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Periódico universitario UCM en la web 2.0

Brujería, mito y realidad

Aunque la brujería es hoy en día uno de los fenómenos que más leyendas, tópicos e historias ha forjado, lo cierto es que se trata de uno de los momentos más problemáticos de la historia occidental, dejando en nuestro imaginario la conocida caza de brujas. Donde las mujeres eran acosadas y perseguidas por practicar el culto al diablo, en una sociedad machista dominada por la fe cristiana. Según la RAE, la brujería es el conjunto de prácticas mágicas o supersticiosas que ejercen los brujos y las brujas. Sin embargo, tradicionalmente la brujería se ha asociado principalmente a la figura femenina.

Foto: www.zazzle.com.br

En nuestro imaginario las brujas son representadas mediante esta imagen procedente de la mitología medieval derivada de esta caza de brujas. No obstante, su origen se remonta a la tradición clásica, pues ya en el mundo griego y romano se apreciaban diferentes rituales en los que se practicaba magia. Apareciendo las figuras más conocidas de la tradición moderna de la brujería: las magas Circe y Medea, construidas como resultado de entremezclar la realidad con el mito. De esta manera, comenzaron a surgir autores que se hicieron eco de estos mitos hasta dar forma a la imagen típica de la bruja que conocemos hoy en día. Aunque el primero de ellos era de origen griego (Teócrito), lo cierto es los principales creadores de esta figura procedían del mundo romano, como Horacio, Ovidio y Homero. Así el mito de las brujas ha estado presente en el folclore popular de muchas culturas, siendo una de sus figuras centrales el de la diosa egipcia Isis, cuyos cultos traspasaron fronteras apareciendo en zonas muy lejanas.

Como decíamos la caza de bruja fue principalmente causada en gran parte por tratarse de una sociedad machista, pues además del culto al diablo a las brujas también se las acusaba de llevar a los hombres al pecado. Apareciendo este vínculo entre la mujer y el mal en muchos textos sagrados, como en el Antiguo Testamento, donde se afirmaba ‘‘No dejarás vivir a aquella que practique la magia’’ (Éxodo, 22, 17). Esta tradición judaica sería la que sentaría las bases para la posterior cultura antisatánica de la época de la casa de brujas.

Precisamente uno de los casos más sonados en la historia en cuanto a juicios de brujas, es el de las brujas de Salem el cual comenzó en enero de 1692 en la población de Salem, próxima a Boston. Donde cuatro mujeres fueron acusadas de brujería de forma abusiva e improcedente por un grupo de adolescentes.

Este suceso fue un hito de intolerancia en la historia mundial, dejando una bola de nieve que ya no se pudo parar.

 

En España

 

Brujería en España

 

La persecución hacia las brujas fue brutal entre los siglos XV y XVIII, el Viejo Continente creyó ver brujas detrás de cada esquina. En España, sin embargo, el acoso sería menos encarnizado.

Europa vivió un auténtico paroxismo contra la brujería entre el Renacimiento y la Ilustración. En este sentido, fueron los protestantes quienes se alzaban como los países mas sanguinarios. En estos tiempos de guerras religiosas, vigilaban con celo cualquier divergencia de la Reforma, aún reciente. En Lichtenstein, alrededor del año 1.600, aproximadamente unas 300 personas acabaron en la hoguera, nada menos que el 10% de la población. Y si se suman los estados germánicos, el número total de víctimas llega a los 25.000.

Foto: hermitagemuseum.org

En España se produjeron 300 condenados por este delito, lo que suponía que menos del 0,004% de los acusados que murieron por presuntos pactos satánicos. En este caso, no fue la Inquisición española la principal instigadora de la persecución de los hechiceros.

Contrariamente a lo que se cree, la Inquisición española nunca consideró seriamente que la brujería fuera un riesgo para la fe. Por lo general, el Santo Oficio, se limitaba a exigir una abjuración y en el peor de los casos, decretaba azotes y una multa. Las reas, que casi siempre eran mujeres, al igual que su clientela, podían ser paseadas por las calles sobre mulos, semidesnudas y con un capirote en la cabeza. De esta manera, la humillación era evidente, pero no se llevaban a cabo castigos letales. Hubo torturas, y en ocasiones los latigazos en público ascendían a cien o doscientos, demasiados para una complexión frágil. Lo común es que se partiera de una presunción de culpabilidad y no de inocencia.

