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Periódico universitario UCM en la web 2.0

España sigue combatiendo el “impuesto al sol”

La decisión de Ciudadanos de no forzar el pasado marzo en la Mesa del Congreso el levantamiento del veto del Gobierno a la proposición de ley de medidas para el fomento del autoconsumo eléctrico, presentada a finales de enero por todos los grupos parlamentarios excepto PP y Foro Asturias, ha sorprendido a los demás partidos y organizaciones sociales. Esta propuesta, que pretendía eliminar el llamado ‘Impuesto al Sol’ ha fracasado una vez más.

Este impuesto, de sobra ya conocido dentro y fuera de nuestras fronteras, se materializa en el año 2015, en un Real Decreto impulsado por el exministro de Industria, Energía y Turismo del Partido Popular, José Manuel Soria. El Real Decreto 900/2015 (PDF) del 9 de octubre regula las condiciones administrativas, técnicas y económicas del suministro de energía eléctrica con autoconsumo y de producción. Buscaba imponer un “peaje de respaldo” a dicho autoconsumo.

Esta medida, ha traído consigo una gran polémica y la oposición por parte de grupos y plataformas ecologistas como Greenpeace, Fundación Renovables o la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético. Por lo general, el consumidor que tiene instaladas placas solares y genera su electricidad para autoconsumo está también conectado a la red, de la que recibe energía extra para cubrir sus necesidades, pues éstas no siempre quedan satisfechas.Esto se debe a razones como la insuficiencia de lo producido para cubrirlas o la falta de sol. Al mismo tiempo, la energía que queda sin consumir, se vierte a la red eléctrica, entrando en una dinámica de quid pro quo. Sin embargo, para el exministro de Energía, esto parecía un comportamiento poco ético y declaraba que “de lo que se trata es de decir al consumidor que está muy bien el autoconsumo, pero cuando va a utilizar la red que pagamos entre todos, también tiene que contribuir. Si no, los demás estaríamos pagando una parte del autoconsumo”.

Esta medida tan impopular como paradójica en uno de los países con más sol de Europa, ha sido acusada de querer favorecer a las empresas privadas de energía, en las que han acabado sus días muchos exdirigentes y políticos. La regulación supone un ataque indiscriminado contra el autoconsumo aunque el anterior gobierno del PP declaró con respecto a esta legislación que “el marco vigente es estable y no supone ninguna barrera ni desde el punto de vista técnico, administrativo o económico”.

La postura de Ciudadanos ha sido ampliamente contestada por el resto de partidos políticos y también ha sido muy criticada por los medios de comunicación. Uno de los puntos claves en el programa electoral del partido era precisamente su compromiso con el medio ambiente y las energías renovables, por lo que su apoyo al veto del gobierno sorprendió a muchos. “Nosotros nos enfrentamos con un veto del gobierno en dos ocasiones con el mismo proyecto de ley” afirma Melisa Rodríguez, responsable del área de Energía y Medioambiente”. Actualmente Ciudadanos ha establecido una mesa de negociación con el Partido Popular para desbloquear el autoconsumo.

Por otro lado, la sociedad civil también se ha movilizado para manifestar su descontento y luchar por una regulación justa. Uno de los actores que han liderado el movimiento es la ya mencionada Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (Px1NME), fundada en el año 2013. Esta sociedad sin ánimo de lucro, aúna hoy en día a 429 organizaciones y a más de 3.800 ciudadanos independientes, lucha por concienciar a la ciudadanía de la necesidad de un cambio de mentalidad con respecto a nuestra utilización de los recursos energéticos disponibles. Cote Romero, portavoz de la plataforma y co-directora de la empresa Ecoo, lo tiene claro: “El impuesto al sol es la mayor restricción normativa de autoconsumo en el mundo”.

Pese a que Ciudadanos y la Px1NME pertenezcan a puntos muy lejanos del espectro ideológico y sus aproximaciones a favor del autoconsumo sean diametralmente opuestas, ambos coinciden en que las políticas energéticas y medioambientales no deberían estar en manos de las decisiones del político de turno. “Tenemos que despolitizar la energía y el cambio climático”, afirma Cote Romero.

Con el establecimiento del Impuesto al Sol en 2015, España se aleja de la meta propuesta por la Unión Europea, que fija para 2030 una cuota del 27% de utilización de fuentes renovables dentro del consumo total de energía.

Esta tendencia resulta contraria a la que muestran los países del centro y el norte del continente, que optan cada vez más por el impulso a las energías limpias. Es el caso de Suecia, que ya desde 2010 obtiene más energía de la masa que del petróleo. O el de Alemania, donde el uso de energías “verdes” alcanza ya el 12,5% de las casas privadas del país.

Incluso Miguel Arias-Cañete, Comisario europeo de Energía, ha protagonizado varios discursos en el órgano de la Unión que contradicen la política del actual Gobierno, llegando a afirmar que los consumidores que desean producir su propia energía se topan con demasiadas barreras.

Con todo, España es uno de los países europeos con las facturas eléctricas más caras. Esto se debe a que un 25% del pago se corresponde con impuestos y otras compensaciones a empresas. Sin embargo, hay que decir que en el año 2013 fue el primer país en producir más electricidad de origen eólico (20,9% del total), liderando la cifra europea junto con países como Reino Unido, Italia y Francia.

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