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Periódico universitario UCM en la web 2.0

La fiebre vintage de Madrid

Lo vintage no para de crecer. Lejos de disminuir, cada vez son más los que se acercan a comercios en los que el encanto de lo antiguo les permite lucir una prenda diferente o impresionar con un original regalo. Uno puede encontrar cualquier cosa es estas tiendas, desde muebles y objetos extraños hasta ropa de todo tipo. Parece que desde hace unos años ha regresado el concepto de que la moda es llevar lo que se pasó de moda.

Con exactitud, el término Vintage proviene del latín, de la palabra vindemiavinum, vino y demo, quitar-. En un principio, lo usaron las bodegas para referirse a los vinos de sus mejores cosechas, y después pasó a describir cualquier producto caracterizado por ser antiguo y de calidad. Cuando el concepto pasó a la indumentaria, fueron muchos los que se atrevieron a redescubrir los diseños de tiempos pasados, desde las últimas colecciones de Louis Vuitton, con Marc Jacobs en la dirección -recuperando la estética del New Look de los años 50-, hasta el Op Art (Optical Art) de Bridget Riley y Victor Vasarely, en los años 60 y 70.  De esta manera, la moda y el interiorismo se sirven del pasado en busca de una experiencia estética diferente, mezclando elementos de diversas épocas y lugares, fuera de sus contextos originales, de forma que resalten como iconos únicos.

Aunque siempre ha existido un mercado para todo lo de épocas pasadas, el conocimiento, la demanda y la aceptación de lo vintage ha crecido de forma exponencial en los últimos años, especialmente a partir de los 90. Influyentes celebridades del mundo del espectáculo han empezado a lucir estos modelos tanto en alfombras rojas como fuera de ellas: Natalie Portman, Sienna Miller, Chloë Sevigny, Tatiana Sorokko, Kate Moss o Dita von Teese son algunas de las actrices, modelos e iconos de la moda que han cimentado esta tendencia a nivel mundial.

 

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En España, la falta de libertad creadora durante la etapa franquista hizo que las décadas posteriores se convirtiesen en el principal espejo en el que se mira actualmente la tendencia vintage, a diferencia de otros países, en los que la variedad de posibilidades de inspiración estética ha convertido este mercado en una fuente inagotable de recursos -algo facilitado en gran parte por haberse deshecho con anterioridad de las consecuencias de los regímenes autoritarios, generalmente, a partir de la Segunda Guerra Mundial-.

 

El escenario madrileño

En los años 80, la capital se hizo protagonista de un movimiento de rebelión estética contra el período de represión vivido: La movida. Son los escenarios en los que se desarrolló los que hoy en día ofrecen un mayor espectro de productos vintage y espacios alternativos. Malasaña, Lavapiés o La Latina son los puntos clave para todo aquel que quiera acercarse a este mundo. Aquí hemos preparado una lista de comercios de referencia a los que te puedes acercar para descubrir el mundo de la moda vintage:

 

Algunos aventureros nos han contado por qué compran en este tipo de tiendas. Parece que descubrir estos productos es toda una aventura marcada por combinaciones únicas de tejidos y colores, calidades totalmente diferentes a las de la ropa actual y múltiples secretos escondidos en etiquetas y bolsillos ocultos…

 

 

 

¿Por qué recurrir a ello?

Mucho se ha discutido sobre el por qué de esta tendencia. Asociado frecuentemente con la subcultura de los hipsters, parece que tiene que ver con el contexto en el que nos movemos hoy en día. Desde el punto de vista del uso de materiales ya utilizados hay que tener en cuenta que la sostenibilidad medioambiental juega un papel muy importante en los nuevos consumidores. Las prendas vintage suponen un ahorro de materiales, además de aportar una calidad muy superior a la existente en la media del mercado textil.

En cuanto al valor emocional de estos productos, se ha sugerido la posibilidad de que las actuales generaciones busquen algo auténtico en lo que identificarse, como consecuencia de un contexto marcado por una falsa libertad en la que actuamos de forma serial.  Amaya Ortiz de Zárate, profesora de Psicología en la Universidad Complutense, habla de que se trata de “recuperar el sentido en las piezas únicas”, de “volver a un momento donde pasaron cosas importantes”. De otra forma, podría explicarse como la clásica búsqueda de identidad que caracteriza a todas las generaciones, y que, en este caso, no tendría mucho espacio más al que mirar que el del pasado.

 

 

De cualquier forma, se trata de poder acceder a nuevas dimensiones estéticas y poder adueñarse de múltiples elementos con los que enriquecer el estilo de nuestras vidas. Un simple paseo por la calle Velarde en el corazón de Malasaña, y habremos dado una vuelta completa por los últimos 50 años.

 

 

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