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Periódico universitario UCM en la web 2.0

La legalización del cannabis

Socialmente, las drogas se dividen en dos tipos: drogas blandas y drogas duras. Según la Asociación Consumo ConCiencia, resalta que “la distinción de sustancias “muy perjudiciales” o “poco perjudiciales” para la salud obedece solo a una clasificación legal que diferencia tipos legales.” Por lo tanto, ¿a qué llamamos drogas blandas? Según el expresidente del Colegio Médico, Enrique Paris, “las drogas blandas son aquellas que producen en menor grado de dependencia y trastorno para la salud”. En este grupo se incluyen tabaco, alcohol y marihuana. De estas tres solo la marihuana es ilegal en nuestro país, sin embargo, son el alcohol y el tabaco los que causan un mayor número de muertes; entre ambas causan más de 77.000 defunciones al año; ¿por qué es ilegal la marihuana?

 

Propiedades de la marihuana

La Cannabis Sativa, popularmente conocida como “marihuana”, es una planta cultivada por multitud de sociedades durante miles de años, ha sido fuente de alimento, fibra textil, experiencias místicas y medicamentos. Una de sus cualidades es el aporte de unas moléculas llamadas cannabinoides, que actúan sobre el sistema endocannabinoide presente en todos los mamíferos. Estos compuestos modulan diferentes aspectos como el apetito, la memoria, el dolor o las náuseas. La marihuana está compuesta principalmente por dos cannabinoides: THC (el principal componente psicoactivo del cannabis, el causante del “colocón”. Es el más divertido, pero a la vez el más peligroso) y CBD (regula los efectos del THC, potenciando lo bueno y mitigando lo malo. Es antipsicótico).

 

Por tanto, el efecto de cada variedad de marihuana dependerá de su aporte de estos cannabinoides, la demanda está como droga recreativa ha favorecido variantes cada vez más ricas en THC y más pobres en CBD.

 

El THC es el responsable mayoritario de los efectos asociados a esta planta: euforia, pérdida de coordinación, reducción de la memoria y, en la mayoría de los casos, hambre. Los ensayos clínicos confirman que la marihuana aumenta la ingesta calórica, y en ocasiones esto puede ser un beneficio. Por ejemplo, se ha utilizado con éxito THC en enfermedades que producen peligrosas pérdidas de peso, como anorexia, sida o cáncer. Pero el beneficio más conocido del THC está relacionado con la mejora del glaucoma, al reducir la presión intraocular.

Por lo tanto, el THC tiene potencial terapéutico, pero en casos muy particulares y los riesgos de esta hace que se deba usar con cuidado.

 

El CBD actúa como adaptógeno y modulador de distintos procesos, de ahí la diversidad de sus efectos.

 

–       Reducción del dolor: Hay referencias sobre el uso de la marihuana contra el dolor desde el año 2900 a.C. Varios estudios afirman que el CBD puede reducir el. Dolor tras una operación. El Sativex (un fármaco legal en España) con extracto de CBD Y THC, reduce el dolor y otros síntomas negativos en personas con esclerosis múltiple y artritis reumatoide. En la actualidad de estudia el CBD para tratar las migrañas.

–       Tratar ansiedad y depresión: Los antidepresivos tradicionales presentan una eficacia dudosa a medio plazo y multitud de efectos secundarios. Estudios en animales demuestran efectos positivos que podrían ayudar a reducir trastornos de la ansiedad y fobia social.

–       Papel neuroprotector: Reduce la frecuencia e intensidad de los ataques epilépticos en niños. Además, podrían mejorar la calidad de vida en pacientes con Parkinson.

–       Combatir la adicción: El CBD no es adictivo porque no produce efectos psicoactivos, y podría ayudar a combatir adicciones a drogas o alcohol.

–       Cáncer: El cannabis reduce los síntomas asociados a la quimioterapia como náuseas, vómitos y dolor. Además, parece potenciar la eficacia de distintos fármacos y tratamientos contra el cáncer.

