Pages Navigation Menu

Periódico universitario UCM en la web 2.0

La graduación de los periodistas, un desastre

Actualmente se realizan graduaciones cada vez que se termina cualquier ciclo informativo, es el evento de celebración tras conseguir pasar una etapa antes de aventurarse a la siguiente. Es cierto que este acto no es propio de nuestra costumbre española, y que lo hemos adoptado de Estados Unidos incorporándolo cada día más en el cierre de cualquier etapa estudiantil.

Estamos hablando de un acto mayormente simbólico en el que los estudiantes, universitarios en nuestro caso, terminan quizá la última etapa de estudio antes de enfrentarse al mundo laboral. Se eligen las mejores galas, acude la familia, y se celebra con los compañeros y amigos que te acompañaron durante los años de estudio. Graduarse es un premio por el esfuerzo realizado durante los años de carrera.

En el siguiente enlace podemos ver como se desarrolla una de las ceremonias de la Universidad Complutense de Madrid https://www.youtube.com/watch?v=ZUKBeAvpBjQ[/embedyt]

Además, a través del siguiente link de la Facultad de Ciencias de la Información se puede encontrar toda la información acerca de las graduaciones del curso pasado, respecto a este año no hay nada de información https://ccinformacion.ucm.es/noticias/fechas-definitivas-graduaciones-2018-19

Los universitarios desean que llegue el momento de terminar (aunque muchos tienen miedo por lo que vendrá después), tener su foto de orla y tirar la banda al aire en la graduación. Incluidos los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, los cuales continúan sin foto para la orla, han pasado por una sería de modificaciones para el evento, y hablan de una falta de información, curioso para la facultad en la que se encuentran.

Con el comienzo de curso en septiembre, varios estudios de fotografía acudieron a las puertas del edificio nuevo de la facultad, en el que se encuentran los estudiantes de cuarto curso,  para promocionarse a los alumnos. Fue así como comenzaron a crearse grupos de WhatsApp por los que los estudiantes intentaban ponerse de acuerdo y elegir un fotógrafo. Llegar a una decisión común era un caos y muchos jóvenes se pusieron en contacto con el decanato, el cual reaccionó mandando un correo a todos los estudiantes de cuarto curso de periodismo, comunicación audiovisual, y publicidad y relaciones públicas.

Descripción de uno de los grupos de WhatsApp

 

 

El tema de la orla pasó a un segundo plano, pasando a ser el número de créditos para la posible graduación el punto del día durante varios meses. Los estudiantes empezaron a hablar por esta red social de desinformación afirmando que no sabían nada de esa norma en el número de créditos. Los coordinadores de estudiantes son las personas que más se habían comenzado a movilizar con el tema graduación, poniéndose en contacto por correo electrónico y en personas con el decanato y los responsables de la organización del futuro acto.

Al mes, el decano vuelve a mandar un correo con una nueva modificación, los créditos pasan de 18 a 12.

Esta disminución de créditos calma un poco la situación de tensión pero aun así, los coordinadores y muchos estudiantes siguen movilizándose para intentar bajar el número de créditos o incluso llegar a eliminar esa norma. Quieren que todos sus compañeros puedan graduarse juntos independientemente del número de créditos que tengan pendientes. Llegó así un nuevo correo del decano.

En el mensaje se puede ver que el número de créditos aumenta en lugar de disminuir, y además el acto de graduación será en septiembre en lugar de junio con el fin de curso. Aumentan las «revueltas» de estudiantes y se comienza a informar a través de un grupo de WhatsApp de la realización de carteles para distribuir en la facultad con el fin de reunir a todos los estudiantes, principalmente de cuarto, el día 13 de febrero en el hall de la facultad para hacerse oír e intentar cambiar las últimas medidas. No obstante, antes de ese día, el 6 de febrero, el decano volvió a ponerse en contacto con los estudiantes por correo electrónico con un nuevo cambio: las personas que tengan más de 18 créditos pendientes no podrán graduarse, pero si podrán aparecer en la orla.

La reunión del 13 de febrero sigue adelante a pesar de este último mensaje, sin embargo, no se produjo porque la fecha coincidía con el día de la radio y existían actividades programadas. Se pospuso, pero no llegó a realizarse porque según un coordinador de estudiantes el decanato veía esa reunión como una revuelta estudiantil.

Sin embargo, los estudiantes y los coordinadores no se quedaron de brazos cruzados y repartieron hojas de firmas y una encuesta con las que intentar cambiar las nuevas medidas. La encuesta fue enviándose a través de WhatsApp y su objetivo fijado era obtener 250 respuestas como mínimo. El último número de respuestas obtenidas en la encuesta es de 251, sin embargo, la cantidad fue únicamente proporcionada al decano y no se tiene constancia de los datos. El último paso era la reacción del decanato, la cual según cuentan los coordinadores fue que no servia de nada ni la encuesta ni la recogida de firmas, ya que podría estar manipulada, y algunos de los estudiantes coaccionados en sus respuestas.

Mensaje de WhatsApp

 

Continuación mensaje de WhatsApp

 

Porcentaje de respuestas una semana antes de su entrega

De momento los coordinadores y los estudiantes están más calmados con el tema, y las últimas informaciones procedentes de los mismos son que el decanato está buscando una empresa con las mejores para la realización de la orla, con la esperanza de tenerla para mediados de marzo.

A pesar de estar más calmado el ambiente, los estudiantes siguen pensando en el retraso de la orla, la normal de los créditos para poder graduarse con sus compañeros, y la celebración del acto tres meses después de acabar el curso. Esto es lo que nos han contado algunos estudiantes y un coordinador de los mismos.

La Universidad no está solo formada por jóvenes estudiantes, sino también por profesores, por ello hemos hablado con dos profesores de la facultad, Fernando Peinado y Pedro Paniagua, para que nos den su opinión desde un punto de vista más objetivo y alejado, ya que no les afecta personalmente.

 

Si la graduación es un premio por terminar una etapa, ¿pueden graduarse todos los estudiantes de un curso o solo aquellos que hayan aprobado? ¿Es tan sólo un acto simbólico para disfrutar con la familia y amigos, o deberían ser más estrictos?