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Periódico universitario UCM en la web 2.0

Ellas y el trap: el rol de las mujeres tras los géneros urbanos

En los tiempos que estamos viviendo, el papel de la mujer se está viendo transformado por sus protagonistas, ellas, las mujeres, de distintas nacionalidades y sectores de la población. Son las que llevan luchando décadas por sus derechos y por reivindicar la importancia de su papel en nuestra historia. 

¿Qué pasa en la industria musical? No es ninguna novedad que hablamos de una industria tremendamente machista en la que desde la época de artistas virtuosos como Mozart, era algo de hombres.

Es más, la hermana de Mozart, Maria Anna Mozart, era tan virtuosa como él, y desde muy corta edad componía y tocaba instrumentos, el problema es que ella no podía irse de gira, ya que en cuanto cumplió la edad para casarse se la relegó a la vida del hogar, como a tantas mujeres a lo largo de nuestra historia. 

Aunque nos hemos remontado a una época muy lejana y las cosas han cambiado mucho y sobre todo, evolucionado, en nuestra industria musical vigente, hay muchos aspectos por mejorar. Y es que la música, es algo vivo y está en continuo cambio y movimiento.

¿Qué está de moda ahora en nuestro panorama música y artístico? El trap, sin ninguna duda.  Este género urbano lleva casi una década desarrollándose y empapando todo, no solo con los estilos musicales que le caracterizan, sino también con toda la cultura, la estética, y el “rollo” que trae con él. 

El Trap, un fenómeno mundial 

El Trap se ha convertido en uno de los géneros musicales más demandados de la industria, en la que artistas internacionales como Bad Bunny o el español C. Tangana, dominan el panorama actual. Este género que fácilmente podría ser catalogado como fenómeno mundial, surge en la década de los noventa en Estados Unidos, siendo Atlanta la capital que lo vio surgir en primera persona de la mano de artistas como Cool Breeze, Master P, Outkast o Three 6 Mafia.

Ampliamente influenciado por el hip hop, el reggaetón, la música electrónica y el género dance, nace lo que hoy conocemos como la música trap. Como su nombre indica, el trap hace tiene su nombre de origen en el término “trap house”, conocidos como “gettos” y aquellos lugares donde la gente acudía para traficar con droga y otras sustancias ilegales. Esta referencia influye directamente en la letra de este tipo de música, donde temas controvertidos como las drogas, el sexo y la violencia, no son censurados y son discutidos abiertamente. A diferencia del hip hop de los noventa, caracterizado por su tono reivindicativo, este género jugaba con una temática en torno a lo ilegal y la delincuencia en las calles en general.

No ha sido hasta hace relativamente poco que el género ha logrado llegar a las dimensiones actuales. El trap se convirtió en algo mainstream cuando raperos norteamericanos de la talla de T.I, Rick Ross o Gucci Mane comenzaron a crear este tipo de música. Otro de los lugares en los que el trap se ha hecho hueco es Latinoamérica, en la que artistas como Anuel AA, Bryant Myers y Ozuna arrasan en el mercado musical.

Sin embargo, para hablar del trap no solo hay que limitarse a juzgar un estilo musical, sino que entran en juego aspectos como la moda o la  presencia de los artistas en redes sociales, que juegan un papel fundamental a la hora de dar visibilidad al género. La gran acogida de esta música ha llegado a tales dimensiones que artistas respetados como Marc Anthony o el actor Will Smith, se unen a nombres conocidos de la música para crear canciones de trap y así hacerse hueco en las listas musicales más importantes.

La llegada del Trap a España

El trap llegó a España entre el 2008 y el 2010 con unas primeras pinceladas. Pobreza y drogas son dos elementos que juegan un papel fundamental en este género, ámbito en el que se encontraba Granada inmerso por aquel entonces. Abundantes redadas, toneladas de hachís, kilos de estupefacientes han sido incautados por parte de la Guardia Civil, pero aun siguen registrándose altos niveles de ilegalidad. Una situación muy similar fue la que vivió Atlanta (cuna del trap) y por ello se asocia la aparición del género en las tierras andaluzas. Todo esto podemos cotejarlo gracias al autor del libro Historia del Trap en España, Jon I García.

La del trap es una de las etiquetas más cacareadas de los últimos tiempos y una de las más pervertidas. Quizá fruto de la confusión creada por PXXR GVNG durante los últimos dos años usando todas las músicas urbanas del año en que vivimos para hacerlas suyas. Reggaetón, flamenco, hip hop, pop electrónico y si, también trap, rompiendo la frontera entre underground y mainstream para que se cuelen proyectos amigos y enemigos, pero también alumnos aventajados e incluso algún que otro arribista. Pero para poder explicar la historia del Trap en España sería interesante referirnos a Dani Gómez, ahora conocido como Kaydy Cain, es un rapero originario de Carabanchel, un barrio de Madrid, España. Conocido por ser parte del grupo de trap por su original estilo y las controversias que ha tenido con el artista español C. Tangana.

Otro de los artistas más influyentes en el mundo del trap es Pxxr Gvng, antes conocido como Los santos. Pronunciado poor gang, pandilla de pobres, es uno de los máximos exponentes del trap en nuestro país. El grupo está formado por Yung Beef, Kaydy Cain, Steve Lean y Khaled. También se hacen llamar La Mafia del Amor cuando hacen trap con toques reguetoneros.