 

Situación actual del cannabis en España

Actualmente la marihuana, junto al hachís, es la droga ilegal más consumida en España; según una encuesta del ministerio de sanidad, esta ha sido consumida mínimo una vez en la vida por hasta un 35% de la población.

La legislación acerca del cannabis es diferente en cada país dependiendo de si se trata de un uso medicinal o científico o es exclusivamente recreativo. En el caso de España, según el Código Penal, se consideran delitos el cultivo, la elaboración, el tráfico y la posesión ilícita, así como las actividades que promuevan, favorezcan o faciliten el consumo de drogas tóxicas. El artículo 368 del Código Penal distingue entre drogas que causan y que no causan grave daño a la salud, y a este último grupo pertenece el cannabis.

El Código Penal español no considera delito el consumo, la posesión y el cultivo de cannabis siempre que sea para el propio consumo y no esté destinado al tráfico.

El Tribunal Supremo utiliza una tabla elaborada por el Instituto Nacional de Toxicología que establece que un consumidor se suele proveer de sustancia para cinco días y fijando así en 100 gramos la posesión legal para el consumo personal.

El consumo en un espacio público, el traslado de personas con el objeto de facilitarles el acceso a drogas tóxicas, la ejecución de actos de plantación y cultivo ilícitos en lugares visibles al público y la tolerancia del consumo ilegal o el tráfico en locales o establecimientos públicos y la falta de diligencia para impedirlos se consideran una infracción grave que conlleva a la incautación de la droga y a una multa desde los 601 a los 30.000 euros. 

 

Asociaciones cannábicas y dispensarios

Los clubs de cannabis (Asociación de consumidores de cannabis) son organizaciones no gubernamentales, sin ánimo de lucro. Son asociaciones de personas mayores de edad y consumidores de marihuana, que se abastecen y distribuyen marihuana entre sus propios socios en un ámbito privado, círculos privados en los que no se alcanza a terceras personas, reduciendo los riesgos asociados a comprar marihuana en ambientes marginales. Los socios de un cannabis club realizan un acuerdo colectivo de consumo compartido, de forma que las cantidades correspondan a una previsión de consumo del colectivo, considerando la cantidad de cannabis que consume cada usuario. 

¿Qué opinan en la calle?

Adentrándonos más en el día a día de la marihuana en España, conseguimos hablar con un camello. Nos interesamos por cómo afectaría una posible legalización del cannabis a su trabajo y al “menudeo”. Asegura que de legalizarse la marihuana, “las sanciones serían mucho más grandes porque [los camellos] le estaríamos haciendo competencia directa al Estado”. Sin embargo, existen diferencias entre la legalización de la marihuana y la de su venta: “si se legaliza el cultivo al 100%, toda nuestra demanda se acabaría, porque los consumidores de cannabis plantarán en sus casas. Por el contrario, si lo que se legaliza es su venta, garantizamos unos precios más bajos, con un mayor riesgo”. 

“Intentarían eliminar la competencia que no es legal, cueste lo que cueste. O sea, a nosotros”

Nos preguntamos, si en caso de que se regulase, también se podría garantizar unos parámetros de calidad, sin embargo, esto no es del todo cierto ya que “a pesar de que te especifiquen todo el proceso, y te den esos niveles de calidad, y de que la hierba siempre se venda al mismo precio, la calidad no va a ser siempre 100% igual. Lo que se hace es coger los niveles de calidad más altos de los resultados en el laboratorio y se etiqueta todo con eso. Obviamente no todos los cultivos salen iguales”, afirma. El problema, es que con esta prohibición de la marihuana, la gente que consume por sus efectos medicinales, no logra los resultados deseados, el camello al que hemos entrevistado nos lo confirma: “sí, un par de ellos acuden a mí por temas de ansiedad y para poder dormir. Y yo mismo sé que lo que yo puedo vender no tiene un porcentaje muy alto de CBD, y eso ellos lo saben, pero debido a los precios y a la falta de recursos para conseguirlo [el CBD] no les queda otra que conformarse”. Entonces, si vivimos en ciudades donde no hay asociaciones cannábicas ni dispensarios de CBD, y tenemos insomnio o ansiedad, “lo que buscas es la sustancia de CBD y no la del THC, que es lo que te provoca el “subidón” de los porros” y esta,  “sólo podrías conseguirlo on-line a precios muy elevados de entre 7€ y 15€ el gramo. Sin embargo la marihuana corriente con THC, rondaría entre los 4€ y 7€ el gramo (en pequeñas cantidades)”. Esta es la realidad del cannabis en España, y del CBD, la codiciada sustancia medicinal: dificultad a la hora de conseguirlo, precios elevados, y calidades dudosas. 

