Pages Navigation Menu

Periódico universitario UCM en la web 2.0

Cafés literarios: ¿desaparición o adaptación?

Cafés literarios: ¿desaparición o adaptación?“La primera noche que entré en el Café Gijón (…). Había humo, tertulias, un nudo de gente en pie, entre la barra y las mesas, que no podía moverse en ninguna dirección, y algunas caras vagamente conocidas, famosas, populares, a las que en aquel momento no supe poner nombre”.

Así describía Umbral en su obra La noche que llegué al Café Gijón (1977) el genuino ambiente del ya mítico café literario. La humareda, el ajetreo de idas y venidas, las tertulias y las copas son (o fueron) las características de un ambiente y de una época, de un submundo donde florecieron y se consagraron artistas, donde las grandes figuras dejaron su impronta y los más pasaron desapercibidos, sin pena ni gloria, y fueron olvidados.

El concepto de café literario tiene su origen durante el Siglo de Oro español, pero no es hasta el siglo XIX, en pleno romanticismo europeo y en un clima de efervescencia urbana, cuando se asienta definitivamente. El desarrollo de la gran ciudad y el auge de la educación fueron los ingredientes necesarios para que de repente intelectuales de toda clase sintiesen la necesidad de buscar estos lugares, de crear ecosistemas donde intercambiar de manera espontánea sus ideas y dar rienda suelta a la palabra en su forma de tertulia. Así fue como el café y la conversación fueron formando un sólido tándem de lúdica intelectualidad hasta el punto de unirse en un solo concepto: el café literario.

Si el siglo XIX vio nacer y crecer la popularidad de estos encuentros, el siglo XX fue un tiempo de madurez y quizás de muerte de estos ambientes. La Guerra Civil española marcó el punto de inflexión, un antes y un después.

Fue famoso el Café Pombo, dónde tuvieron lugar los encuentros que hoy forman parte de la historia, allí dicen que se veían Espronceda y Teresa Mancha; Larra y Dolores Armijo. En los primeros años del siglo XX Ramón Gómez de la Serna abrió su tertulia literaria y fue entonces cuando el pequeño local ganó fama internacional y recibió la visita de notables vanguardistas extranjeros y nacionales como Rubén Darío, Valle-Inclán o Juan Ramón Jiménez. Tras la Segunda República y el exilio de los intelectuales  se vio sumido en una profunda crisis de identidad y las prostitutas y el alcoholismo reemplazaron para siempre (hasta su cierre en 1942) a intelectuales y estudiantes.

La trayectoria de la vieja botillería puede servir de algoritmo existencial para entender la historia de estos espacios. Semejantes al Pombo fueron el modernista Gato Negro de Jacinto Benavente o el noventayochista Café Fornos de Manuel Machado, situado en la madrileña calle de Alcalá y en cuyo espacio hoy se sitúa otro famoso “café”: el Starbucks.

Pero si hay un superviviente en Madrid, ése es (con permiso) el Café Gijón (1888). Antes de la Guerra Civil era habitual ver a Lorca sentado en sus mesas junto a otros jóvenes artistas del 27,  sin embargo el sitio de Madrid supuso la dispersión de los intelectuales. Luego la posguerra trajo renovados aires y fue por entonces cuando se hizo habitual Camilo José Cela, que junto con otros jóvenes escritores de dudosa alineación con el régimen visitaban con asiduidad el local de Recoletos. Gerardo Diego inauguró su “Tertulia de los poetas” y el local se convirtió en un prestigioso centro de encuentro de tertulianos venidos de todos los puntos del espectro político.

En la actualidad muchos de los viejos cafés literarios del Madrid bohemio y hambriento se han “reinventado” en Starbucks o tiendas de H&M; sin embargo algunos como el Gijón o el Café Comercial (1887) resisten los azotes de las modas y se adaptan de manera camaleónica a los nuevos tiempos.

Proponemos una ruta por tres cafés supervivientes, lugares de otro tiempo, donde algunos románticos conservan, como algo extremadamente frágil y delicado, el arte de la tertulia. Acudimos en primer lugar al Café Comercial, en la glorieta de Bilbao. De la mano de Andrés Jiménez, conocemos la historia y los personajes que lo frecuentaron, así como la actividad intelectual que hoy en día se conserva. Posteriormente visitamos Tipos Infames, un lugar que mezcla la magia del libro con el gusto del buen vino y la alegría y sabiduría de las buenas tertulias. Por últimos nos vamos al Café Gijón, donde conversamos distendidamente con Jesús Nieto: escritor, columnista y conferenciante de la Fundación Francisco Umbral.

Be Sociable, Share!

30 Comments

Trackbacks/Pingbacks

  1. Los salones literarios – Nos Vemos Los Jueves - […] Cafés literarios: ¿desaparición o adaptación? En la Web 2.0 del Periódico Universitario UCM http://generaciondospuntocero.com/cafes-literarios-adaptacion-o-desaparicion/ (consultado el […]

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.