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Periódico universitario UCM en la web 2.0

La renta básica ¿es sólo una quimera?

Renta ciudadana, garantía de ingresos mínimos, capital básico.. ¿Qué entendemos por renta básica? ¿Es justa? ¿Se puede financiar? El debate en torno a la necesidad de una renta básica universal (RBU) no es nuevo – lleva más de 30 años sobre la mesa-  y se introduce gracias a la Basic Income Earth Network (BIEN) creada en 1986 en Lovaina, Bélgica.

La renta básica nace como «un mecanismo de redistribución de la renta mediante el cual se proporciona a cada persona, por derecho de ciudadanía, una cantidad periódica, lo suficientemente amplia para cubrir sus necesidades básicas», En un contexto socioeconómico como el actual,  donde la riqueza acumulada por un 1% de la población, es equivalente a la del 99% restante; la desigualdad, la inseguridad y el desempleo alcanzan cifras estratosféricas, sin que los gobiernos se pongan de acuerdo en qué se debe hacer para restaurar el Estado de Bienestar que parece desmoronarse. 

¿Por qué es necesaria una renta básica?  Esta medida económica, apoyada simultáneamente por sectores ideológicamente opuestos, se presenta como un recurso paliativo para la crisis que sufre el mercado laboral. Las relaciones laborales ya no son lo que eran y el trabajo para toda la vida que nos prometieron al acabar la universidad se desvanece. La flexibilidad, el aprendizaje continuo, la amenaza de la robotización, la incertidumbre y la inseguridad nos obligan a aceptar empleos cada vez peores. Por primera vez en la historia, nos referimos al concepto de trabajadores pobres, que estando adaptados y dentro del sistema, no consiguen con su salario sobrepasar el umbral de la pobreza. También hemos asistido al fracaso del sistema de subsidios condicionados que se aplica en muchos países (workfare en Reino Unido) debido a los altos costos administrativos y a la trampa de la pobreza. 

Para que la implantación de la renta básica sea posible debemos tener en cuenta algunos factores esenciales que se encuentran en la propia definición de renta básica. Guy Standing, en su libro La Renta Básica. Un derecho para todos y para siempre habla de tres factores esenciales en la definición de renta básica: universalidad, continuidad e incondicionalidad, siendo este último su rasgo más distintivo: es decir, se percibe independientemente que de cualquier otro ingreso obtenido por otras vías; sin necesidad de tener empleo, haberlo tenido o aceptarlo, si les fuese ofrecido. En tanto que derecho fundamental, no se exige una contraprestación a cambio. Según Standing la cifra debe atender al 100% de lo que en la actualidad se concibe como umbral de la pobreza.

En la teoría, la utopía de la renta básica nos permitiría eliminar la desigualdad de raíz, pero, ¿es posible financiar una renta básica?  En este punto, existen diferentes teorías y numerosos estudios que prueban la eficacia de distintas posibilidades de financiación, sin desmantelar el estado de bienestar.  Para Daniel Raventós, fundador en España de la Red de renta Básica, el pilar fundamental en la financiación de la renta básica  sería una reforma fiscal, donde el 20% de las personas con mayores ingresos tengan que abonar más impuestos. De esta manera no sería necesario tocar ninguna partida de gasto público.  Otra posibilidad podría ser crear fondos de riqueza soberana, es decir, ganancias sociales que no serán financiados necesariamente por recursos naturales.

A continuación contamos con la voz de algunos expertos que nos aportan una perspectiva sociológica y otra económica: distintos enfoques en el debate sobre la renta básica.

Trayendo el tema a la más rabiosa actualidad, Guy Standing, en un artículo publicado recientemente en El País, reflexionaba sobre la repercusión que tendrá la pandemia conocida como Covid-19, en una época donde predomina el capitalismo rentista, mientras que la inmensa mayoría de la población permanece en una inseguridad económica estructural y sistémica. 

En este contexto casi apocalíptico, el acceso a una Renta Básica supondría más capacidad de resistencia social, económica y política, una herramienta de resiliencia, de seguridad económica mínima para las personas en cuarentena. Según Standing, juegan aquí un importante papel los gobernantes, ya que está en su mano no repetir viejos errores mezclando políticas de austeridad y recortes del gasto público, debilitando un sistema sanitario que hoy se ve incapaz de afrontar la pandemia, con inyecciones de capital en los mercados en pos de una  ‘‘expansión cualitativa’’ que a la larga solo supone más desigualdad. 

Quizás sea este el escenario que estábamos esperando, el detonante para la implementación de una medida tan radical como la renta básica: ‘‘Podríamos aprovechar para bajar la velocidad a la que vivimos y, sin llegar a aislarnos al menos sí pasar más tiempo con nuestras familias y en nuestras comunidades locales’’ 

En definitiva la renta básica es una propuesta que ayudaría a devolver la confianza de la población en el estado de bienestar,  pero a su vez demanda un importante esfuerzo por parte de la clase política así como una alta dosis de organización ciudadana. Sin embargo, un primer paso es que la propuesta forme parte de la agenda pública, y que el debate en torno a la renta básica ocupe un lugar visible en el los medios de comunicación.