 

La Inquisición

 

Por lo general, la Inquisición se mostró clemente ante la brujería a causa de su incredulidad. A principios del siglo XVII, se definieron dos puntos esenciales sobre la hechicería. El primero consistía en decidir si detrás de ella se hallaba realmente el diablo. El segundo, en dictaminar quién tenía competencias para combatir las manifestaciones de este tipo: si la jurisdicción ordinaria o el Santo Oficio. Ya que no se llegó a ningún acuerdo, fueron los Tribunales Inquisitoriales los responsables de juzgar en lo futuro las causas de magia satánica en España. Un hecho que libró a miles de personas de una muerte segura, a diferencia de Inglaterra o Alemania donde las cifras de víctimas se elevaron a cifras mucho mayores.

 

La creencia de las brujas

 

En la Edad Moderna la mayoría de los casos de hechicería delatados en España se produjeron en zonas que padecían calamidades, conflictos políticos o que simplemente vivían incomunicadas. Sin embargo, no hubo región geográfica ni sector social ajeno por completo a la creencia en las brujas. La España de la Edad Moderna presenció vidas destrozadas por denuncias falsas, comunidades sumidas en el rencor, familias avergonzadas, hombres y sobre todo mujeres llevados injustamente a prisión, dinamizados para siempre ante la sociedad.

 

Toledo Mágico

 

Tours y exposiciones

 

Fueron muchas las mujeres acusadas por hechicería en Toledo y de estas artes quedaron como documentos las actas que los inquisidores toledanos redactaron. La ciudad de Toledo encierra numerosos conventos, iglesias y ermitas, además de que la propia toponimia de las calles de esta ciudad se orienta a la intensa actividad mágica de la ciudad. Son muchas las leyendas que implican, entre ellas la intersección de hechiceros, pócimas y los procesos inquisitoriales que finalizaban con castigos a mujeres acusadas de hechicería. De hecho, a estas artes mágicas se las conoce como “Artes Toledanas” dada la importancia del culto a la magia en la ciudad.

Es precisamente de esta magia que relata la historia, de donde surgen las diferentes fuentes de saber y exposición que se encuentran actualmente en la ciudad de Toledo. Una de ellas es la exposición de “Brujería: Objetos Insólitos y Criaturas Fantásticas” en la que se incluyen más de 300 piezas que representan la tradición de la brujería en Europa entre los siglos XVI y XX.

Además se encuentra también la ruta Toledo Mágico ahora también en las “Rutas Misteriosas” de España. Nacida en Córdoba en 2013, “Rutas Misteriosas” es una innovadora propuesta turística que desde 2017 se expande por más de 30 ciudades de toda España, reuniendo a los principales expertos en misterio de nuestro país, dispuestos a compartir su entusiasmo sobre el Turismo del Misterio.

 

Paseos Toledo Mágico: Museo de la España Mágica

 

Otra de las rutas que muestran la historia del ocultismo, la brujeria y leyendas en esta ciudad es Paseos Toledo Mágico, de la mano de Julio César Pantoja, guia oficial de turismo, y Gonzalo Rodríguez, doctor en historia. Una iniciativa nacida en 2007 y cuya sede es sin duda una joya de la historia de España, ya que se trata de una antigua cueva islámica del siglo X situada muy cerca de la Catedral. La cueva fue convertida en mazmorra en el siglo XVIII y gracias a ello se pudo conservar un fresco de valor incalculabre, una mano de Fátima que actúo como taslimán para los antiguos habitantes de la casa, quedando hasta nuestros dias reflejada las creencias mágicas de la  cultura islámica.

 

Pero la cueva no solo alberga este antiguo amuleto, si no que también ha sido convertida en Museo de la España Mágica que recoge al rededor de 72 piezas (entre reproducciones y originales) en una exposición sobre objetos rituales y creencias mágicas, algunas de ellas traídas del antiguo Egipto o de las selvas del Amazonas, otras cedidas por el D. Ramos Perera, presidente de la Sociedad Española de Antropología y Tradiciones Populares.