Pages Navigation Menu

Periódico universitario UCM en la web 2.0

Graduaciones en la Facultad de Ciencias de la Información

El acto de graduación y tener un recuerdo como lo es una fotografía que inmortaliza  esos cuatro años de carrera, es algo muy importante para la mayoría de los alumnos. Poder acabar el grado con tus amigos, esos desconocidos que viste el primer día de universidad hace ya cuatro años, es un recuerdo que estará siempre con nosotros. Siempre que veas la orla, ese objeto rectangular que tiene la cara de todos tus compañeros y que maldices por lo mal que sales, recordarás los buenos momentos que pasaste en la universidad, pero también los malos y lo duros que fueron algunos momentos. 

 

La Facultad de Ciencias de la Información ha cambiado en los últimos años las condiciones del acto de graduación y la organización de la orla. Antes se podía graduar todo el mundo que estuviera en cuarto y tuviese todos los créditos aprobados, o no. Hace un par de años se cambió para que sólo se pudiesen graduar las personas que tuvieran todos los créditos aprobados, o tuviesen 12 créditos pendientes, es decir,  haber superado al menos 228 créditos de los 240 totales. 

Los alumnos de esta promoción 2019/2020, tras conocer esta información, han realizado varias peticiones para que se reconsiderara la decisión ya que muchas personas no estaban al tanto de la nueva normativa. El equipo decanal, tras reunirse, ha decidido que se amplía el margen de créditos para participar en los actos de graduación y de la orla. Este año el margen de créditos va a ser de 18 créditos en vez de 12, y además, han  agregado otra medida: con el fin de no privar de la participación en el acto de la graduación se ha establecido, con la colaboración de la secretaría de estudiantes de la facultad, la posibilidad de ampliar la matrícula de cara al segundo cuatrimestre, siempre y cuando haya plazas.


Los alumnos no están de acuerdo ya que muchos de ellos hacen un quinto año para tener una mejor nota, o simplemente hay algunas asignaturas que cuestan un poco más y por la medida tomada, no van a poder graduarse con sus compañeros y amigos. Por ello, varios alumnos se han organizado para recoger firmas para que no haya ningún mínimo de créditos, ni 12 ni 18, y cada alumno sea libre de graduarse o no con su promoción. 

 

 

La oferta de empresas que presta el servicio de orlas es muy grande, por eso al final hay que elegir una única empresa. Este año es también el primer año donde el encargado de toda la organización es la propia facultad, ya que en años anteriores eran los propios alumnos quienes la tenían que organizar y, por grupos, elegían una empresa u otra. 

En años anteriores se formaban diferentes grupos en cada clase y entre estos se hacía la orla, ya que es muy difícil tener una orla con toda la promoción porque suelen superar los 600 alumnos. Aunque también es cierto que muchos estudiantes deciden no participar en la orla porque tiene un precio económico (entre los 15 y los 30€) que no cubre la universidad, es decir, es el propio alumno quien tiene que abonarlos.

Ahora, la Facultad va a ser quien elija la empresa de la orla con la que trabajarán, que también hará la beca, junto a los coordinadores de la graduación. Por ello, hemos hablado con Christophe Delalande, director de la empresa especializada en orlas Cum-Laude, que colabora con diferentes universidades tanto en Madrid como en otras provincias de España, y confirma que hay una gran competencia entre las empresas que quieren realizar este tipo de trabajos y ganar exclusividad en las universidades.

Finalmente vamos a hablar del fin de curso. En España, como en tantos otros países, es tradición realizar un viaje cuando se acaba un ciclo: Primaria, la ESO, Bachillerato, o un grado, entre otros. El viaje de fin de curso no es sólo fiesta, como la mayoría de personas creen, es un viaje donde puedes conocer más a tus compañeros y nutrirte cultural y tradicionalmente del lugar que visitas.

La universidad nunca se ha encargado de la organización de estas actividades ya que piensan que es un acto que es de elección individual y ajeno a la universidad, por lo tanto no tiene que realizarse, es una cuestión propia. Sin embargo, la mayoría de los alumnos coinciden en que si la facultad se pudiese encargar de organizarlo, o por lo menos facilitar alguna ayuda en cuestiones de planificación debido a la gran cantidad de alumnos,  su realización sería mucho más sencilla, porque que un par de alumnos tengan que organizar los pagos de esta actividad de más de 500 personas pone en peligro su correcta planificación. Además, hay estudiantes que se pueden quedar por fuera de estas actividades por falta de comunicación entre alumnos ya que no se puede contactar con todos. Por lo tanto, también, desde el equipo de canal, podrían fomentar el incremento o entusiasmo de los alumnos en la participación de estas actividades. Pero para que la universidad se decida a esto los alumnos tendrán que esperar ya que sobre esta situación decanato no se ha manifestado.