativas y condiciones laborales favorecen por completo a las empresas, de manera que la mayoría de las ocasiones, estas se aprovechan de nosotros para explotarnos e incluso no remunerarnos. Quizás el problema es que muchos de nosotros estaríamos dispuestos a trabajar como becarios sin cobrar, por el simple hecho de adquirir experiencia, básica para conseguir trabajo. El debate de si acceder a prácticas no remuneradas está a la orden del día. Quizás algún día la situación cambie y se establezcan unos mínimos de respeto por el trabajo y esfuerzo de los becarios.

  6. Y en muchísimas ocasiones ni te dan la oportunidad de “desenvolver en la práctica los conocimientos adquiridos en la carrera”… Como dicen en otros comentarios, nos tocará seguir “pringando”

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.