El cannabis en Suiza

El caso de la legalidad del cannabis en Suiza es una situación compleja y cambiante; hasta principios del siglo XXI, el cannabis era fácil de conseguir y de forma barata, gracias a ciertos vacíos legales del país alpino. Fue en el año 2002, con la unión de Suiza a las Naciones Unidas, el país se vio obligado a cumplir el mandato del organismo, por lo que el cannabis se penalizó de nuevo.

La situación volvió a cambiar en 2011. El cannabis con un contenido de THC reducido (menos de un 1%) volvió a ser legal. Y desde entonces, las cosas se han puesto muy interesantes. A finales de 2016, hubo emprendedores que se apresuraron a montar tiendas para vender la droga, de las que hay ahora más de 140. El plan es gravar y regular el cannabis con poco THC como justificación económica para llevar a cabo más reformas.

Marco legal en Italia

Italia es uno de los pocos países de Europa en donde la marihuana se vende de forma completamente legal y se suministra como un medicamento más en determinados tratamientos. También se pueden encontrar comercios en los que se venden productos derivados de la hoja de esta planta.

La venta de la llamada «marihuana ligera» en Italia está reglamentada por la ley 242 del 2016 que entró en vigor el 14 de enero de 2017. Esta ley autoriza la comercialización de productos a base de hoja de cannabis con bajo contenido de THC, es decir el compuesto psicoactivo de la planta del cannabis, que debe permanecer entre el 0,2% y el 0,6%.

 Manteniendo estas normas, los cultivos legales han despegado en la península. Según estimaciones, en Italia existen 4.000 hectáreas cultivadas de planta de cannabis destinadas al mercado de la «marihuana recreativa». Un sector que representa un volumen anual de negocios de 40 millones de euros en el país.

Portugal, ejemplo y referente

Portugal se ha convertido en un referente mundial en torno a la sanidad pública, consiguiendo una de las políticas antidrogas más eficientes del planeta.“No había familia sin algún adicto”, recuerda el portugués João Goulão, director del Servicio de Intervención de Comportamientos Adictivos y Dependencias (SICAD). Hace dos décadas Portugal decidió despenalizar la posesión de todos los estupefacientes, con esto han conseguido que la sociedad tenga las drogas menos estigmatizadas, además de alcanzar la reducción en el consumo de heroína y cocaína y la bajada del VIH. ¿donde nos deja esto a nosotros?  

 

España es un país en el que únicamente es ilegal la marihuana dentro del grupo de las drogas blandas, sin embargo, son el tabaco y el alcohol los que más muertes causan al año.  Más de un tercio de los españoles ha probado alguna vez en su vida el cannabis según la Encuesta sobre alcohol y otras drogas en España (Edades) del Ministerio de Sanidad.

 

Según recoge el Código Penal se castigan como delitos el cultivo, la elaboración, el tráfico y la posesión ilícita.  Sin embargo, no considera delito el consumo, la posesión y el cultivo de cannabis para el consumo propio, esta ley ha demostrado que es muy ambigua. En el caso de Portugal todo es mucho es más fácil, la policía portuguesa no puede detener a nadie que lleve una cantidad de droga inferior a la dosis contemplada para diez días de consumo personal, es decir 25 gramos de marihuana. Aquellos que tienen una cantidad superior a esto son citados ante los “comités de disuasión” creados por psicólogos, abogados y profesionales sociales. 

