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Periódico universitario UCM en la web 2.0

Año nuevo, vida nueva

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Adelgazar e ir al gimnasioHa llegado el momento. Ya lo decía Sabina y, como cada primavera y mes de abril robado, un año acaba de terminar para dar paso a uno nuevo. Después de las grandes comidas, cenas y excesos de Navidad, 2015 ya está aquí y, con él, una lista interminable de buenos propósitos para el futuro. Adelgazar, dejar de fumar, estudiar día a día y aprobar todo… ¿cuáles son las metas que se fijan los jóvenes con la llegada del nuevo año?

En enero los gimnasios aumentan sus clientes, las bibliotecas se llenan y las dietas comienzan. Una sola vuelta por las calles de Madrid lo deja claro. Los propósitos son comunes entre los universitarios.

1. Hacer deporte e ir al gimnasio todos los días

2. Y dejar de fumar, dos tópicos

3. Estudiar y acabar la carrera con buena nota

4. Leer

5. Viajar

6. Aprender inglés

7. Cuidar del perro

8. Dejar a un lado la preocupación por cosas intrascendentes

9. Dar importancia a los pequeños detalles que nos pueden hacer felices

10. O conseguir por ejemplo que los padres no nos echen de casa…

Salvo contadas excepciones, es la llamada “historia de la comadreja”, que plantea un interrogante fácil de plantear pero menos sencillo de razonar ¿por qué cada doce meses los propósitos se repiten? Unas metas que no somos capaces de cumplir y que se convierten en un nuevo reto con cada campanada a la vuelta de doce meses.La respuesta se encuentra en la búsqueda de sentirse mejor, de proponerse ser mejor persona.

Las épocas de estos retos también son claras y coinciden con la vuelta de vacaciones tanto de Navidad como de verano. Responden a una búsqueda de estabilidad, de vuelta a una rutina que implica unas determinadas exigencias tanto sociales como personales. ¿Qué quiero ser y qué tengo que hacer para conseguirlo?

Un círculo vicioso y repetitivo de metas y ambiciones que suelen quedarse en eso, meros propósitos sin cumplir. Un psicólogo como Miguel Silveira explicaba para El Mundo que el problema reside en que “los objetivos son muchos y demasiado generales, son metas abstractas”. No existe una planificación ni una evaluación del esfuerzo que supondrán. Para que esta historia acabe con final feliz los profesionales como Miguel Silveira, del colegio de Psicólogos de Asturias, aconsejan analizar y evaluar el cambio que se desea dar, concretarlo, ser constante y, además, dejar constancia por escrito del mismo. Otra solución clara, dar constancia a cada madre del propósito porque, si ella está de acuerdo en la meta, no dudéis de que será la encargada número uno de recordarlo cada día.

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8 Comments

  1. Otro de los propósitos más habituales es el de ser puntual. No hay que esperar al año nuevo para intentar cambiar las cosas que hacemos mal, si de verdad alguien quiere mejorar tiene que hacerlo aquí y ahora, en el presente.

  2. Muy buen reporatje , año nuevo propositos que nunca llegamos a cumplir

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