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Periódico universitario UCM en la web 2.0

El desencanto político entre los jóvenes

desencanto estudiantil

Desde que surgiera el 15 de mayo de 2011 el movimiento “15-M” que agrupa a jóvenes y otros colectivos “indignados” que participan de manera pacífica con acampadas en la Puerta del Sol pidiendo una democracia más participativa y otras medidas para conseguir un sistema democrático mejor, se han sucedido otras grandes manifestaciones donde los jóvenes se han hecho oír, expresando su desencanto político.

Durante un tiempo se acuñó el termino “generación ni-ni” para la juventud española que ni estudia ni trabaja. El problema es que bien por la crisis internacional actual, bien por los recortes en  servicios básicos, jóvenes “sobradamente” preparados lo tienen muy difícil para encontrar trabajo en un país donde la tasa de paro ha superado el 25 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística correspondiente a la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre de 2012, y los estudiantes universitarios se ven ahogados por las altas matrículas que hay que pagar.

En la región madrileña los ajustes en este sector han provocado un recorte de 175 millones de euros, lo que ha supuesto un incremento de las tasas universitarias. En la Universidad Complutense de Madrid se ha producido un descenso del 20 por ciento en el número de matriculaciones. Algunos de los estudiantes expresan su opinión sobre este conjunto de circunstancias.

 

Crónica de una creciente crispación

Fue el pasado mes de septiembre de 2012 cuando a través de las redes sociales se convoca la primera movilización bajo el nombre de “rodea el congreso” que consigue reunir a miles de personas en la Plaza de Neptuno. Los lemas más repetidos: “No nos representan” y “Que se vayan todos” unieron las voces de los manifestantes, rodeados por fuertes medidas de seguridad. Este primer “Rodea el congreso” acaba con cargas de la policía antidisturbios en la plaza y finalmente en Atocha, donde se llega a disparar pelotas de goma y a agredir indiscriminadamente dentro de la estación.

La primera jornada termina con 64 heridos y 35 detenidos imputados por delitos contra la nación. A su vez, el Ministerio de Interior felicita a la policía y asegura que las cargas fueron proporcionales. A esto, se une la polémica de policías infiltrados entre la multitud que provocaron las cargas.

Los días 26 y 29 de septiembre se vuelven a tomar las calles sin previa autorización y simultáneamente se realizan marchas en otros países que se solidarizan con España. En esta última marcha el Ayuntamiento de Madrid prohibió a los medios de comunicación instalar estructuras para trasmitir la manifestación. La delegación del gobierno estimó en 4.500 el número de manifestantes pero medios internacionales como la BBC elevaban esta cifra a 60.000.

Después se han sucedido otras concentraciones en las que el público joven ha sido altamente participativo; sin ir más lejos en la última huelga general celebrada el 14 de noviembre estudiantes universitarios de todo el país han tomado las calles y las universidades como protesta (con mayor o menor fortuna).

El desencanto entre la mayoría de los jóvenes entrevistados, concienciados políticamente no es hacia una política en sí, sino hacia la situación y el gran abismo que distancia a políticos y sociedad y que cada día se hace más patente. De ningún modo puede afirmarse que sean políticamente menos activos que la generación de sus padres.

Además el activismo político se extiende gracias a las nuevas tecnologías y la era digital resulta indispensable para alzar la voz contra la represión y la censura. Juan Ramón Puerta Carrión, primer teniente de alcalde de Fuentealbilla (Albacete), pone de manifiesto su opinión sobre la situación.

 

Algunas organizaciones particularmente activas

Asociación Primero de Mayo

Movimiento 15M

Plataforma Democracia Real Ya

Movimiento Toma la Facultad

 

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23 Comments

  1. No es de extrañar ese descontento político. Las generaciones anteriores son las de la ilusión por la Transición y el miedo a una nueva Guerra Civil. Cuando ya no hay miedo y lo nuevo se hace viejo surge el desencanto y la apatía por un sistema con muchas deficiencias y que no es más que la repetición, un poco perfeccionada, de la Restauración.

  2. Imposible no unir hoy en día política y corrupción, o política y mentiras, y muchos otros adjetivos negativos.

    Con las medidas que se han tomado y se están tomando durante estos últimos años, el desencanto de la sociedad, no sólo de los jóvenes, con la clase política, va en aumento, y parece que no se atisba cambio alguno.

    ¿Vuelta a los tiempos del despotismo ilustrado: “Tout pour le peuple, rien par le peuple”?

  3. La gente joven no se deja engañar por las falsas promesas y la mala gestión que ejerce la clase politica. Si a esto le sumamos los recortes en educación y la alta tasa de desempleo juvenil; el descontento generalizado esta mas que justificado

  4. Es que, a parte de la crisis económica, tenemos una política. Hay estudiantes que están mejor preparados que los actuales representantes. Es normal que se produzca un desencanto, los discursos políticos están vacíos, son manidos e inútiles… y la participación que se permite a la población es extremadamente limitada. Creo que la futura generación de políticos estará más preparada, espero que lo utilicen para cumplir honradamente con sus funciones y no para mentir mejor.

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