 

Los medios digitales, convencionales, la televisión, las radios e incluso los festivales de música a nivel nacional ya han sucumbido ante este fenómeno, que como precisamente nos explica Jon García, en una videoconferencia/entrevista con él, “al final el trap es un género a explotar por los festivales para sacar beneficios”.

Como podemos observar en las imágenes, donde antes había festivales de (puramente) rap, ahora en el cartel raperos y traperos comparten escenario, y en casos como en Festivales Internacionales de la talla del BBK, FIB y MAD COOL (entre otros), los nombres de Raperos como BAD BUNNY, cada vez son más habituales. 

 

 

 

Pero ¿qué pasa con las mujeres? ¿Dónde queda nuestra representación en esta industria? 

Lamentablemente para hablar de ello, primero hay que exponer que es para nosotras participar en una industria “de hombres” donde desgraciadamente se sigue experimentando el machismo y la presión social de no ser lo suficientemente talentosas o lo suficientemente guapas para vender nuestro producto, más no nuestro talento.

Un mal en la sociedad que se traspasa a la música

El machismo en la industria musical desgraciadamente sigue siendo un tema de actualidad y no importa el género del que se hable. Normalmente se asocia a géneros urbanos, como el, reggaeton, el perreo o la bachata. Ritmos que como señala Antón Castromil, sociólogo, son “más calurosos” y vienen de países “mucho más conservadores” con roles de géneros todavía aún muy marcados. Sin embargo, muchas veces se nos olvida que el machismo no es exclusivo de estos géneros. Quizás ahora, la concienciación y la lucha de las mujeres por erradicar estas muestra nos hacen percibir que es así, pero lo cierto es que en géneros como el pop, rock, etc… también existe. ¿Por qué una canción tremendamente machista puede ser la más escuchada y situarse en lo alto de las listas? Estudios sugieren que la gente se queda con el ritmo, con la asociación de momentos, de fiesta, el gozar sin llevar a cabo una reflexión muy profunda de las letras y el significado.

También es cierto que en la nueva oleada de artistas jóvenes, hemos llegado a percibir mejoras. En cuanto a ellas, ahora se atreven a componer libremente letras que nos representen, aunque esto suponga que sean fuertemente criticadas.

Las canciones urbanas de corte urbano, cuando se trata de ellos, siempre han sido caracterizadas por contener letras explícitas, haciendo referencias a actos sexuales, llegando en muchas ocasiones a ser consideradas como «culto a la violación», pero cuando son ellas las que hacen referencias sexuales, o simplemente indicando lo mucho que disfrutan de su sexualidad (personal) se las critica por crear ese «contenido explícito» cuando los hombres lo han hecho a lo largo del tiempo sin ningún problema aparente.

Antón Castromil, señala que nos cuesta desprendernos como sociedad de esos prejuicios y muchas veces son las mismas mujeres que atacan, ya sea por desconocimiento o por criarse en una cultura mucho más conservadora y cerrada, las hazañas de otras mujeres.

Ejemplo de ello es la canción «Toda» de la artista española Malú, que a pesar de tener mucho éxito, nacional e internacional, el mensaje de la canción, es amenazador para la mujer.

¿Hasta qué punto esto puede traer consecuencias en la juventud?

El rap, el trap, y cualquier género urbano en general tienen como target los adolescentes y jóvenes, desde los 14-35 años, aproximadamente. Por lo tanto, sobre todo en las edades que coinciden con la adolescencia, estamos hablando de un grupo muy influenciable, adolescentes que aún están forjando su personalidad y sus valores. Por lo tanto, hablar de dinero, drogas y tener claros comportamientos machistas o letras que reflejen ese machismo, hace que incluso incoscientemente empiecen a influenciarse.

Las mujeres artistas, aquí juegan un papel muy importante. Ellas son la voz de miles de jóvenes con los mismos sueños, ¿quién no quiere vivir de su talento? ¿de su pasión? Sin embargo, en muchas ocasiones, son ellas también las que siguen perpetuando este tipo de comportamientos, ya sea con la letra, o con la hipersexualización de la mujer, o apoyando una industria que no valora el talento de sus artistas, sino simplemente su imagen.

Música e Imagen

El trap viene con su propia indumentaria, que además, es muy característica. Y en el caso de las mujeres lo es aún más.

Ya lo decía Bad Gyal, y tambíen Bla-de, artista urbano de origen ecuatoriano con el que pudimos hablar.

«Al final el artista es su propia marca« nos comentó, y eso significa cuidar de hasta el más mínimo detalle. Pelo, uñas, pestañas, maquillaje, prendas del hype, cadenas, excesos… eso es trap.

No hay nada de negativo en esto, pero es cierto que la situación se comienza a enturbiar si son chicas jóvenes las que empiezan a seguir o envidiar este estilo de vida. Apología a las drogas, sexo sin protección y una vida basada en el exceso y la superficialidad, no parece que sean valores a los que aspirar.

 

Sororidad

A pesar de todo el machismo que puedan seguir sufriendo las mujeres en la industria, la falta de representación, la presión por la «imagen perfecta» antes que el talento, y la desacreditación como profesionales de la música, el reto más importante que tienen es la unión. Las mujeres en cualquier ámbito tienen que aprender de sororidad, luchar juntas, unidas, y esto nos lo cuenta Miska, artista y empresaria, que precisamente comenta que no se le ha tomado en serio en muchas ocasiones por ser mujer y siente que lo que más necesitan las mujeres en este mundo es «apoyo una a las otras». Y efectivamente, en un mundo que solo te quiere ver pelear con tu igual, el mayor acto reivindicativo es la sororidad entre compañeras.