 

La sociedad portuguesa ha dejado de tratar a los drogodependientes como delincuentes, les han aplicado programas de atención y ayuda. Deberíamos tener el ejemplo de Portugal presente en nuestra sociedad, no solo para dejar de tratar a los drogodependientes como maleantes, sino que deberíamos de tener en cuenta también su legalidad ya que conseguiríamos que nuestra ley no fuese tan ambigua y no hubiese tantas lagunas. 

 

¿Por qué legalizar el cannabis en España?

  • La legalización del cannabis generaría beneficios por, al menos, dos vías: el ahorro del dinero que se gasta hoy el Estado en la represión del tráfico y la vigilancia del consumo, y los ingresos vía impuestos que generaría su venta fuera del mercado negro.   

 

  • Un cálculo realizado por la AMEC con datos de 2003 situaba en 2.500 millones de euros los beneficios económicos para el Estado español de la despenalización de todas las drogas, 1.500 en impuestos y otros 1.000 millones en ahorro de gastos, incluyendo lucha policial, juicios y gastos de los presos en la cárcel.

 

  • La experiencia en otros países demuestra que el número de consumidores no tiende a aumentar con la legalización: una persona que quiera colocarse puede adquirir casi cualquier droga que quiera en el mercado negro.

 

  • No se conocen muertes por el consumo de la marihuana y sus derivados.

 

  • La DGT advierte que el riesgo de sufrir un accidente de tráfico aumenta un 20% para un conductor que haya fumado un porro; sin embargo, un estudio llevado a cabo en EEUU comprobó que se redujeron los accidentes de tráfico en los estados que habían aprobado leyes sobre marihuana medicinal. ¿El motivo? Muchos conductores habían reemplazado el alcohol por la marihuana y la conducción bajo los efectos de ésta es mucho menos peligrosa que los del alcohol.

 

  • Los consumidores de cannabis gastan al año en España 1.163 millones de euros comprando esta sustancia, según las asociaciones cannábicas de autoconsumo, que defienden que si toda la marihuana se adquiriera en sus locales, donde tributa el IVA, reportarían al Estado 177 millones de euros en impuestos.

 

  • En un informe, al que ha tenido acceso Efe, los consumidores de marihuana invierten cada mes en España 86,9 millones de euros en comprar esta sustancia. En Cataluña, donde hay abiertas unas 200 asociaciones cannábicas de autoconsumo, los fumadores de marihuana gastan al mes unos 15,4 millones de euros, lo que significa 185,4 millones al año, según el informe.

 

  • Si se creara un «IVA del cannabis» o si toda la marihuana se adquiriera a través de las asociaciones de consumidores -donde la compra de la hierba ya tributa un IVA del 18 %-, se reportaría al Estado una cifra anual de 177 millones de euros, según el informe.

 

  • Se podrían generar en España más 38.000 puestos de trabajo dedicados al cultivo y al mantenimiento de las asociaciones cannábicas. La creación de estos puestos de trabajo comportaría, según el informe, unos ingresos adicionales de 400 millones de euros para el Estado en concepto de Seguridad Social e IRPF.

 

  • Actualmente, la mayor parte del dinero invertido en comprar cannabis forma parte de la economía negra y en muchas ocasiones acaba en manos de las mafias de narcotraficantes.

 

  • Richard Branson, 2012. “Si España regulara la marihuana resolvería su déficit”.

 

  • En junio de 2018, PSOE, Ciudadanos, Podemos y Compromís se unieron en las Cortes Valencianas para votar a favor de legalización controlada de la marihuana.

 

  • Íñigo Errejón, 2018, El País.  «El impacto económico va más allá de la venta directa, su efecto puede abarcar desde la creación de grados universitarios, investigación, formación profesional, cosmética, turismo rural, o una posible futura exportación”.

 

  • 84% de las personas se muestran favorables a una regulación del cannabis medicinal y un 47% de una regulación integral, según datos de una encuesta reciente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

 

  • Estados Unidos, Francia, Portugal, Italia, Alemania, Holanda o Inglaterra, entre muchos otros, han regulado ya su uso de algún tipo mientras que Canadá y Uruguay realizaron una legalización integral.