El estilo blogger en la literatura
«Marie se tira por la ventana y minutos después alguien sale del cine. Es mil novecientos noventa y ocho y yo tengo diez años y quien nace hoy tiene trece, como los que tenía yo cuando empecé mi primer diario. Aún sin Internet (…)».
Internet podría ser definida como una bestia en expansión, cada vez más grande, más rápida y más móvil: en YouTube se suben más de 35 horas de vídeos por minuto; se generan alrededor de 119 millones de tweets al día; y se publican una media de 11 millones de artículos al mes en Wikipedia. Los blogs no se quedan atrás. A la altura del año 2011, y según una infografía de The State of Internet Now, podemos hablar de la existencia de más de 152 millones de blogs.
El blog de Adriana Bañares ‘La niña de las naranjas’ se encuentra en esa cifra. Ella es poeta y tiene más de cuatro libros publicados. Participa en algunos fanzines y revistas publicando sus escritos y ha sido galardonada más de diez veces por su pluma. Aunque antes de todo esto, Adriana tuvo un blog. La blogosfera puede llegar a ser una gran ayuda para impulsar a talentos literarios que, mientras antes se escondían escribiendo sus diarios a mano, ahora pueden ser leídos por miles de millones de usuarios en la red. El blog para muchos escritores, tanto anónimos como algo más conocidos, es una vía de impulso a sus escritos.
Pero más allá de eso son muchos los que opinan que se ha producido un cambio de cauce en el estilo de la literatura gracias a Internet. Se trata de una prosa y poesía condicionada a esa instantaneidad que ofrece la red y a esa brevedad de la que prescinde. ¿Podemos hablar de una generación literaria blogger?
El motivo de la creación de un blog puede trascender a una única premisa: el escritor no escribe para sí mismo. Si a esto le sumas que cada vez se hace más ardua la labor de encontrar un editor interesado en tu libro, la consecuencia es que encontrarás miles de blogs en la red. El escritor siempre busca comunicar y ha visto en el blog una oportunidad de lanzar sus mensajes a los lectores. Además, el blog ofrece un servicio de anonimato y muchos han recurrido a él. Antes de conocer a Adriana Bañares, se conocía al personaje Awixumayita, algo menos tímida y más oscura y perversa que la real.
Pero el verdadero caso de asombro es el de Vera Zieland con su blog ‘Ahora que somos pájaros’. Una mujer «cazadora de novelas, dactilógrafa de Lolitas, lazarillo de escritor, freudiana esposa, mariposa invisible, y sobra paliducha». Así es como se define en su propio blog. La gente le escribía y se dirigía a ella como mujer, pero lo que en realidad no sabían era que, tras aquella mecanografía femenina, se escondía un hombre: Daniel Pérez Navarro.
Daniel Pérez (Vera Zieland), Adriana Bañares y María, que se define como blogger amateur, nos cuentan cómo se iniciaron en el entorno blog y la influencia que ha tenido en su quehacer literario.
Frente a ellos nos encontramos con la opinión de escritores que comenzaron publicando su obra en soporte papel y que hoy en día también apuestan por el entorno online, sin que ello implique abandonar su estilo de trabajo habitual. Dos de ellos, Antonio Sánchez y Ángel Barrueco, nos hablan de esta particular relación y de las ventajas que el blog ofrece a la hora de difundir sus creaciones literarias.
Cada vez son más las entregas digitales de novelas a través de los blogs y, aunque las grandes editoriales no necesiten ponerse a buscar en la red nuevos escritores porque son miles los manuscritos que les llegan a lo largo de cada año, las más pequeñas ven en las bitácoras una oportunidad de encontrar nuevos talentos. Antonio Huerta, presidente y creador de Origami, una pequeña editorial creada en 2011, afirma que la blogosfera es una ayuda para encontrar nuevos talentos desconocidos.
Opinión contraria es la de Luis Leante, escritor de la novela ‘Mira si yo te querré’, galardonada con el premio Alfaguara 2007, que afirma que se vende demasiada leyenda negra alrededor del tema de las editoriales y que, exceptuando casos puntuales, éstas no van en busca de nuevas novelas en Internet. El propio Luis Leante tiene un blog llamado ‘Los murmullos de la tribu’. Hemos hablado con él para que nos diga qué opina sobre este asunto.
En suma, exista o no una nueva generación a la que se le pudiese llamar blogger, es cierto que Internet ha condicionado mucho la literatura y el mundo que le rodea como puede ser el editorial. El soporte digital ofrece unas ventajas al escritor que el papel no podía garantizar, como la rápida y gratuita difusión. Lejos, quizás, de sustituir al libro, el blog puede resultar una opción atractiva para publicar relatos, poesía o novela.