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Periódico universitario UCM en la web 2.0

La caducidad de las noticias

El ciclo útil de una noticia es el período en el que la carga informativa de esa noticia sirve y pertenece a la vida diaria. Este permanece activo mientras el sujeto siga siendo un hecho noticioso. Es decir, reciente, importante, de utilidad para el ciudadano y llamativo.

La noticia, según la página web 10.000 Words, tiene un ciclo de 3 etapas. El primero es el denominado News Breaks, en el que aparece la información y el medio publica una alerta en internet, que puede ser desde un blog hasta un Tweet. Después la noticia se va desarrollando y el medio va actualizando las alertas que publique. Aquí es cuando se termina la noticia y se publica en caso de que estemos en un medio impreso. Si es un medio digital siempre se pueden hacer variaciones. Ese sería el estado previo. A partir de aquí el ciclo útil depende del impacto que tenga en la sociedad y de la cobertura que tenga en los diferentes medios. La última etapa es el olvido. Cuando nadie recuerda ya aquel acontecimiento.

El ciclo útil de una noticia posee un antes y un después. Cuando un tema actual sale en los medios causa un determinado impacto, que, dependiendo de la cuestión, puede ser mayor o menor. Sin embargo, tanto las buenas como las malas noticias tienen un tiempo limitado, y el contenido de estas va desapareciendo de los recuerdos de la audiencia a medida que pasan los días. Mediante este ciclo de las noticias, otro titular se hace con su lugar en los medios, y otra historia ocupa la mente de los lectores.

Según un estudio conjunto de Schema, Axios y Google Trends, la vida útil de los grandes temas de los que todo el mundo habla es efímera y dura aproximadamente 7 días. Esta investigación no se basa en noticias banales, sino contenidos importantes, que todo el mundo parecía estar siguiendo. Estos 7 días son el tiempo en el que los ciudadanos lo siguen y los medios lo cubren, antes de que su impacto desaparezca. El estudio también afirma la existencia de un punto álgido en todos estos temas, en los que viven su pico de interés entre la población, y que varía en el tiempo según la noticia de la que se trate. Además, los datos del estudio se cruzan con los de otras investigaciones sobre patrones informativos, como la de investigadores de la Universidad de Cornell. Esta sostiene que los ciclos de las malas noticias son más cortos, es decir, que la audiencia posee un mayor interés por las buenas noticias que por las malas, que se olvidan antes.

Para mostrar la periodicidad de una noticia, existen ejemplos de acontecimientos que causaron un impacto importante en la sociedad, pero que, pasado un tiempo, no excesivamente largo, o por la aparición de otras noticias, se han dejado de hablar de ellas o simplemente se han olvidado.

El primer ejemplo que encontramos son los incendios que empezaron en Australia en noviembre de 2019. Fue un acontecimiento muy resonado debido a la gran tragedia que suponía. La repercusión llegó a los medios españoles, los cuales, tanto en prensa escrita, como en informativos de televisión y programa de radio no hablaban de otra cosa que no fuera esto. Estuvieron dos semanas hablando a todas horas de los incendios forestales en Australia, las redes sociales se volcaron, se compartían imágenes de los animales y de los bosques sufriendo esa situación, hasta que llegó un momento en el que se dejó de informar de la situación y, por lo tanto, no se sabía si se habían sofocado, si había disminuido o si seguía igual. El ciclo útil de esta noticia empezó con los primeros incendios y terminó cuando la situación no cambiaba y ya produjo el máximo impacto posible. Por lo tanto, al dejar de informar sobre ello, la audiencia dejó de preocuparse. Por la red social Twitter, donde más movimiento hubo junto con Instagram, hay usuarios que a día de hoy se preguntan cómo sigue Australia, y sacan información de aquí.

Imagen 1

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Los usuarios se dan cuenta de que les deja de llegar información por parte de los medios de comunicación sobre ciertos temas y empiezan a dar cabida a otros que acabaran igual. Un ejemplo es esta “conversación” mediante mensajes en Twitter que hablan del Coronavirus, tema actual, y hacen referencia a los incendios.

Imagen 2

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Imagen 3

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Otro ejemplo lo encontramos en la noticia sobre el convenio del fútbol femenino. Durante una semana se habló sobre la huelga que hicieron los equipos de fútbol femenino españoles para reivindicar el derecho a un convenio. Al principio se llegó a un acuerdo que más tarde se volvió a aplazar. Los medios de comunicación se hicieron eco de esto y durante una semana estuvieron hablando de ello contando la última hora. Cuando se apaciguó las aguas sobre el tema, aunque todavía no se había resuelto, se dejó de hablar de ello hasta el punto de no saber cómo había quedado la cosa. El ciclo útil de la noticia comenzó cuando empezó la huelga, y terminó cuando se calmó la situación.

Un tercer ejemplo es el del ciclo útil de la noticia sobre un pesquero de Baiona desaparecido. Cuando saltó la noticia se estuvo hablando de ella para actualizar cualquier dato o situación que se diera. Se habló varios días sobre ello, pero llegó un momento en el que paró el flujo de información, y no se sabe cómo ha resultado la tragedia.

El último ejemplo del ciclo útil noticioso es el de la noticia sobre Bill Clinton. Después del escándalo de Bill Clinton con su becaria, Mónica Lewinsky Gran Bretaña y Estados Unidos activaron la “operación zorro del desierto” y bombardearon Irak. Se habló mucho de ello hasta que llegó un punto en el que se sacó otro tema para tapar este escándalo y desviar la atención. No se volvió a saber ningún detalle de ese caso. El inicio del ciclo comenzó cuando salió a la luz estas informaciones y que causaron una fuerte repercusión social, y terminó en el momento que dejó de ser de interés para la gente y cuando le quitaron el foco de atención resaltando otras noticias.