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Periódico universitario UCM en la web 2.0

La crisis apaga las grandes pantallas

La crisis apaga las grandes pantallas

La situación económica y el elevado precio de las entradas han formado un cóctel dramático que se ha llevado por delante hasta 420 salas de cine en España durante la última década.

La asistencia a las salas de cine de la Unión Europea bajó hasta un 4,1% en 2013. Con 908 millones de entradas vendidas según el Observatorio Audiovisual Europeo, España se ha situado a la cabeza de los países donde más cayó el mercado: un 16% menos de espectadores que el año anterior. Sin embargo, este dato contrasta con el que apunta que el número de salas no dejó de crecer hasta el año 2007 para luego caer ligeramente. Hoy existen 420 cines menos que en el año 2000 pero 1.450 salas más. Es decir, cerraron los cines de una sola pantalla para dar paso al modelo del multicine, presente principalmente en centros comerciales.

Pese a que en diez años los cines hayan perdido casi 50 millones de usuarios, la recaudación no se ha visto afectada en la misma medida. Es más, según datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, ha subido. Si en 2001 los cines españoles conseguían 616 millones de euros en taquilla, en 2011 obtuvieron 635.

Es esa pérdida y la necesidad de amortiguarla lo que explica precisamente la subida del precio de las entradas, de las que hoy se venden muchas menos pero son mucho más caras. El incremento de precios también ha sido motivado tanto por la subida del IVA como por la deuda por las inversiones de la digitalización o los recortes del Gobierno en subvenciones al sector. La piratería es el “otro factor sobre el que hay que centrar los focos”, según apunta Borja de Benito, portavoz de la Federación de Cines de España (FECE).

“En ningún país europeo existen impuestos culturales tan elevados”. Uno de los propietarios y gerente del Grupo empresarial Aficine afincado en Baleares, Juan Salas Pons,  señala que la mejor receta para la crisis de los cines reside en la suerte de la producción cinematográfica. Según la opinión del empresario, existen dos salidas fundamentales a la crisis: una consiste en el azar de la calidad cinematográfica que sale al mercado y la otra en el diseño de precios y ofertas alternativas. En esta entrevista profundiza en el conjunto de problemas que incide sobre el sector.

Pregunta. ¿Qué similitudes y diferencias guarda la crisis en el cine con el resto de sectores?

Respuesta. Normalmente, cuando ha habido crisis económica en estos últimos 20 o 30 años, el cine siempre ha salido positivamente. Cuando hay crisis económica la gente se priva de cosas de más presupuesto, como puede ser viajes, cenas, etc. Esta vez la crisis ha sido más fuerte de lo normal, ha tocado a más familias, y esto lo hemos notado sobre todo en la gente joven. En la gente adulta, a partir de 50 años, que teóricamente tienen un trabajo más estable, no lo hemos notado tanto.

P. ¿Qué es lo que hace más flexible al cine?

R. Porque ir al cine aún es económico. Entre toda las ofertas que damos durante la semana el Grupo Aficine, puedes ir al cine por cuatro euros de lunes a sábado. Comprándote un bono de diez tickets el precio máximo son siete euros y medio. Esto quiere decir que hay un descuento muy fuerte, y que estamos ofreciendo una oferta para que pueda ir el público al cine. Ahora hemos sacado otra oferta como es el lowcost, con películas que las tienes a tres euros los martes, miércoles y jueves .

P. Una subida del 8 a un 21% es más bien una escalada. ¿Podría valorar, a nivel económico esta medida?

R. Es una bestialidad. En ningún país europeo existe un impuesto tan elevado como en este. En países como Holanda y Portugal también lo subieron y al cabo de tres meses tuvieron que volverlo a bajar a un precio normal. A corto plazo es muy difícil porque depende sobre todo de las películas, pero a largo plazo si que habrá menos conciertos, obras, musicales y seguramente cines que iban subsistiendo irán cerrando.

P. ¿Cree que esta medida, tal y como afirmó el ministro de Educación Ignacio Wert, es revisable y por tanto puede tener vuelta atrás?

R. Debería de ser así, pero nosotros no nos fiamos. Y más que del ministro diría que no depende de él, sino de Hacienda y Economía. Entonces si ellos ven que han recaudado más, pues no darán marcha atrás. Si ven que han recaudado menos que antes es cuando de verdad se lo plantearán. Ahora están contentísimos porque han tenido tres meses buenísimos y han recaudado más, pero yo quiero ver de enero a junio qué va a pasar.

P. ¿Cuál es el papel de la empresa por el derecho a la cultura y mediante qué estrategias pueden promover los cines este derecho?

R. La gente tiene derecho a la cultura, unas gratuitas y otras pagando. Pero cuanto más económico sea, la gente se acercará más a la cultura. Si el precio sube y el poder adquisitivo baja, pues normalmente la gente irá menos. Nosotros tenemos cines en los que hacemos un tipo de cine más cultural, cercano o europeo, como el cine Augusta, donde exhibimos cine clásico y versiones originales (V.O.). Es necesaria la diversificación del producto, es la única forma de que la gente pueda elegir entre cine comercial y cine cultural.

Las salas múltiples, una tendencia imparable

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P. ¿Valora el ocio, y en este caso el cine, como una herramienta para alterar el consumo y, por consiguiente, una posibilidad para la recuperación económica?

R. Basta con atender el tema de las vacaciones. El turismo es locomotor en nuestro consumo, y más en Mallorca. Y el ocio, por poco que se pueda, la gente requiere tenerlo. El cine es una opción, e ir a ver una película dentro de un cine sigue siendo un espectáculo. Ahora hay más aficionados que nunca al cine porque hay más medios de exposición de películas, y eso quiere decir que sí hay un buen cine. La sorpresa que tuvimos nosotros es que la gente joven ha respondido bien a los clásicos, porque nunca había visto estas películas de hace 30, 40 o 50 años en un cine.

P. ¿Qué medidas se han tomado dentro de la empresa para afrontar la situación?

R. En primer lugar hemos tomado las medidas que son de tipo económico. Y segundo, en los cines donde esto no ha sido suficiente pues hemos tenido que hacer un poco de reestructuración en cuanto al personal, hasta un 20% en algunos complejos. Éstos son los dos pilares para que el cine pueda seguir, para que la gente pueda seguir yendo por película o por precio.

P. ¿Cuál es su perspectiva de futuro para el sector?

R. Nosotros somos optimistas. Sabemos que el cine siempre ha tenido altibajos, ya sea por las televisiones privadas, luego por el vídeo y más tarde por la crisis. Lo que pasa es que nuestra gasolina es la película, y si hay una crisis de películas nosotros lo notamos enormemente y no podemos hacer nada. Pero si hay una buena salida de películas comerciales y de calidad, el cine lo nota enseguida. Cuando la gente va mucho al cine, la primera conversación que hay en una reunión es “he visto esta película, qué buena es, qué tal”, y entonces ya te pica y vas a verla también.

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44 Comments

  1. Nunca ha habido una evidencia tan clara de la relación causa efecto como lo que ocurre actualmente en la industria del cine. Si se baja el precio de las entradas acude mucha más gente. Los resultados están ahí. ¿De verdad les interesa más tener un cuarto de sala a 10 euros que la sala llena a 3?

  2. El problema del cine no es que a la gente no le guste, si no el precio de las entradas. Actualmente tienes que ahorrar para ir al cine a no ser que cuentes con alguna promoción. Si bajasen el precio de las entradas acudiría a las salas mucha más gente, pero no se preocupan por la cultura y su desarrollo, si no por tener los bolsillos llenos.

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