Pages Navigation Menu

Periódico universitario UCM en la web 2.0

La libertad de prensa en peligro de extinción

Entendemos la libertad de prensa como  la existencia de garantías con las que los ciudadanos tengan el derecho de organizarse para la edición de medios de comunicación cuyos contenidos no estén controlados ni censurados por los poderes del Estado.

El mundo se ha conmocionado recientemente ante la masacre del semanario satírico francés Charlie Hebdo, demostrando, una vez más, que expresar la opinión con absoluta libertad se ha convertido en un deporte de alto riesgo.

je suis charlie

A continuación, Sergio Príncipe, profesor de la UCM, hace un repaso por el panorama global al que asistimos en cuanto a libertad de prensa, centrándose en países como China, Arabia Saudí, Rusia o Cuba.

Reporteros Sin Fronteras ofrece anualmente el informe de la Clasificación Mundial de la Libertad de prensa. Dicha clasificación revela el impacto negativo de los conflictos armados en la libertad de información y en sus actores. La posición de algunos países también se vio afectada porque estos han hecho una interpretación demasiado amplia y abusiva del concepto de “protección de la seguridad nacional”, a costa del derecho de informar y de ser informado. Esta tendencia constituye una amenaza creciente a escala global, peligrosa para la libertad de información hasta el corazón mismo del “Estado de Derecho”.

Finlandia conserva su lugar como el mejor de la clase, ocupa por cuarto año consecutivo el primer sitio de la clasificación. Al igual que en la última edición, le pisan los talones los Países Bajos y Noruega. En el extremo opuesto, al final de la clasificación, se encuentra el “trío infernal”, que de nuevo reúne a Turkmenistán, Corea del Norte y Eritrea, países donde la libertad de prensa simplemente no existe. A pesar de que en 2013 se vieron atravesados por algunas turbulencias, estos países siguen siendo hoyos negros de la información y verdaderos infiernos para los periodistas. libertad prensa Los países que se jactan de ser un «Estado de Derecho» no dan el ejemplo, están lejos de hacerlo. La libertad de información cede con gran frecuencia ante una concepción de la seguridad nacional demasiado amplia y un uso abusivo de este concepto, lo que marca un retroceso preocupante en las prácticas democráticas.

El periodismo de investigación lo padece, en ocasiones gravemente, como sucede en Estados Unidos (46°), que pierde 13 posiciones. Uno de los retrocesos más notables, en medio de una situación en la que el rastreo de fuentes y la caza a informantes van en ascenso. España comparte el lugar 52º de la clasificación con naciones africanas, latinoamericanas y de Oceanía. En los últimos años nos han adelantado países salidos del telón de acero, islas perdidas en mitad del Pacífico y naciones latinoamericanas. Portugal nos saca ya diez puntos. La República Checa, ocho. Eslovaquia y Lituania, cuatro. Uruguay, Tuvalu y Polonia, dos.

En el siguiente video, el profesor Sergio Príncipe lanza una reflexión hacia las condiciones de libertad existentes en África o en países de América Latina:

Entre los pesos pesados de la Unión Europea, nos encontramos por detrás de Alemania (17), Francia (22), Reino Unido (23) pero por encima de Italia (31), el único que se sitúa en la categoría de “parcialmente libre”, a causa del monopolio televisivo que mantiene Silvio Berlusconi. Muy por encima están Holanda, Suecia y Noruega, que encabezan la tabla con 10 puntos. Siempre nos queda el consuelo de estar aún muy lejos de países como Rusia (81), China (84), Cuba (90) o Corea del Norte (97), donde se encarcela a los periodistas críticos. España sumó 14 puntos en 1994, cuando Freedom House nos colocaba como una de las naciones más libres del planeta. Desde entonces hemos ido cayendo, con altibajos, hasta que en 2006 inició una etapa de declive constante.

Lamentablemente la libertad de prensa sigue siendo una flagrante excepción en el mundo. Solo disfruta de ella un 14% de la población mundial, lo que significa que solo una de cada siete personas vive en un país en el que la cobertura de noticias políticas es «robusta», la seguridad de los periodistas está garantizada, la intromisión del Estado en los medios es «mínima», y la prensa no sufre «onerosas» presiones económicas o legales.

Para saber más:

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/05/02/actualidad/1398990379_742040.html

https://www.youtube.com/watch?v=bFVJSJdYuRA