Pages Navigation Menu

Periódico universitario UCM en la web 2.0

La ludopatía y la tecnología en los jóvenes

La proliferación de las casas de apuestas en España y la consecuente adicción al juego que cada vez más individuos sufren es actualmente una cuestión de alarma social. Para comprender el problema al que la sociedad española se enfrenta, tres puntos son los clave. El primero es que nos encontramos ante un mercado de juego que pone en circulación más de 17.300 millones de euros al año.

Oferta de atracción de nuevos jugadores en una conocida casa de apuestas.

El segundo es que aquellos lugares en los que la renta media de los hogares está por debajo de la media, el nivel de estudios de ciudadanos adultos es bajo, o hay una mayor tasa de desempleo, están experimentando la proliferación de locales de apuestas.

El mapa de las casas de apuestas en Madrid: barrios con mayor tasa de paro y menor nivel de estudios y renta

El tercero es que la industria del juego privado ha descubierto un nuevo filón que resulta especialmente peligroso: los jóvenes, incluso menores de edad, que se inician en el juego a través de lo online. 

Codere de la plaza Lavapiés (Madrid)

Este último punto es uno de los síntomas más alarmantes de la realidad del juego, España alberga la tasa más alta de Europa de ludópatas entre 14 y 21 años. Ante esto, sería lógico pensar en la imposibilidad del dato por la prohibición de entrada a los menores de edad en las casas de apuestas.Sin embargo hay una nueva barrera, ya no física sino virtual, que los adolescentes consiguen franquear: los portales de juego online no cuentan con la seguridad suficiente para asegurarse de que quien accede es realmente un adulto. 

El perfil clásico del ludópata está cambiando rápidamente e Internet está en el punto de mira. El juego online movió 2.500 millones de euros en 2019 y desde 2011 la regulación hizo que su estrategia publicitaria inundara la red con reclamos hacia los jóvenes que, a través de bonos de bienvenida y promociones, pueden creerse el mito atrayente de que realmente esta industria regala dinero.

El Ministerio de Consumo anunciaba el pasado mes la urgente y necesaria restricción de este tipo de publicidad , los barrios de la periferia de muchas ciudades españolas están en lucha contra las casas de apuestas y cada vez más instituciones dedicadas al tratamiento y la rehabilitación de la ludopatía tienen en cuenta la nueva adicción en jóvenes.

La ludopatía es un tipo de trastorno de adicción que no cuenta con unos síntomas muy llamativos en su primer desarrollo, por lo que no es sencillo reconocerla. También cuenta con una fácil entrada, pues para caer en ella basta con verse envuelto en cualquier situación en la que medie dinero en juego. Es común que la adicción nazca posteriormente a algún éxito en las apuestas, pues en ese caso la persona ganadora, buscando que esto ocurra nuevamente, y generalmente con cierto optimismo al respecto. Una vía de desarrollo común de la ludopatía es el querer repetir el éxito apostando de nuevo, y, ante una serie de pérdidas, tratar de recuperar ese dinero, también jugando. Este querer recobrar lo perdido suele ser la causa de la dependencia y obsesión por el juego. Existe cierto pensamiento fantástico por el que el ludópata espera ganar una gran suma de dinero que le resuelva los problemas de deudas o carencias económicas, lo que buscará apostando compulsivamente, no consiguiendo más que acrecentar su adicción y contratiempos monetarios.

Los síntomas más tempranos guardan relación con esto y los efectos en el humor: un descenso en el rendimiento académico o laboral, aumento de la agresividad, brusquedad o falta de concentración. Otros síntomas consisten en pequeños hurtos en clase o en el domicilio familiar, y la venta de objetos personales, todo ello con el fin de obtener dinero que apostar en la mencionada dinámica de “tratar de recuperar lo perdido”. Consecuencia de la obsesión creciente por las actividades ludópatas es también el absentismo escolar, dedicando el tiempo en acudir a casas de apuestas o establecimientos similares.

Ante el inicio de una ludopatía, es necesario que el entorno de la persona afectada, si reconoce signos de ella, la haga caer en la cuenta de la situación. Pues es frecuente en esta adicción la reticencia por parte de quienes la sufren a reconocerse como tales. Por ello, y para poder tratarla, es importante presionar e incluso obligar a abandonar los hábitos que la propenden, y a recibir tratamiento.

El apoyo social es de gran importancia, y debe seguir ciertas pautas para evitar el desarrollo de la adicción. Estas consisten principalmente en evitar las situaciones que puedan conducir hacia el juego: alejarse de establecimientos de apuestas, controlar el uso de Internet y de páginas de juego online y moderar fuertemente el consumo de alcohol y sustancias estupefacientes. A una persona que empieza a presentar cierta obsesión o fijación con el juego deberemos dirigirle y facilitarle otro tipo de actividades, en las que pueda ocupar su interés, tiempo y energía. Para esto son recomendables ocupaciones deportivas o artísticas, que puedan ser beneficiosas psicológicamente.

Es importante también adquirir conciencia respecto al uso del juego como mecanismo de evasión de situaciones emocionalmente difíciles, como lo son otros hábitos adictivos. El dar apoyo psicológico a las personas de nuestro entorno, y generar una comunidad en la que no haya carencia de él, es importante para evitar el aparecimiento de problemas sociales como la ludopatía y otras adicciones.

El siguiente reportaje cuenta con experiencias de personas con ludopatía además de la visión de un psicólogo especializado para intentar comprender desde un punto de vista interno, el problema con el juego. Los dos afectados empezaron a jugar a edades muy tempranas además de mostrar múltiples problemas que psicológicamente se pueden clasificar como un problema de ludopatía. Además, contamos con la visión de la coordinadora de Asociación Arganzuela para obtener una perspectiva social sobre el juego.